Poemario Saltillense: Lee los textos con los que celebramos el Día Mundial de la Poesía
Con motivo del Día Mundial de la Poesía pedimos a nuestros lectores que nos enviaran los poemas que hayan escrito para compartirlos con el público
En la poesía incontables personas han encontrado un refugio, una voz, un espacio para expresar lo más profundo de su ser. Como con toda arte no hace falta haber estudiado por años para poder aprovechar sus beneficios y para celebrar el Día Mundial de la Poesía —que se conmemoró el pasado 21 de marzo— en VANGUARDIA le pedimos a nuestros lectores que nos compartieran sus creaciones originales.
Los textos que se incluyen en esta publicación especial fueron elegidos de una convocatoria lanzada en nuestras redes sociales, seleccionando uno por persona, así como por su extensión y ortografía para figurar en esta edición
Amanece,
Una montaña sin nombre
Domina el oriente.
Toma el primer rayo de sol,
Mi niña.
Y clávalo en esa mirada
Que quiero verlo brillar
En cada sonrisa
Que regalas al mundo
-José Luis Zamora
RECETA DE COCINA
Platillo: vida
Siempre en suma.
Mezcla caldo primigenio
con cebolla, pimiento y cilantro
Empezamos por el núcleo
millones de grados contenidos
llamaradas que escapan
y aún así nos alcanzan
Como una madre presente a la distancia
Luego el agua
cristal que se traspasa
¿Quien no ha escrito del agua
del planeta mal nombrado?
Una canica azul con fondo tintineante
Sin ella, nada
Se pone todo a hervir
y después de miles de años
nacen los bosques:
templos gratuitos al aire libre
Su acción fue volverse parte
abrazar la tierra como abuelos
raíces profundas
que pocos recuerdan
Al dejarlo reposar
nacen los caminantes:
criaturas que respiran en movimiento
devoran y queman plantas
comen hasta quedar vacíos
Es un ciclo sin fin
que nos mueve a todos
Y aunque nos creamos superiores
nadie sale de la receta
Todo lo caliente tiende a enfriarse
Todo impacto se disipa entre montañas
La receta viene del cosmos:
polvo de luz con ideas propias
con nombre propio
Sin la suma, todo regresa
Volveremos al silencio de las estrellas
a una gravedad atrapada en el tiempo.
-Ángel Bocardo
GUARIDA
La forma esa, desesperada, incontenida que tengo de amarte nunca duerme.
No vuelvo de aquel viaje a tus ojos; me quedé voluntariamente a verlos encender, como quien decide quedarse a vivir en la luz.
Quiero —sin obedecer a la razón— quedarme un tiempo entre tu cuerpo, sustento de esta sed que contiene tiempo y añoranza.
“Vuelve, regresa, ven”.
Son súplicas codiciosas que hago con los ojos cerrados, como si ese gesto pudiera traerte a mi presencia con tan solo abrirlos.
Detengo los años que han pasado en mi puño.
Los guardo pegados al corazón para que no me olvides, para que, donde estés, me sientas cerca y busques el camino de regreso a esta guarida que siempre fui yo.
Siempre a la espera de la luz que fuiste: inextinguible y radiante.
Porque hay amores que el tiempo no logra deshacer,
ni la distancia apagar.
Y el mío —terco, intacto—
sigue pronunciando tu nombre
como si todavía fueras destino.
-Dani Romo
AQUEL ATARDECER
Viendo mi reflejo vitreo en aquel atardecer supuse que la propia existencia era ya una maravilla
Supuse que el círculo finito de la vida se camuflajeaba sobre los diamantes de aquel ámbar.
La fulgia redondez del astro impregnaba en mi ser, miel de vida.
La lejanía y cercanía se intensificaban poco a poco, mientras él astro se ocultaba, un baño dorado, plsmado en el horizonte diluia rocios de calma
Cual movimiento de circunferencia la estrella se iba ocultando, al mismo tiempo que en mi alma se dictaminaban sentencias de entera gracia.
