La guerra de las consolas: ¿Por qué el mundo entero está atacando a PlayStation y Xbox?

La guerra de las consolas: ¿Por qué el mundo entero está atacando a PlayStation y Xbox?

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La industria de los videojuegos está tomando decisiones que buscan dejar atrás a quienes la construyeron: los gamers. Los despidos masivos y el asesinato del formato físico, entre otras elecciones corporativas, han generado protestas en internet y el descontento podría afectar el futuro de estas compañías

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Desde hace dos semanas no hay publicación en las redes sociales de PlayStation (PS) que no quede inmediatamente inundada por comentarios críticos que, muchas veces, ni siquiera tienen relación con el contenido publicado. Esto se debe a una decisión de la compañía, anunciada casi de pasada, cuyas repercusiones afectan a toda la industria de los videojuegos.

Play has limits

El 1 de julio Sony anunció a través de PS que para 2028 cesará la producción de juegos en formato físico: no más discos. El brevísimo artículo en el blog no tiene opción para comentar pero su difusión en redes, particularmente Twitter (X), se llenó de comentarios cuestionando la decisión, no solo por individuos, sino también por organizaciones dedicadas a la preservación histórica de los videojuegos.

La noticia fue un golpe duro porque llega en un momento donde los servicios digitales de streaming están ofreciendo cada vez menos al consumidor, con comerciales, cobros en aumento y un contenido en decadencia. La idea de un futuro totalmente digital en el ecosistema de PS —históricamente susceptible a hackeos y apagones— no propone una perspectiva alentadora.

El tuit donde se hizo el anuncio superó los 120 mil comentarios, todos furiosos al respecto. La cosa no ha cambiado mucho en medio mes, a pesar de que PS se alejó de redes durante seis días. Desde su regreso a Twitter cada nueva publicación recibe de 5 a 10 comentarios por cada me gusta, superando los miles o decenas de miles de interacciones negativas, exigiendo a la compañía que atienda la situación y de una respuesta al respecto. Todo esto aunado a cancelaciones masivas del servicio digital PS Plus.

Millonarios pero incosteables

El 6 de julio Asha Sharma, CEO de Xbox, hizo público un e-mail donde se dio a conocer el despido de mil 600 empleados y la separación de 4 estudios —otros mil 600 empleados más—, ante una reorganización interna de la compañía, tan solo unos años después de haber adquirido muchas de ellas. Tres días después la compañía Ubisoft despidió a 51 personas de sus estudios en Barcelona a la par del exitoso lanzamiento de “Assassin’s Creed: Black Flag Resynched”, que vendió más de 2 millones de copias en sus primeras 24 horas.

Esto se suma a la miríada de despidos masivos que ha sufrido la industria a lo largo de los últimos años, muchos de los cuales llegan de la mano de otros exitosos lanzamientos y rachas de crecimiento en empresas como Sony, Xbox, Blizzard-Activision, Ubisoft y EA Games. La incertidumbre laboral ha sido la constante, sobre todo en el ámbito AAA, uno que a diferencia de las empresas independientes aseguraba un panorama muy diferente hace menos de una década.

Hoy las grandes franquicias, desde Assassin’s Creed hasta Grand Theft Auto (GTA), invierten millones y millones en producción, mientras los recortes laborales se convierten en estrategias fáciles para recuperar algo de ese dinero, sin compartir las ganancias con quienes lo hicieron posible. Esto a su vez está afectando la calidad de los productos finales, donde la innovación y el experimento están limitados en favor de fórmulas que puedan asegurar mejores números para los inversionistas.

La resistencia llegó a México

Además de la protesta en línea que continúa contra Sony, así como las críticas a Xbox, a nivel legislativo ya hay varias demandas contra PS por “estrategias anti-consumidor” y “monopolio”, al obligar a los jugadores a utilizar su sistema, sus precios y sus condiciones para disfrutar de este pasatiempo.

Organizaciones sin fines de lucro y legisladores y políticos en Países Bajos, Inglaterra, Australia, Portugal, España, Francia y Brasil ya han comenzado litigios contra la compañía bajo dichos argumentos. Esta semana se sumaron Estados Unidos y México, donde específicamente la diputada Iraís Reyes y el senador Luis Donaldo Colosio confirmaron que presentarán una denuncia ante la Comisión Nacional Antimonopolio con el objetivo de que se investigue a Sony.

“Si quitan el disco por completo, Sony sería juez y parte de todo: la consola, la tienda, la distribución y el precio. Sin nadie que le compita. Y no solo afecta a los jugadores: los estudios que hacen los videojuegos también quedarían atrapados”, comentó Reyes en redes sociales, agregando que un futuro digital en países donde la conectividad a internet no es total, como México, dejaría fuera a muchos usuarios.

