El sector transporte (vehículos particulares y transporte público) es uno de los principales generadores de la contaminación atmosférica debido al uso masivo de combustibles fósiles que al quemarse sueltan las partículas PM10 y PM2.5 que solo en 2017 causaron 4 mil 009 muertes en la ZMVM, registró el Instituto de Políticas para el Transporte y el Desarrollo (ITDP México)

El origen de la mala calidad de aire en la Zona Metropolitana del Valle de México, además de los incendios, surge de la “obsoleta” Norma Oficial Mexicana 042 y 044 de control de emisiones contaminantes del transporte ligero y de carga: no se han actualizado o fortalecido por la resistencia de la industria automotriz, afirmó el Poder del Consumidor, parte del Observatorio Ciudadano de la Calidad del Aire (OCCA).

El sector transporte (vehículos particulares y transporte público) es uno de los principales generadores de la contaminación atmosférica debido al uso masivo de combustibles fósiles que al quemarse sueltan las partículas PM10 y PM2.5 que solo en 2017 causaron 4 mil 009 muertes en la ZMVM, registró el Instituto de Políticas para el Transporte y el Desarrollo (ITDP México).

De los 15.62 millones de viajeros de la Zona Metropolitana del Valle de México, el 59 por ciento lo hace en transporte público (sobre todo en micro o combi concesionada) y el 22.3 por ciento en transporte privado, revela la más reciente Encuesta de Origen-Destino en Hogares de la ZMVM del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

“El marco legal no ofrece reglas claras para el otorgamiento de las concesiones ni define las obligaciones, derechos y garantías de los operadores. Esta situación genera que se opere bajo diversas reglas negociadas y se debilite el cumplimiento de la norma, tanto por parte de las autoridades, como por parte de los prestadores del servicio”, asegura un estudio sobre movilidad en la ZMVM de Ciudadanos con visión, conformado por diversas organizaciones especializadas como CTSEMBARQ México, ITDP México y El Poder del Consumidor.

SinEmbargo preguntó a la Secretaría de Movilidad de la Ciudad de México y a la Secretaría del Transporte del Estado de México las vías de regulación al transporte colectivo que concesionan respecto a la emisión de contaminantes.

“El tema está previsto dentro de lo que la Doctora [la Jefa de Gobierno Claudia Sheinbaum Pardo] informará en los próximos días”, respondió la Semovi. La autoridad mexiquense no devolvió la llamada.

 

 

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LA INDUSTRIA SE RESISTE 

Stephan Brodziak, coordinador de la campaña de Calidad del Aire y Seguridad Vehicular de El Poder del Consumidor, explicó que la Norma Oficial Mexicana 042 (NOM-042) es la que limita los niveles máximos de emisión de contaminantes de vehículos ligeros, pero la Secretaría del Medio Ambiente (Semarnat) no la ha actualizado desde 2003 a pesar de que la Ley Federal sobre Metrología y Normalización obliga a realizar revisiones al menos cada cinco años, lo cual a su vez “es una violación” al derecho a un medio ambiente sano y a la salud.

“La Asociación Mexicana de la Industria Automotriz  durante años ha hecho un cabildeo muy fuerte para que no se regule con la debida exigencia”, acusó Brodziak. “Quieren regular el mercado para su propia conveniencia, y nosotros la pagamos no en términos económicos o de competitividad, la pagamos con la vida y afectaciones a la salud con problemas de contingencia como el que tenemos ahora. Este último es predominantemente por incendios, pero también es el rezago en el control de emisiones vehicular; es algo regulatorio”.

A nivel nacional, el sector transporte es responsable del 90.03 por ciento de las emisiones de Monóxido de Carbono (CO) y del 45.67 por ciento de Óxidos de Nitrógeno (NOx), que contribuyen a la formación de ozono troposférico (O3), documenta el Centro Mexicano de Derecho Ambiental (CEMDA).

De los más de 5.9 millones de hogares en la ZMVM, en 53 por ciento se dispone de al menos un vehículo para transportarse, muestra la Encuesta de Origen-Destino en Hogares de la ZMVM.

Se estima que en la ZMVM hay 3.05 millones de automóviles disponibles en hogares, de los cuales un alto porcentaje puede circular diariamente (hologramas 00 y 0). En la Ciudad de México es cercano al 70 por ciento y en los municipios conurbados la proporción es de poco más de la mitad.

De los viajes en transporte privado, en un día se realizan 6.60 millones de viajes en automóvil con ocupantes en promedio de 1.5 personas por carro, entre las 6 y las 9 horas de la mañana, y entre las 18 y 19 horas durante el retorno al hogar.

DESCONTROL EN TRANSPORTE PÚBLICO CONCESIONADO

El transporte público colectivo concesionado a empresas es el más utilizado en la Zona Metropolitana del Valle de México, pero presenta problemas de planeación, regulación y control, así como en el modelo de negocio bajo el cual opera, lo cual provoca un servicio inseguro, ineficiente y peligroso, asegura el estudio “Acuerdos para la movilidad” de Ciudadanos con visión.

De los 7.96 millones de viajeros de transporte público en la ZMVM, el 76.6 por ciento lo hace en colectivo (micros o combis concesionadas), el 30 por ciento en Metro, el 13.4 por ciento en taxi y el 7.8 por ciento en Metrobús (el que menos contamina) o Mexibús, documenta la Encuesta de Origen-Destino en Hogares de la ZMVM del Inegi.

