Archivo
La nueva regla de origen para la fabricación de vehículos eleva de 62.5 a 75% el contenido de componentes provenientes de Norteamérica en un periodo de 3 años

La Asociación Mexicana de la Industria Automotriz dijo que los tiempos estimados en el Tratado México-Estados Unidos-Canadá (T-MEC) para cumplir con la regla de origen para la fabricación de vehículos podrían no ser suficientes para algunas armadoras, por lo que requerirían mayor tiempo para cumplirla y apoyo por parte de la Secretaría de Economía (SE).

"Es una regla compleja. Una regla que requerirá que las armadoras trabajemos muy de cerca de la Secretaría de Economía, este plan de integración requiere un apoyo, un trabajo de la mano del gobierno federal".

"Las autoridades del gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador saben que necesitamos trabajar con ellos en los próximos años por esta compleja y difícil regla de origen que debemos cumplir", dijo Eduardo Solís, presidente de AMIA, durante el Ciclo Nacional de Talleres Técnicos del T-MEC.

La nueva regla de origen para la fabricación de vehículos eleva de 62.5 a 75% el contenido de componentes provenientes de Norteamérica en un periodo de 3 años.

Aquellas armadoras a las que se les dificulte el cumplimiento de la regla de origen en ese periodo, solicitarán apoyo por parte de la Secretaría de Economía.

Solís comentó que las armadoras están analizando qué tipo de ayuda van a requerir y por el momento, no hay una propuesta única como industria.

El T-MEC prevé que algunos modelos específicos que no logren cumplir con el 75% de contenido regional en 3 años podrían solicitar 2 años más para cumplir con ese porcentaje.

"Si hay algún modelo en específico, de algún corporativo, que requiera 2 años más, que presente un plan de cumplimiento", explicó Solís.

Esa extensión de 2 años se tendría que negociar directamente con las autoridades respectivas de Estados Unidos con ciertos umbrales, es decir, con cierto porcentaje dependiendo de la cantidad total de vehículos que el fabricante exporte.

Uno de los requisitos más complicados para los fabricantes de vehículos en México es que 70% de las compras corporativas de acero y aluminio tendrán que ser originarias de Canadá, Estados Unidos o México, pero este requisito no tiene ningún periodo de transición sino que entra el día uno cuando entre el nuevo T-MEC.