POLITICÓN: Adrián de la Garza, cabeza de red que controla Fiscalía y otros órganos de NL
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I. POSTURA
La organización Artículo 19, que para la región de México y Centroamérica encabeza Leopoldo Maldonado Gutiérrez, ha fijado posición en torno al atropello sufrido por el Director General de esta casa editora, de forma puntual, exigiendo “un alto al uso de procesos judiciales como mecanismos de presión y represalia contra el medio Vanguardia y su director, Armando Castilla Galindo, así como el respeto irrestricto al principio de objetividad que rige la actuación de las autoridades investigadoras”. Se trata de la voz de una organización largamente dedicada a la defensa de los derechos humanos, por lo que sabe de lo que habla.
II. LAS LIGAS
Lo ocurrido, ha señalado Artículo 19, “de acuerdo con la información documentada por esta organización, se vincula con represalias por publicaciones periodísticas realizadas por Vanguardia sobre la detención del exgobernador de Coahuila Humberto Moreira, en España, en 2016”. Y el señalamiento está perfectamente encaminado pues, en efecto, uno y otro hecho están vinculados y forman parte de una misma trama que ha tenido múltiples episodios en Coahuila, pero ahora migró a Nuevo León.
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III. POR ALGO SERÁ
Y de la vecina entidad hablando, resulta llamativo que, sin importar a quién se le pregunte sobre lo ocurrido, nadie duda en señalar, sin titubeos, en la dirección de Adrián de la Garza, quien formalmente es presidente municipal de Monterrey, pero todo mundo lo identifica como la cabeza del esquema que ha capturado a la Fiscalía General de Justicia, el Poder Judicial y la Comisión de Derechos Humanos de Nuevo León, e incluso juzgados y tribunales colegiados del Poder Judicial de la Federación, a través de los cuales se ofrece el “servicio” de extorsión que implica fabricar delitos al portador.
IV. MISTERIO
Formalmente es el hermano del alcalde, Filiberto de la Garza, quien desarrolla la actividad, pues aparece al frente de uno de los despachos que participan de la trama. Pero en la vecina entidad todo mundo lo dice a la menor provocación: “El jefe de la mafia es Adrián”. ¿Cómo logró el priista colocarse a la cabeza de un esquema de esta naturaleza y por qué ha sido tan “exitoso”? Es una pregunta de la cual, es altamente probable, muy pronto sabremos la respuesta...
V. AYER ENEMIGOS...
Las vueltas que da la vida: según la información que ya circula, la UDC de Lenin Pérez Rivera “siglará” -presentará como suya, pues- la candidatura del priista Javier Navarro Galindo, quien será el abanderado, en el distrito 1, de la coalición que encabezará el PRI en Coahuila rumbo a la renovación del Congreso del Estado. Quienes tienen buena memoria recuerdan cómo Navarro y Lenin Pérez se enfrentaron, en 2013, por la alcaldía de Acuña, la cual terminó conquistando el udecista, luego de un tormentoso proceso postelectoral en el que Navarro reclamaba que se anularan los comicios acusando a Lenin de haber violado el tope de gastos de campaña.
VI. ¿HOY ALIADOS?
Los que conocieron en su momento la historia aseguran que Navarro estuvo a punto de lograr su propósito, pues debido a su “influencia” en el Gobierno del Estado logró presionar a la autoridad electoral al grado de que ésta considerara la posibilidad de “comprarle” el argumento. ¿Ya se le habrá olvidado a Lenin el episodio? O será que, con tal de sobrevivir, es capaz de cualquier cosa, incluso salir abrazado con quien, en su momento, fue su enemigo mortal...
VII. ¿VA O NO VA?
Y del proceso electoral en marcha hablando, ayer lo dijimos aquí: el PRI está por cerrar la repartición de candidaturas. Y entre los nombres que más han sonado para encabezar el Congreso local destaca el de Gabriel Elizondo, actual titular de Mejora Coahuila. Desde hace meses se le veía perfilado para competir por un distrito y luego asumir la presidencia del Congreso. Pero algo ha cambiado. Nos dicen que en las últimas semanas ha tomado fuerza la versión de que Gabriel no irá. Que mejor se quedaría al frente del programa insignia del gobierno estatal. ¿Decisión personal o jugada estratégica? Eso es lo que se discute en voz baja.
VIII. SIN PRISA
Una de las razones que se comentan es que Elizondo no quiere competir ahora. Que su posición actual le da libertad para operar políticamente con más alcance, pensando en proyectos de más largo plazo: ¿alcaldía?, ¿gubernatura quizá? Otra versión es que no se le quiere arriesgar, que no hace falta ponerlo en una boleta si desde donde está puede construir “el proyecto”. Al final, dicen, se trata de proteger a una carta fuerte del oficialismo. Habrá que ver qué define Carlos Robles, quien preside, dirige y... bueno.
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IX. EFECTO DOMINÓ
Lo interesante del caso Gabriel Elizondo es que, dependiendo de su decisión se moverán otras piezas. Si él termina como candidato, la que suena para sustituirlo al frente de Mejora Coahuila es Luz Elena Morales, actual presidenta del Congreso. Sería un enroque natural: uno sale, otra entra. Pero si Elizondo se queda, entonces... ¿qué pasa con Luz Elena? Nos dicen que lo más probable es que, si se actualiza ese escenario, repita como diputada local, lo cual no está mal: experiencia, estructura y cercanía con el grupo gobernante la respaldan. Pero entonces la duda surge: ¿esto representaría un premio o una contención?
En esta ocasión exponemos el caso de una persona de Vanguardia que fue víctima de esta red; sin embargo, nuestro fin es poner luz en una situación que viven a diario decenas de personas y cuyas voces, lamentablemente, todavía no han sido escuchadas.
¿Conoces a alguien que haya vivido algo similar? Cuéntanos en este post.