AP/La primera dama zimbabuense, Grace Mugabe, en una conferencia del partido Zanu-PF en Masvingo
“La detención de Kenneth Nyangani es una táctica para hostigar e intimidar reporteros”, declaró Amnistía Internacional Zimbabwe

Un periodista zimbabuense que reportó que Grace Mugabe, la primera dama donó ropa usada, incluyendo ropa interior a los partidarios del partido gobernante Zanu-PF, ha sido detenida y acusada de causar una molestia criminal.

Kenneth Nyangani, reportero del periódico Newsday, fue detenido en una celda de la policía durante 18 horas después de su arresto el lunes por la noche, declaro su abogado, Passmore Nyakureba.

Organizaciones internacionales de derechos humanos han pedido la liberación de Nyangani y acusaron a las autoridades de Zimbabwe de intentar intimidar y hostigar a periodistas en la antigua colonia británica.

“La detención… es una táctica deliberada para acosar e intimidar a él y otros periodistas para disuadirlos de hacer su trabajo”, declaró la directora ejecutiva de Amnistía Internacional, Zimbabwe.

Las tensiones están aumentando en Zimbabwe a medida que la economía se deteriora y una intensa lucha por suceder al presidente de 93 años, Robert Mugabe, en el poder por más de 35 años, se intensifica.

Los principales contendientes para tomar el poder cuando Mugabe muera o descienda son su esposa y Emerson Mnangagwa, el vicepresidente que tiene un poyo significativo dentro del poderoso establecimiento de seguridad del país.

La primera dama es profundamente impopular con los zimabuenses, que están indignados por los informes de su gasto extravagante.

Una nueva crisis económica podría reavivar las protestas que sacudieron el régimen de Mugabe el año pasado, pero los ministros han negado cualquier crisis.

“Hay indicadores económicos que nos convencen de que nuestra economía está recuperándose en términos de minería, agricultura, manufactura y turismo”, dijo el ministro de la Industria, Mike Bimha.

“Nuestra economía está en el camino de la recuperación y sólo tenemos que aplicar algo más de presión para que podamos dar la vuelta”.

Con información de The Guardian