Ana Kriegel, una estudiante de 14 años, fue brutalmente asesinada por dos chicos de 13 años
Los hechos pasaron el 14 de mayo del 2018 en Dublín, Irlanda. Los asesinos, dos adolescentes de los cuales no se ha revelado la identidad, la mataron y violaron, y dejaron su cadáver en una masía abandonada

Irlanda.- Ana Kriegel, una estudiante de 14 años, fue brutalmente asesinada por dos chicos de 13 años. Ahora un jurado los ha condenado: uno de ellos, que la violó, ha recibido la cadena perpetua.

Los hechos pasaron el 14 de mayo del 2018 en Dublín, Irlanda. Los asesinos, dos adolescentes de los cuales no se ha revelado la identidad, la mataron y violaron, y dejaron su cadáver en una masía abandonada.

Foto: Especial

Salvaje crimen

Los padres de la víctima denunciaron la desaparición de su hija después de que se fuera de casa con uno de sus asesinos. Según ha explicado la madre, se preocupó inmediatamente porque "Ana no tenía amigos", y era extraño que alguien la hubiera ido a buscar en casa.

Tres días después, el 17 de mayo, la policía encontró su cuerpo desnudo en una masía abandonada. Los dos menores la mataron a golpes y con trozos de madera que encontraron por la masía: la autopsia reveló que Ana sufrió heridas en la cabeza y en el cuello. Además, uno de ellos la violó.

Condenados a cadena perpetua

Los dos jóvenes fueron declarados culpables el pasado junio por el atroz asesinato de la víctima. Además, uno de ellos también ha sido condenado por agresión sexual agravada.

Este martes el jurado ha condenado al que la violó a toda una vida en la prisión, con un periodo de revisión de doce años. El otro chico, que participó del asesinato, ha recibido una sentencia de 15 años y con una revisión de ocho años.

Sospechosos desde el inicio

Las autoridades encontraron semen del condenado que la violó en la escena del crimen. Así, la policía sospechó de forma inmediata de los dos adolescentes.

Los agentes encontraron un libro de culto satánico en la casa del menor que la violó. En las páginas figuraba información sobre el satanismo y reglas detalladas, como no hablar sobre Jesús o Dios, solo Satanás.

Víctima de acoso

Según la familia de la víctima, Ana fue objeto de intimidaciones y "tormentos insoportables" durante los meses anteriores a su asesinato.

Su madre dijo al tribunal, durante el primer día de juicio, que su hija era "muy vulnerable" y que, a pesar de tener 14 años, "por dentro era una niña".

Para salir de su dolor, la niña se mostraba activa en sus redes sociales, como Snapchat o YouTube. Hasta que sus asesinos decidieron acabar con su vida.

Los asesinos más jóvenes de Irlanda

Tal como indican varios medios, como el Mirror, los dos adolescentes han pasado a la historia de la República de Irlanda como los más jóvenes al ser condenados por un delito de asesinato.

El juez del caso, Paul McDermott, ha dicho en el juicio de este martes que se ha reservado la sentencia hasta que ha podido recopilar todo tipo de informes psicológicos, psiquiátricos y de trabajos sociales.

"El asesinato de Ana ha dado como resultado una condena para toda la vida, agravada por la manera en que la mataron", ha asegurado. Y se ha lamentado: "Su familia está deshecha, la alegría y la seguridad de la familia Kriegel se vieron truncadas por las circunstancias más crueles", ha dicho.

Sentencia ejemplar

Los dos chicos están actualmente en el centro de detención Oberstown, en el norte de Dublín, y permanecerán allí hasta los 18 años. Cuando cumplan la mayoría de edad, pasarán a prisión para cumplir sus condenas.

El principal sentenciado, el chico que la violó, ha aceptado las acusaciones de asesinato. Por otra parte, el abogado del otro adolescente ha asegurado que su cliente no acepta la culpa de los hechos.

La defensa ha pedido que el tribunal sea lo más indulgente posible en la sentencia, y ha añadido que no se encontró ningún ADN perteneciente a su cliente en la escena del crimen.

La madre de la víctima, Geraldine Kriegel, ha dicho al tribunal en su declaración que el asesinato de su hija ha dejado un vacío en la vida de todos los que la conocían. "La vida sin Ana ya no es una vida", ha asegurado, desconsolada.