Christopher Lee sigue enseñando los colmillos a los 90
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Rostro fundamental del terror de los estudios Hammer en los cincuenta, Christopher Lee se ha mantenido como una enigmática presencia en el cine.
Madrid, España (EFE).- Christopher Lee, hijo de la condesa italiana Estelle Marie Carandini y del coronel Jeffrey Lee, asegura descender del emperador Carlomagno y tener antepasados ilustres desde la época de los romanos.
También cuentan que, de niño, Christopher presenció la última ejecución pública con guillotina en Francia y conoció al asesino de Rasputín (el príncipe Yusupov).
Verdad o ficción, lo cierto es que este increíble y longevo actor ha pasado a la historia del cine como "El hombre de las mil caras", capaz de convertirse en Drácula, Frankenstein, Fu-Manchú, Rasputín, Saruman o el conde Dooku, confiriendo a cada uno de ellos la impronta de sus 1,96 metros de altura y su inigualable (y gélida) mirada.
DRACULA
Aunque no llegó a la interpretación hasta los 26 años -fue piloto de la RAF (las fuerzas aéreas británicas) durante la Segunda Guerra Mundial-, su fama como actor de género comenzó de la mano de la Hammer Film Productions, en 1957, dando vida (y nunca mejor dicho) al monstruo de Frankenstein.
Fueron sus mejores años. Con la Hammer fue "Dracula", su rostro más conocido, pero también "The Mummy" y "Fu-Manchu", en sus numerosas secuelas, y sir Henry, en "The Hound of the Baskervilles" (1959), entre otros "malvados" de oro, hasta que sus innumerables éxitos, que dieron la vuelta al mundo, le llevaron a Hollywood en 1970.
Por entonces, el actor, que necesitaba probar sensaciones más "dulces", se enroló en producciones como "The Private Life of Sherlok Holmes", de Billy Wilder, y en las varias entregas de "The Three Musketeers", y siguió haciendo programas para la televisión.
Pronto volvió a las andadas: Fue Scaramanga, el malo contra el que luchó el 007 Roger Moore en "The Man with the Golden Gun" (1974)
¿QUIÉN ES ESE HOMBRE?
Nació en Belgravia, Londres, ya hemos dicho que de madre condesa, y es primo del ilustre Ian Fleming, creador del personaje de James Bond.
Le encanta viajar; la ópera (de hecho, su estupenda voz de barítono le permitió ganarse la vida como cantante en producciones teatrales y en la radio antes de dedicarse al cine) y los deportes, muchos de los cuales, además, practicaba con soltura.
Habla cinco idiomas (inglés, español, francés, italiano y alemán) y fue también muy apreciada su facilidad para imitar acentos sin que se le notara su origen.
En su autobiografía "Lord of Misrule", Lee confiesa ser incapaz de estarse callado, y entre sus amigos, que le llaman Chris, tiene fama de "rebelde" y de poco modesto, algo que no oculta, puesto que también es un gran presumido, convencido de que nadie interpretó a Drácula mejor que él (lo que probablemente, por otra parte, es cierto).
"En Inglaterra -ha dicho-, cualquier éxito que uno consiga provoca envidia y resentimiento".
Sólo aguantan la comparación sus amigos (y muchas veces enemigos en el cine) Vincent Price -que nació el mismo día que Lee- y Peter Cushing: "Ellos no solo eran grandes maestros sino que eran aún mejores seres humanos...maravillosa gente, maravillosos actores...los echo mucho de menos", afirma el actor.
UNA CARRERA DE GUINNESS
Tiene en su haber 275 títulos, si contamos trabajos de televisión, cortos y como narrador, de los que 230 son largometrajes (está en el Guinness de los Récords), los últimos, los dos macroproyectos de Peter Jackson sobre "El Hobbit", donde seguirá siendo el mago Saruman, aparte de su colaboración con Tim Burton prestándole la voz al drácula de dibujos animados de "Frankenweenie".
Aunque en 1975 Lee era ya más que famoso, con más de un centenar de películas en su haber y una veintena de series de televisión, ese año empezó a encajar sus primeros reveses.
Su nombre estaba completamente encasillado en el terror en un momento en el que el género no era apreciado. Llegaron los años 80 y Lee cayó en el olvido.
Su decadencia cinematográfica parecía inevitable, pero "el hombre de las mil caras" sabe cómo mantenerse. Aceptó pequeños papeles en televisión y apareció, para sorpresa de muchos, en el programa Saturday Night Live, de la NBC, donde dio muestras de su sentido del humor junto a actores como John Belushi, Dan Aykroyd o Bill Murray.
A pesar de que Steven Spielberg contó con él para "1941" (1979) -también le "repescaría" en el 90 para "Gremlins: The New Generation"-, Lee participó esos años en contadas producciones, algunas de dudosa calidad, y otras como "Police Academy: Mission to Moscow" difíciles de encajar.
Y cuando parecía que su ocaso era inminente, apareció Tim Burton.
EL REGRESO
El extravagante Tim Burton, que adoraba al actor y siempre se había confesado admirador de sus películas de terror, le pidió una pequeña aparición en "Sleepy Hollow" (1999), más tarde, en 2005, en "Charlie and the Chocolate Factory" y "Corpse Bride", donde sumó su voz a la animación, y más recientemente en "Dark Shadows" (2012).
Pero su espectacular retorno a la gran pantalla llegaría en 2001, con la trilogía de "The Lord of the Rings", donde interpretaba al mago Saruman, alabado por la crítica y el público.
En ese año, la reina Isabel II lo incluyó en su Lista de Honores, nombrándolo Caballero del Imperio Británico.
Y cuando George Lucas inició el rodaje de su segunda trilogía de Star Wars, le ofreció a Lee el papel del Conde Dooku, en cuya primera parte había participado su entonces ya fallecido amigo Peter Cushing. Lee estuvo en la segunda y tercera entrega de la saga, pese a contar ya más de ochenta años.
Nunca ha sido nominado al Oscar, pero en 2005 el periódico USA Today le reconoció como el actor más taquillero y más visto de la historia del cine.
Y aún le quedan tres películas por estrenar.
DESTACADOS:
* Este increíble y longevo actor ha pasado a la historia del cine como "El hombre de las mil caras", capaz de convertirse en Drácula, Frankenstein, Fu-Manchú, Rasputín, Saruman o el conde Dooku, confiriendo a cada uno de ellos la impronta de sus 1,96 metros de altura.
* Nadie interpretó a Drácula mejor que él.
* Su espectacular retorno a la gran pantalla llegó en 2001, con la trilogía de "The Lord of the Rings", donde interpretaba al mago Saruman, alabado por la crítica y el público.