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México vive un rezago importante en materia de seguridad en los autos. Y no, no todos son modelos 'económicos'.

POR GERARDO GARCÍA PARA MOTORPASIÓN MÉXICO

Con el inicio de 2020 —sin entrar al debate sobre si empieza o no una nueva década— la conversación en el mundo de los autos a nivel global gira en torno a coches eléctricos, autónomos y conectados con la infraestructura. En México, sin embargo, antes tenemos una asignatura pendiente: la seguridad.

México vive un rezago importante en materia de seguridad en los autos. Recientemente se volvió obligatorio que los modelos que se incorporen al mercado incluyan bolsas de aire frontales y frenos ABS; en otras regiones del mundo, elementos como ABS, seis airbags, freno autónomo de emergencia y control de estabilidad son obligatorios desde hace años.

EN MÉXICO TODAVÍA HAY TRES MODELOS SIN FRENOS ABS EN SUS VERSIONES BASE: HYUNDAI GRAND I10, DODGE ATTITUDE Y NISSAN MARCH.

El ESC es crucial para prevenir accidentes

El control electrónico de estabilidad (ESC) es un sistema que frena las llantas de manera selectiva para ayudarnos a mantener la trayectoria y evitar que el auto pierda el control en maniobras de emergencia. En Estados Unidos es obligatorio desde 2009 y en Europa se incluye en todos los autos desde 2014.

Latin NCAP, organización responsable de evaluar la seguridad en los autos de nuestra región, siempre hace una recomendación: nunca comprar autos sin control electrónico de estabilidad. Siguiendo su consejo, e independientemente de la evaluación de su estructura o el número de bolsas de aire, buscamos esos autos que Latin NCAP recomienda no comprar porque no llevan ESC.