Por lo regular las mujeres que están en el tercer trimestre de gestación, presentan calambres con mayor frecuencia, esto se debe a la retención de líquido y malas posiciones al dormir

Estar embarazada es una etapa maravillosa y fascinante, llena de ilusiones, metas y deseos. Apesar de vivir una hermosa experiencia, no todo es bueno, ya que el cuerpo de la mujer durante la gestación tiene cambios físicos y hormonales que no son tan agradables, incluso son molestos, me refiero a los calambres o espasmos musculares.

Un calambre se define como contracción involuntaria de un músculo, que ocurre de repente, incluso va acompañado por un dolor agudo. El doctor Juan Valdivia, ginecólogo de la Clínica Alemana, asegura que los calambres se dan por lo regular cuando el cuerpo resiste peso extra, además por una posible deficiencia de calcio y potasio, o exceso de fósforo, cambio en el flujo sanguíneo o la circulación, falta de estiramiento antes de realizar ejercicio. Pero lo más común es porque las futuras madres aumentan de peso cada mes. 

Cómo evitar los calambres
Se recomienda llevar una dieta balanceada durante la gestación, para no aumentar de peso más de la cuenta, también se recomienda realizar ejercicios como: caminar, nata-ción, yoga o pilates, que son de bajo impacto y es menos probable que afecte al bebé. Además, evitar el sedentarismo por tiempo prolongado (estar de pie o sentada).


Según lo publicado en American Pregnancy Association, las mejores maneras para prevenir los calambres son:

-Mover las piernas, no caminar demasiadas horas continuas.

- Colocar una almohada entre las piernas al dormir o recostarse, así como cambiar de posición constantemente.

- Si las mujeres tienen problemas de várices o piernas edematosas, se recomienda utilizar medias con presión especiales que pueden adquirirse en cualquier lugar.

- Realizar masajes de drenaje linfático.

- Tomar mucha agua natural y líquidos para mantener el cuerpo hidratado.

- Estirar los músculos antes de realizar ejercicio.

- Tener una alimentación balanceada para obtener los nutrientes necesarios y evitar ganar peso más de lo normal, se recomienda comer kiwi, plátanos o melón que tienen potasio.

- No olvidar tomar la vitamina prenatal (calcio, potasio y magnesio).


Cómo aliviarlos

1. Hacer ejercicios

Las mujeres embarazadas deben realizar ejercicio de bajo impacto, según lo indique su especialista, al hacerlo aumenta la circulación sanguínea en el cuerpo, además se tonifican los músculos, adquiriendo mayor elasticidad, así como también preverás el deterioro de las circulaciones, aumentará tu energía y mejorará tu postura y digestión.

2. Masajes musculares
Es un alivio cuando los calambres son muy agudos, procura masajear de manera circular la parte afectada, cuando la molestia es en la planta de los pies, se recomienda inclinar el pie para estirar los músculos. Puedes ayudarte aplicando calor con una almohadilla eléctrica o cualquier ungüento.

3. Baños
Los baños de sal de Epsom o también se le conoce como sal de sulfato de magnesio, cuando agregas un poco de éste mineral a la tina de baño observarás que te ayuda a aliviar el dolor muscular, reduce la inflamación, disminuye el estrés, mejora la circulación, suaviza la piel, incluso mejora el estado de ánimo. El alivio es casi inmediato en dolores musculares.

4. Aplicar diferentes 
temperaturas

Aplica directamente en la zona afectada “frio”, con una bolsa de hielo, así se reducirá el malestar y mejorará la inflamación. Al contrario también puedes aplicar una compresa de agua caliente sobre las piernas cuando tengas calambres, para disminuir la sensación de hormigueo.

Recuerda que si tus molestias son frecuentes y observas que tus piernas se hinchan o inflaman demasiado, es mejor consultarlo con un especialista o acudir a emergencias, puesto que puede tratarse de una trombosis venosa o por falta de alguna vitamina. ¡Cuida tu salud y vive al máximo cada etapa de tu embarazo! 

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