Celebra 'La danza de la muerte' 10 años de representaciones
COMPARTIR
Este año se cumple una década de que la presento en México de forma ininterrumpida y 20 años de que vio la luz en la ciudad de Berlín
México, DF. El artista mexicano Shanti Oyarzábal celebra una década de presentar su espectáculo La danza de la muerte, obra unipersonal que se monta en el contexto de los 50 años del Museo Nacional de Antropología y por la efeméride del Día de Muertos. En entrevista con La Jornada, Oyarzábal, informó: Este año se cumple una década de que la presento en México de forma ininterrumpida y 20 años de que vio la luz en la ciudad de Berlín. Es una obra que se inserta en el culto a la muerte que existe en nuestro país pero totalmente diferente, que los espectadores se lleven a su casa sensaciones, imágenes y reflexiones de nuestro paso por la vida y lo que irremediablemente nos espera.
Recordando el origen de su obra Oyarzábal, mencionó que en 1994 vivía en la ciudad alemana de Berlín y formaba parte del Grupo Calaca, que integrado por diferentes artistas latinoamericanos, quienes tradicionalmente realizaban una ofrenda de Día de Muertos y ejecutaban diferentes acciones artísticas. Dentro de esa celebración realizada en la Casa de las Culturas del Mundo en Berlín, Shanti Oyarzábal ideó La danza de la muerte: Se me ocurrió presentarme con una máscara de muertos que un compañero me prestó, aunque ideológicamente no quería hacer nada parecido a lo que había visto dentro de la tradición de la muerte. Posteriormente recurrí a una variedad de ídolos y deidades prehispánicas como inspiración para trabajar el tema de la muerte en general y de una manera estrictamente corporal. Sin utilizar la palabra; la máscara me permitió expresar toda una gama de posibilidades de movimiento que dotaban al personaje de mucha variedad.
El artista quien pertenece al Sistema Nacional de Creadores del Fonca, reveló que: Concentrándose en los elementos prehispánicos, específicamente en la figura que se tiene del culto a la muerte en México, ese sincretismo muy especial que por un lado es muy serio, profundo e irremediable y que por el otro es divertido, antisolemne y de burla, con lo cual se crea esta celebración, esta fiesta de la dualidad entre vida y muerte.
Juntando todos estos elementos y su formación artística, a Oyarzábal le resultó natural el hecho de emplear una máscara de esqueleto en su espectáculo, lo que me permitió hacer un personaje impersonal y atemporal, porque no es un personaje de una cierta época o en un cierto contexto, explicó Oyarzábal.
La idea primordial del artista al montar La danza de la muerte, explicó es expresar la vida que se desarrolla y culmina con la muerte que al morir cobra vida, o sea, la vida que muere y la muerte que cobra vida. Entonces esa dualidad me pareció sumamente normal y lógica para trabajarla con máscaras. Para tener más posibilidades, porque la máscara representa un arquetipo universal.
Para confeccionar la máscara que utiliza Oyarzábal en su su espectáculo, fue hecha a la medida de su cráneo y desde el principio la hice con la concepción de que la mandíbula tenía que ser movible para darle un gesto de una sonrisa.
A lo largo de estos diez años La danza de la muerte se ha presentado en diferentes espacios como el Museo del Templo Mayor, el Museo Diego Rivera Anahuacalli y Casa del Lago de la Universidad Autónoma de México, entre otros.
La cita para ver La danza de la muerte, es este sábado 1 de noviembre a las 19 horas, en el Auditorio Jaime Torres Bodet, del Museo Nacional de Antropología. Entrada gratuita. Cupo limitado.