Odio la noción de género literario: Peter May
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May empuja, en sus libros, los límites de la novela negra todo lo que puede. Prueba de ello es su nuevo trabajo, "Entry Island".
El escritor escocés Peter May, uno de los puntales del género negro anglosajón, junto con Ian Rankin, del "tartan noir", se aleja de los estereotipos de la novela negra y critica abiertamente los corsés que imponen los géneros literarios: "Odio la noción de género, es una estrategia de marketing".
May empuja, en sus libros, los límites de la novela negra todo lo que puede. Prueba de ello es su nuevo trabajo, "Entry Island", obra de la que ha hablado con Efe en Barcelona (noreste de España), en el marco de la BCNegra, una intriga con tintes románticos e históricos que bascula entre el Canadá del presente y la Escocia del pasado.
La principal motivación del escocés para escribir este "thriller" ha sido contar un oscuro episodio de la historia británica: las "Highland Clearances", en las que entre 100.000 y 250.000 escoceses de las Tierras Altas (Highlands) fueron expulsados de sus casas y obligados a emigrar, muchos hacia Canadá, durante el siglo XVIII.
El propio May conoció de la existencia de este episodio a través de una función teatral ya que, y hasta día de hoy, la expulsión no pertenece al temario de historia que se enseña en los colegios.
A partir de ahí, el escocés tuvo que encontrar la manera de incorporar ese período histórico a la narración contemporánea de un crimen, tarea que, asegura, fue "muy complicada".
Su solución fue tejer "un vínculo generacional" entre Sime Mackenzie, el oficial a cargo de investigar un asesinato en Entry Island, una isla de apenas dos kilómetros de ancho, perteneciente al conjunto de las islas Magdalena de Canadá, y los escoceses que fueron expulsados de sus tierras hace 150 años.
Mackenzie, un detective recién separado y con problemas de insomnio, investiga el asesinato del hombre más rico de Entry Island, James Cowell, y está convencido de conocer del pasado a su viuda, Kirsty, a quien las pruebas apuntan como culpable.
El desconcierto del detective se sumará al insomnio y unos sueños que lo llevarán un siglo y medio atrás, hasta las islas Hébridas, donde sus antepasados sufrieron las expulsiones.
Las islas de climas fríos y tempestuosos como Entry Island y las Hébridas -localización de la trilogía que lo catapultó a la fama "The Lewis Triology"-, son, para May, lo que las mansiones rurales eran para Agatha Christie: el lugar ideal para que se cometa un asesinato.
No obstante, el escritor insiste en que en sus novelas el crimen es "una excusa" para "explorar los personajes". "Me gusta que mis historias sean dominadas por las personas que las habitan: por sus relaciones y su personalidades", afirma.
Su paso por televisión como guionista ha propiciado esta faceta del escritor, además de influir la forma en la que escribe diálogos y cómo estructura sus historias.
Por otro lado, de su pasado como periodista May conserva la "economía de palabras" y la rapidez al escribir: "Escribo 3,000 palabras en un día y, en 7 semanas de media, termino un libro", asegura.
"Entry Island" ha sido la novela en la que May ha invertido más tiempo -nueve semanas- para unir de forma coherente esas dos líneas narrativas alejadas en el tiempo.
El autor confiesa que le gustaría, alguna vez, dejar de lado la novela negra, pero asegura que los escritores, una vez empiezan a escribir un tipo de literatura, quedan "atrapados" por el género: "Si quieres escribir otra cosa tienes que cambiarte el nombre", comenta entre risas.
Por ello, May declara: "Odio el concepto de género. Es una estrategia de marketing: es más fácil vender libros si pertenecen a un género concreto. Para mí, una buena historia es una buena historia".
No obstante, el escritor considera que el crimen es un "buen medio" para "explorar psicológicamente" cómo funcionan las personas debido a la presión y al estrés al que están sometidos los autores y las víctimas de delitos.
Ferviente defensor de la independencia de Escocia, May confiesa sentirse "frustrado" por la negativa de sus compatriotas a abandonar el Reino Unido, y explica que, a su parecer, el gobierno británico ha reflejado "solo" dos veces en 60 años el voto de los escoceses.
Augura, no obstante, que su país será independiente en el futuro y asegura que el proceso se acelerará si el Reino Unido sale de la Unión Europea, lo que, según May, provocaría otro referéndum de independencia en el que el sí saldría victorioso.