-Jazmín Elizabeth
Él es la divina belleza y ella la sublime pasión...
ÉL era como la literatura fantasiosa y ella todo lo contrario, una novela negra, una cruda realidad...
ÉL disfrutaba de los placeres de la vida, mientras que ella, desde un rincón, escribía dulces poemas de fantasía añorando alguna vez vivirlas junto a ÉL.
Con la mirada en las estrellas le imploraba a la luna, que aquella belleza la anhelara como el ciego a la luz.
ÉL seguía su camino por lo alto, mientras ella lo amaba desde las penumbras.
ÉL la amaba... ella no lo sabía!
ÉL la contemplaba desde la distancia... mientras que ella simplemente lo olvidaba!
-Tina Sandoval
MIENTRAS ME OLVIDAS
Puedes permitirte otras batallas,
soñar con otros campos y estrellas,
regarlas con lluvia y cosechar miles de ellas.
Desnudar tus pies en otras playas.
Puedes seguir marchitando corazones.
Escribiendo flores,
pisoteando amores,
guardando atardeceres sin razones
Y en realidad no me molesta
que tu pecho acuda a mis labios,
que mis recuerdos vivan entre tus brazos
y acurrucados compartir la siesta
Y qué más da si entre las sábanas
curas mis heridas,
que tus besos estén llenos de mentiras
y compartir buñuelos y un café
mientras me olvidas...
-Ángel Cuandón
ATARDECE
Entre los ocres
del sol que se aleja
del amor que llega
y habita en mi piel
Las aves se repliegan
buscando sus nidos
abrazó el recuerdo
mi hogar, sitio seguro
reminiscencias llegan
me abrasan la piel.
A la tarde procede
el silencio
a mí memoria
el ruido
la charla entre pan y vino
instantes de vacío.
Abrazo el recuerdo
donde fuimos soles
cayendo candecentes
entre velos negros
y cantos de luna
fuimos luz
que se extinguió
-Papáloatl Garo
ZARIGÜEYAS EFÍMERAS
Bajan por el cable eléctrico
como gotas de sombra tibia,
cola lampiña, memoria quemada
desde que robaron el primer fuego.
Llevan en la bolsa del vientre
un puñado de minutos con ojos,
crías que apenas alcanzan a oler la noche
antes de que termine.
No son mariposas,
no presumen alas,
pero igual se queman: contra el farol, contra el perro, contra el amanecer que no las espera.
Efímeras de uñas negras
y hocico que huele lo que ya se pudre,
fingen la muerte tan bien que a veces
se les olvida despertar.
Y sin embargo trepan, insisten,
pariendo constelaciones chiquitas
en la basura que brilla un segundo
bajo una luna desinteresada.
Zarigüeyas efímeras:
pequeñas protestas peludas
contra la eternidad de lo que no las quiere,
un latido marsupial que cabe entero en la palma
de quien se atreve a mirarlas
antes de que se apaguen.
-Alex de León
COCUYO
Se apagó la noche, la luna la incendió.
Escucho tres sonidos: un nopo, una risa y un cristal.
Entre los cañaverales susurros bailan,
los arrastra el viento, llegan hasta el otro lado de la higuera
cuando barre las nubes con su menear.
En el jagüey ya sin agua, tres pichichis cantan tristes de sed
y la tierra ignoró el cortejo de la yunta, el pico y el asadón.
La casa sigue en mi, sigue siendo casa,
con sus siete paredes negras y un techo de estrellas.
El sol se bebió el agua del viejo estanque y un tilcampo se mudó.
A los árboles de guanábana, jobo y nanche el norte los encueró.
Un montón de almas desfilan por las brechas áridas, se oye su lamento hasta Gavilán.
¿tú sabes quienes son?
El eco chilla histórias: migrantes, desaparecidos,
sádicos, todos pasaron por mi suelo húmedo de junio.
El Sueño Americano yace aquí, en mis valles ostentosos muertos de hambre.
A la media noche los chiquillos corren,
la noche me viste de negro, los sapos chiflan
y los cocuyos, los cocuyos... esos sí no los he vuelto a ver.