En la Ciudad de México, de los 3.71 millones de usuarios del transporte público, el 68.7 por ciento usa el colectivo; el 36 por ciento, el Metro; el 16 por ciento, taxi y 9.4 por ciento el Metrobús. Y en el Estado de México y Tizayuca, de los 3.55 millones de usuarios, el 83.4 por ciento se traslada en colectivo; el 24.8 por ciento en Metro; el 11.2 por ciento en taxi; y el 6.4 por ciento en Mexibús.

En el estudio “Acuerdos para la movilidad en la ZMVM” se asegura que no existe una planeación estratégica, táctica ni operativa para la prestación del servicio del colectivo concesionado, ya que no hay criterios establecidos para que la infraestructura, vehículos, operación o tecnología utilizada permitan que el servicio se preste de manera homogénea.

Asimismo, hay “limitaciones severas” en regulación y control. En el esquema institucional intervienen múltiples entidades, como las secretarías de movilidad que otorgan las concesiones, “sin responsabilidades claramente definidas, ni procesos de articulación o coordinación” para regular y controlar la adecuada operación del transporte concesionado.

“En la Ciudad de México la Semovi inició programas de regulación de este servicio, como capacitación a choferes, sustitución de vehículos, etc. Operan regularmente nueve empresas concesionarias de autobuses en 97 rutas, a lo largo de más de 3,000 km. Por su parte, en el Estado de México, la Secretaría de Transporte también inició programas de regulación del transporte concesionado, solo otorgando concesiones a personas morales”, dice un informe del Instituto de Políticas para el Transporte y el Desarrollo (ITDP México) sobre transporte masivo en la ZMVM.

La infraestructura del transporte público colectivo cuenta con alrededor de mil 197 unidades entre micros para 38 personas y combis para 12 personas. La otra falla en el transporte concesionado, dice el documento de Ciudadanos con visión, es el modelo de negocio conocido como hombre–camión que se caracteriza por la prestación del servicio a través de concesiones individuales y ganancias por pasajero.

Esto provoca una serie de problemas en la operación, como son la competencia entre unidades para ganar pasajeros y la inadecuada prestación del servicio. Por otra parte, el esquema financiero no es sostenible, lo que impide la renovación periódica de la flota y la mejora continua del servicio.

Ante el problema, las organizaciones que conforman Ciudadanos con visión urge a reestructurar y modernizar el transporte colectivo concesionado, adoptando un modelo basado en el esquema de empresas operadoras de transporte, que implica una concentración de cuentas, organización de concesiones, creación de empresas y un modelo financiero sano. También piden mejorar los estándares de operación respecto a vehículos limpios, nuevos, programación de servicios, pautas de calidad y profesionalización del servicio.

LA CULPA DE PEMEX

La Semarnat acaba de actualizar este año la Norma Oficial Mexicana 044 (NOM 044) que regula emisiones contaminantes de los vehículos pesados.

“Ya contempla algunas actualizaciones [a la publicada en 2006] pero todavía no es lo suficientemente estricta”, dijo Stephan Brodziak de El Poder del Consumidor. “El problema tiene que ver con la distribución del Diésel de Ultra Bajo Azufre (DUBA). Llevamos al menos 10 años esperando que Pemex y los actores privados lo distribuyan en todo el país. Se le ha dado una prórroga indebidamente desde 2009; ya lo hace en la Ciudad de México, Monterrey, Guadalajara, pero es insuficiente para la flota vehicular del país para transitar a las nuevas generaciones de control de emisiones”.

El especialista en calidad del aire lamentó que “por culpa” de Pemex –petrolera sobre quien se cometieron “abusos históricos” hasta desmantelarla– no haya disponibilidad del DUBA en todo el país, lo cual permitiría transitar a los estándares de EURO 6 o EPA 2010, que son las generaciones tecnológicas del control de emisiones más avanzadas y que se ha visto que reducen material articulado, “una de las tareas pendientes que nos tiene ahorita en crisis”.

Agregó que la Secretaría de Energía y la Comisión Reguladora de Energía también deben vigilar la Norma Oficial Mexicana 016 (NOM-016) encargada de regular la calidad de los combustibles, sobre todo por la presencia de etanol en las gasolinas.

El año pasado, un Tribunal colegiado dio luz verde al incremento al volumen permitido de etanol de 5.8 a 10 por ciento en las gasolinas comercializadas en el país, excepto en las zonas metropolitanas de Ciudad de México, Monterrey y Guadalajara, porque no se comprobó un daño tangible a la salud.

El etanol se obtiene del azúcar o del almidón en cosechas de maíz y caña de azúcar. Los beneficiados son los productores de maíz de Estados Unidos, de donde se espera importar este compuesto químico, y los cañeros en México, aseguró El Poder del Consumidor y la organización WRI México.

“El Consejo de granos estadounidense tiene un cabildeo muy fuerte. Lleva años detrás de esa norma para debilitarla”, dijo Brodziak. “Habrá que ver el desempeño de los nuevos comisionados de la CRE, si estarán a la altura para poder hacerle frente a los intereses económicos que representa el etanol para los productores de maíz”.

El Observatorio Ciudadano de la Calidad del Aire exigió a las autoridades aplicar el “Hoy no circula” a hologramas 1 y 2 y para transporte de carga, tanto en la Ciudad de México como en el Estado de México; establecer restricción horaria del transporte de carga, y fomentar el uso de modos de transporte activos (bicicleta, movilidad peatonal) y del transporte público limpio a través de infraestructura adecuada.