Un "creador de mundos" cumple 70: El director británico Ridley Scott
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<span></span><span style="font-weight: bold;">Londres, Inglaterra.-</span> El escenario nunca fue suficiente para él.
Ya cuando Ridley Scott aprendía el oficio de escenógrafo en la BBC soñaba con "cear mundos enteros". Y el realizador británico que el viernes (30 de noviembre) cumple 70 años lo consiguió en varias ocasiones de las más diversas formas en algunas de las películas más costosas e impresionantes de Hollywood.
La fama internacional llamó a las puertas de Scott en 1979 con una sombría ciencia ficción: "Alien". La opulenta película de terror con monstruos espectaculares y un estilo visual que recuerda a los cuadros de los maestros clásicos, fue el primer gran mundo cinematográfico de Scott.
Y le seguirían muchos más, desde "Blade Runner" (1982), con un Harrison Ford que persigue replicantes, hasta "Gladiador" (2000).
En "Gladiador" el espectador se siente transportado de inmediato, como si realmente fuese un testigo real en tiempos de la antigua Roma. Así de precisa y real fue la traslación visual que Scott logró.
"Gladiador" recibió el Oscar la mejor película del año y su protagonista, Russell Crowe, que se ha convertido en uno de sus actores fetiche, fue distinguido como mejor intérprete.
Entre el largo listado de producciones de Scott que destacan figuran también thrillers como "Someone To Watch Over Me" y "Black Rain", así como la película de suspense "Hannibal".
Su roadmovie "Thelma & Louise" (1991), sobre dos mujeres fuertes que disparan a un violador y son perseguidas por la policía, se convirtió en los años 90 en un película de culto sobre la lucha de las mujeres frente a la violencia masculina.
Su marcado perfeccionismo y su precisión en el detalle no fueron nunca obstáculo para Scott a la hora de dejar una gran impresión en imágenes. Mas bien contribuyó a armonizarlas y hacerlas más abrumadoras, como ocurrió en 2001 con el drama sobre la guerra en Somalia "Black Hawk Down".
En ocasiones la crítica le ha acusado de poner más el acento en las imágenes que en el guión. Pero en películas socialmente críticas como "Black Hawk Down" y su más reciente largometraje "American Gangster", Scott vuelve a demostrar que es un gran narrador de historias, que la fuerza de las imágenes está al servicio de la trama.
Y por si se necesitaran pruebas de que el artista también tiene un talento para dirigir a sus actores, ahí está la película de época "American Gangster". "Actores como Russell Crowe y Denzel Washington no quieren interminables charlas sobre motivaciones", dijo Scott al diario británico "Times". "Todo eso es tontería, se trata más bien de hacer las cosas de forma sencilla y comprensible", añadió.
Con "American Gangster", el director británico -crítico con el capitalismo- vuelve a crear un espejo en el que se mira la sociedad norteamericana. Y para ello regresó a Nueva York, donde comezó. Fue allí donde estudió el lenguaje de sus imágenes con grandes de la fotografía como Richard Avedon. "Entonces no tenía dinero y vivía en una residencia de jóvenes cristianos".
Scott deambuló por sombríos barrios y fotografió todo lo que pudo. "En la calles había tirados alcohólicos que se estaban muriendo y drogradictos, pero nadie se ocupaba de ellos", relató.
Su nueva película no será la última del gran cineasta. "Dejarlo ni si quiera me lo planteo. El trabajo es estresante pero precisamente eso me hace sentir que estoy vivo".
El director volverá a trabajar con Crowe, quien esta vez actuará junto a Leonardo DiCaprio en el thriller político "Body of Lies". La película transcurre en Washington, en Cercano Oriente y en el norte de Africa.
Posteriormente Scott volverá a rodar en su tierra natal. Y lo hará de nuevo con Russell Crowe, que se convertirá en uno de los héroes más populares de los británicos: Robin Hood.
No hace mucho Scott dio la receta para tener la energía necesaria.
Se la dio su madre, "que siempre decía que había que levantarse muy temprano y yo lo hago".