-Adriana Cabrera
AILOUROS
Ninja sigiloso,
cazador de pelusas en el aire.
Curas mis días tristes
Con tu ronroneo infinito.
Observas sin decir,
sin juzgar,
guardián de secretos,
el escucha de mis días tristes.
Asesino de gigantes despistados,
zigzagueas entre mis piernas
como un dios pequeño,
absoluto dueño de todo
Y a la vez de nada.
A veces te quedas inmóvil frente a la ventana,
lluvia kamikaze se estrellan contra el cristal
juegas a atraparlas
y tu cola danza con los truenos
te enfadadas si no te veo.
Si Bestad te llama,
das un último bocado a tu alimento,
cuando pasas a un lado de la cama y de reojo observas
te escabulles por la ventana.
Dejándolo todo.
Desapareciendo en la sombra.
Y me pregunto:
¿A dónde van los gatos pardos a morir en los días de luna llena?
-Nova Reyes
CUANDO EL MIEDO SE ALEJA
Y es justo al final de la vida
cuando uno comienza a valorarla,
amar lo que se posee
y no anhelar lo que nos falta.
Al final de la vida
el miedo se aleja,
solo queda incertidumbre
acompañada de la nostalgia.
Nostalgia que se vuelve tristeza,
tristeza difícil de ocultar
tras perder a un ser querido
que ya no podrás abrazar.
Después del adiós
solo queda el silencio,
que tal vez sea
tan estruendoso.
La muerte no se supera
y no es fácil de aceptar;
ante la partida inminente
solo queda recordar.
Recordar a quien alguna vez fue,
abrazando el dolor
y aun en él,
avanzar.
Afrontar la muerte con valentía
es, quizá,
el estado más puro
de la gallardía.
-Emmanuel Lozada
Me pesan los párpados y los hombros
las lágrimas esperan tras mis ojos.
Es viernes. y persisten los antojos
de calma. de refugio. entre los escombros.
No llega el fin, no cesan los redobles
el mundo sigue hablando y no se calla.
Mis fuerzas se diluyen. se desmayan
y yo me escondo en sueños más amables.
Silencio, ven por mi, no me abandones
cúbreme con tu manto y tu promesa
guárdame en un rincón donde no duela.
Avanza tú, sin prisa, sin razones
aléjame del ruido y su aspereza:
déjame ser tu sombra. ser tu estela.
-Yina Rodríguez
A mi querida Tristeza
Sabes hacerme adicto a tus armas
amarga y dulce noche de mi alma
sin falta aguardas en total calma
a que me haga barro con mis propias lágrimas
Te busco en cada segundo que extraño
de seguro no me ves más que como a un bobo
todos saben que de tus pecados soy su esclavo
nada me hace más feliz durante todo el año
Solo logramos entendernos entre los dos
por eso tenemos tantos secretos lindos
y aunque sé que quieres bien de mí
espero no volver a verte jamás por aquí
-Aldo Velázquez
Fuimos; un diamante en bruto
Que nunca floreció.
El ocaso rosa
Que nunca apareció.
La tristeza hermosa
Que un mártir reflejó.
La asfixiante brisa;
La agónica risa;
La incertidumbre sin prisa.
Fuimos...
¿Realmente fuimos?
-Psicósis Gótica
AMOR EN FLORES
Un hombre toca a la puerta!
Trae un arreglo precioso
y una misiva me entrega.
Habla de un amor de antaño
que con su firma refrenda.
Las flores huelen a mieles
de una reciente cosecha
de la semilla sembrada
hace algunas cuantas décadas.
Reflejo de aquel que sabe
hacer las caricias seda
que me tiene entre sus manos
pero me sabe su dueña.
Que sabe tocarme el alma
con una mirada dulce
con una palabra tierna
Que si de lejos le veo,
me hace correr a sus brazos
¡que son mi lugar seguro
y guardan mi vida entera!
