Crisis. Cada día son más los negocios que deciden cerrar sus puertas. HÉCTOR GARCÍA
Cada vez son más los locales que se quedan solos en la zona centro

Aunque la cifra exacta de comercios que estranguló la pandemia se desconoce, comerciantes de la zona centro aseguran que cada vez son más las cortinas metálicas que se bajan de los locales de productos no esenciales, cerrando de forma definitiva.

“Solamente vemos que empiezan a sacar sus muebles o mercancía, que bajan las cortinas o que ponen en rebaja sus productos”, expresó el dueño de una boutique, quien tuvo que despedir a dos de sus empleadas.

Tan solo en un recorrido por el primer cuadro de la ciudad, al menos 30 comercios no volvieron a abrir sus puertas, locales ahora con anuncios para su renta, equivalente a una pérdida importante de empleos y trabajadores temporales.

Impacto. Las restricciones a la movilidad y las actividades económicas no esenciales golpearon a los más de 500 negocios del Centro Histórico, algunos son cadenas o sucursales. HÉCTOR GARCÍA

Según estimaciones de algunos socios de la Cámara de Comercio Nacional —Canaco en Saltillo—, solo 70 de cada 100 microempresas o negocios pequeños sobreviven ante el cierre que redujo sus ventas por casi 4 meses hasta su reapertura.

Mientras que durante la reactivación económica les fue imposible sostener sueldos y gastos fijos de los servicios básicos, siendo los comercios de productos básicos no esenciales los más afectados, entre otros giros como papelerías, uniformes y restaurantes.

“Hay quienes no tienen utilidades, quizá otros que sobreviven pero se resisten a dejar sus negocios, esperando recuperarse en estos meses hasta llegar a diciembre, cuando se supone hay un alza en las ventas”, expresó Alejandro Pepi, socio y expresidente de Canaco.

HÉCTOR GARCÍA

Pepi agradeció que las autoridades incentiven a los comerciantes a no cerrara apoyándolos con créditos, aunque para algunos sea mucho más benéfico detener labores o trasladarse hasta sus hogares para continuar comercializando sus productos, incluso migrar a redes sociales como una posibilidad de sobrevivir.

“Yo creo que cuando hay más pérdidas que ganancias, lo mejor es detenerse y no seguir gastando los ahorros, un negocio que ya rindió frutos lo volverá a hacer cuando todo vuelva a la normalidad sin tener que exprimirlo durante la pandemia”, expresó el dueño de un restaurante de comida rápida que regresará al Food Truck desde la puerta de su casa.

Ana Luisa Casas

Escritora y bailarina. Periodista desde los 19 años. Licenciada en Ciencias de la Comunicación por Universidad Autónoma de Coahuila. Comenzó su carrera como colaboradora en INFONOR y posteriormente en El Universal de la Ciudad de México. Así como tres medios regionales. Tiene una publicación en “Mínima” una antología de  microficción. Acreedora de la estatuilla Armando Fuentes Aguirre en la categoría de Entrevista y especialista en Derecho a la Información, Fiscalización y Combate a la Corrupción por la Academia Interamericana de Derechos Humanos. Actualmente se desempeña orgullosamente como periodista en Vanguardia.