Querido. El exgobernador de Jalisco era muy cercano a los integrantes de su partido. Cuartoscuro
A pesar de que el PRI niega sus vínculos con el CJNG, hay registros que lo acercan con la célula delictiva

GUADALAJARA, JAL.- El asesinato ocurrido el viernes 18 en contra del exgobernador de Jalisco, Jorge Aristóteles Sandoval Díaz, podría verse vinculado a nexos con la delincuencia organizada, según detalla el semanario Proceso.

Hace 13 años, en 2007, tras el asesinato de Ignacio Loya Alatorre, identificado como operador financiero de Ignacio Coronel, capo del Cártel de Sinaloa que se afincó en Guadalajara, la PGR y su homóloga de Jalisco abrieron la averiguación previa 029/2007/H.I./A.

Según dichas pesquisas, Sandoval Díaz tenía relación con el occiso.

La procuraduría estatal estableció que era amigo del exgobernador de Jalisco desde 2005 y lo conoció por medio de Alfredo Barba Mariscal, exalcalde de Tlaquepaque e hijo de Alfredo Barba Hernández, líder estatal de la priista Confederación Revolucionaria Obrera y Campesina.

Según relata Proceso, Loya dio apoyos económicos a los proyectos de políticos del PRI, entre ellos Aristóteles.

Por otro lado, en 2009, el entonces presidente del PAN en Guadalajara, Manuel Romo, lo cuestionó, sobre su presunto consumo de drogas, relaciones con el crimen organizado y su supuesta violencia física y verbal contra hombres y mujeres.

OSCURO MANDATO

Desde que Sandoval tomó el poder el 1 de julio del 2012, se suscitaron varios crímenes durante su tiempo de administración.

El primero de ellos fue a nueve días de que el exgobernador tomara protesta el 1 de marzo del 2013. Se trató del asesinato de Jesús Gallegos, secretario de Turismo.

Posteriormente, el 21 de marzo del 2013, se creó la Fiscalía General del Estado, teniendo como titular a Luis Carlos Nájera.

Pasaron dos años y fue señalado por policías de proteger al CJNG, el 6 de julio dejó el cargo y para el 13 de febrero de 2018 regresó como secretario de Trabajo.

Sin embargo, el 21 de mayo fue atacado por un comando cuando estaba en el restaurante Suntory.

A raíz de esto, Aristóteles Sandoval confirmó, el 22 de mayo, que el grupo delictivo del Cártel de Jalisco Nueva Generación, tenía como objetivo asesinar a Nájera.

SOSPECHOSO

El dirigente del PRI de Jalisco, Ramiro Hernández, lamentó el fallecimiento de Sandoval, calificando el homicidio como una “tragedia” y un acto “cobarde”, el cual generó “luto” y “crisis” en su partido.

“Hay muchas sospechas, hay muchas especulaciones. Vamos a esperar que se hagan las investigaciones que nos permitan tener una mayor claridad”, pidió Hernández.

Como describe Proceso, en la versión oficial saltan dudas. El secretario de Seguridad, Juan Bosco Agustín, dijo que Sandoval tenía 15 escoltas, pero medios locales aseguran que sólo dos agentes cuidaban al exgobernador y permanecían afuera del restaurante en Puerto Vallarta. Con información de Proceso