-Marilau Campos
HIJO
Eres canción no escrita,
palabra callada,
viento en la cara,
valor modesto
del pastor y del cordero
en la cañada,
eres siembra y cosecha,
amor y enfado,
promesa cumplida,
eres la charca con peces,
eres el pez de mi...vida.
-Thamar Hernández
MALDITA NOCHE
Cómo duelen las noches de febrero.
Saben a vidrio roto
y a fondo de botella barato.
Febrero no trae flores.
Trae resaca.
Trae tu ausencia
sentada frente a mí,
mirándome beber
como si supiera
que nunca voy a nacer de nuevo.
Febrero no duele.
Febrero pudre.
La habitación huele a sudor viejo
y a promesas vencidas en enero.
La cama está abierta,
como una herida
que no piensa cerrar.
Tu ausencia no es poesía.
Es una silla vacía
mirándome perder dignidad
sorbo a sorbo.
La noche me mastica los huesos.
Las sábanas son testigos mudos
de este hombre
que abraza almohadas
como restos de un naufragio.
Tu saliva.
Tu respiración.
Tu corazón haciendo tic tac.
Ahora sólo escucho
el zumbido del refrigerador
y mi orgullo desangrándose
en el suelo.
Quise olvidarte.
Pero te bebo.
Te trago.
Te vomito.
Y vuelvo a empezar.
La soledad no llega de golpe.
Se instala.
Se quita los zapatos.
Se mete en mi lado de la cama
y duerme conmigo.
Y yo la dejo.
Porque es lo único
que todavía se queda.
Febrero.
Tres de la mañana.
La botella ya no sabe a nada.
La soledad no grita.
Respira lento.
Se mete bajo las sábanas
y me recuerda
que mañana será igual.
No estoy bebiendo para olvidarte.
Estoy bebiendo
para no sentir el segundo exacto
en que acepto
que no vuelves.
No es romántico.
Es patético.
Me miro en el espejo del baño:
ojos rojos,
boca seca.
La botella se vacía.
Yo no.
Sigo lleno de ti.
Y ese
es el verdadero castigo.
Aquí estoy.
Respirando.
Con el pecho ardiendo.
Sin tu sombra.
Sin tu saliva.
Sin el latido de tu corazón.
Sólo un hombre en febrero
aprendiendo —a la fuerza—
que la soledad no mata.
Enseña.
-Edmundo Emmanuel Delgado López
UN BRILLO FANTASMAL
No comprendo de fantasmas, ni de espejos
Sé más de esperanza que de eso que me cuentas con emoción.
Sé más de los vivos impresionantes que de los ilógicos muertos,
pero algo que no entiendo es la luz que irradian mis ojos al escuchar la pasión ajena
es algo que disfruto y que,
en mi loca individualidad,
creo que nadie más te verá
brillar así.
-Nidia Sosa
Me da miedo sentirte así...
Tan rota y tan solita, pero a veces
te me apareces convertida
en rayito de sol,
en hierba verde...
¡En palabras bonitas!
-Tina Sandoval
DESPIERTA
Mi mente no se calla.
En las noches es cuando más habla.
La atraviesa el ruido de un coche,
el maullido de un gato lejano,
el llanto del bebé del vecino,
alguna discusión en la calle.
Y cuando todo se ha silenciado:
la última conversación que tuve,
las palabras que dije y las que no,
la lista de pendientes,
todo lo que debí haber hecho en la vida
y todo lo que no.
Diseña mi existencia hasta mi último día de vida.
Y cuando por fin se queda dormida,
suena el despertador.
-Su Ying Loo
PALABRAS
Palabras a personas peculiares,
palabras que me ayudan en el arte,
palabras que me dejan revelarte:
palabras que te tienen un mensaje.
Palabras a personas perdurables,
palabras que intentan hoy contarte:
palabras que nos unan un instante
O bastantes, si esto es viable.
Palabras, como traición y citadino
o tristeza, amor o valemadrismo.
Palabras que me dejen reiterarte
que aquí estoy, aunque sea
-Diana Camberos.