La competitividad de los precios en línea contra las opciones físicas incluso fue reconocida por PS en una publicación de hace varios años que resurgió esta semana, donde le responden a un usuario que se queja por los precios de la tienda en línea y le responden “¿No te gustan los precios de la PS Store? Compra en físico”.

Rentar el futuro o izar las velas

La apuesta de Sony en estos momentos, una a la que Xbox también está apuntando —aunque de manera más discreta, pero informes extraoficiales lo confirman—e incluso Nintendo ya empezó a preparar, es a generar un ecosistema donde los usuarios dependan exclusivamente de sus servicios.

SI bien se ha incrementado el consumo de contenidos digitales —Sony asegura que 85% de sus ventas son digitales, aunque otras estadísticas confirman que de los juegos disponibles en formato físico las ventas en disco superan el 70%—, la eliminación de alternativas para la adquisición de juegos —es decir, acabar con la competencia para ejercer un monopolio sobre el mercado— es una de las principales preocupaciones.

Con el próximo lanzamiento de GTA VI sin formato físico —una decisión que también ha sido muy cuestionada— se ponen las bases de un futuro donde los gamers no serán dueños de sus juegos, solo pagarán por usarlos un tiempo. Porque el 1 de julio Sony también anunció que cerrará las tiendas digitales para sus consolas PlayStation 3 y PS Vita, empezando en agosto con México y siguiendo con otras partes de América Latina y el mundo. Los juegos que solo existen en digital para esas plataformas ya no se podrán jugar nunca más.

Este control sobre las librerías personales de los usuarios, acaba con toda idea de propiedad privada en este ámbito y entrega a las corporaciones la facultad para revocar licencias y permisos o borrar cuentas completas. Todo esto sin verse obligados a otorgar reembolsos, algo contra lo que también se está buscando legislar.

En respuesta, y como ya está ocurriendo con los servicios de streaming de música, cine y televisión, la piratería está repuntando. Esta misma semana se publicaron avances de varios proyectos de emulador de la consola PS5, con lo que en un futuro cercano ya ni siquiera sería necesario pagar por un aparato cada vez más caro para jugar lo que ofrece.

Un arte secuestrado

Desde la invención de la escultura y la pintura, pasando por la literatura y hasta llegar a la fotografía, el arte fue tan accesible como la voluntad de quien deseara crear, sin depender de una industria que sostenga su producción. El cine aún se mantiene en el borde, donde los proyectos independientes, no sin sus carencias, pueden sobresalir ajenos a las grandes productoras.

Con los videojuegos también hay una escena indie que es la que empuja la innovación y le da forma al futuro del arte interactivo, pero a diferencia de las otras instancias, aquí las plataformas donde se puede disfrutar de estas creaciones están controladas por unas cuantas compañías. Si bien existe libertad de juego en PC, con el incremento en los precios de componentes por culpa del auge de la inteligencia artificial generativa, esta plataforma también está sufriendo una crisis.

En estos momentos las grandes corporaciones de la industria de los videojuegos están tomando decisiones que benefician a sus ingresos, mientras ignoran las necesidades de los usuarios que en cada publicación desde hace dos semanas están exigiendo respuesta.

La perspectiva de controlar los precios es muy atractiva. Cuando Sony dio este controversial anuncio, las acciones de la compañía subieron hasta 3% en días siguientes. Hoy ya perdieron lo ganado.

Egresado de la licenciatura en Artes Plásticas con acentuación en Gestión Cultural por la Universidad Autónoma de Coahuila. Reportero y editor de la sección Artes Vanguardia.

Productor y locutor del programa de radio Camino a Casa de Radio Concierto 97.7 FM. Desarrolla desde 2020 el proyecto de archivo y divulgación histórica “Sobres las tablas: Historia del teatro en Saltillo”. Participó en el Coloquio de Periodismo Cultural 2.0 en la ciudad de Chihuahua, Chihuahua en el 2019 y en el Diplomado de Periodismo de Soluciones impartido por la Fundación Gabo, así como en talleres, diplomados y seminarios sobre diferentes disciplinas artísticas a cargo de maestros como la crítica de teatro Luz Emilia Aguilar Zinser, el pianista y coach vocal Alejandro Reyes-Valdés y la dramaturga Verónica Bujeiro, entre otros. Premio de Periodismo Armando Fuentes Aguirre 2022 en la categoría Entrevista.

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