El presidente López Obrador creó la Guardia Nacional para combatir al crimen organizado en México, pero ahora la usará como su carta fuerte para contener el flujo de migrantes centroamericanos hacia Estados Unidos en 45 días, como acordó con Washington. Este miércoles fueron desplegados 6,000 soldados en la frontera sur mexicana

CIUDAD DE MÉXICO.- A partir de este miércoles, el gobierno de México comenzó el despliegue en la frontera sur de 6,000 elementos de la llamada Guardia Nacional, un grupo especializado de seguridad que el presidente Andrés Manuel López Obrador creó con el objetivo de combatir la violencia que ha dejado un saldo de más de 200,000 muertos en los últimos 12 años. Sin embargo, lejos de combatir el crimen, las primeras acciones de este grupo consistirán en contener el flujo de migrantes centroamericanos que buscan llegar a Estados Unidos.

La medida fue anunciada el pasado martes por el canciller mexicano Marcelo Ebrard, quien señaló que se trata de una de las acciones con las que el gobierno planea cumplir con las exigencias fijadas por el presidente Donald Trump para reducir el flujo migratorio en un plazo de 45 días y así evitar tarifas arancelarias del 5% a todos los productos mexicanos.

Desde esta mañana, el Gobierno Federal de México activó 10 coordinaciones de la Guardia Nacional en los estados de Tabasco, Chiapas, Campeche, Oaxaca y Veracruz. Este jueves serán desplegadas tres coordinaciones más en la región del Istmo de Tehuantepec.

México acordó con Estados Unidos que serán desplegados un total de 6,000 elementos dedicados a exclusivamente a disminuir la migración ilegal en el país.

El objetivo principal del plan, según ha explicado el canciller Ebrard, es registrar a todos los migrantes, ofrecerles las distintas opciones de regularización que tienen y devolver a su país al que no quiera hacerlo.

“Quienes transiten por el territorio tienen la obligación de decir quiénes son, a qué vienen, de qué nacionalidad son. Y que quienes quieran refugio puedan tenerlo o quienes quieran asilo", detalló esta mañana.

Además, indicó que el punto principal del registro es poder dialogar con los visitantes extranjeros y determinar las opciones que existen para su situación de migración.

Aunque Ebrard no ha hablado de arrestos, sí ha resaltado la necesidad de ampliar y mejorar las estaciones migratorias del sur que están rebasadas y que son centros de detención de migrantes.

Señaló también que no acordaron con el Gobierno de Estados Unidos una cifra precisa en la disminución del flujo migratorio porque "el asunto es que haya una reducción cada mes; no se quiso fijar una cifra porque sería contraproducente".

Otra parte del equipo sería trasladado a la frontera norte para atender a los solicitantes de asilo en Estados Unidos y que esperarán la resolución de su proceso en territorio mexicano.