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Luis Miguel Victoria Ranfla aseguró que las decisiones arbitrarias y erróneas que se han tomado en la actual administración han dejado sin presupuesto para la contratación del personal de guardias y suplencias

Luis Miguel Victoria Ranfla, presidente del Sindicato Nacional de Trabajadores del ISSSTE, hizo una fuerte crítica a la administración que encabeza, Luis Antonio Ramírez Pineda, Director General del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE) debido a que no se ha ejercido el presupuesto en los capítulos de Servicios Personales, Materiales y Suministros, y Servicios Generales, lo que dificulta mantener una adecuada atención para los derechohabientes.

 

Durante el 14º Consejo Nacional Victoria Ranfla manifestó que las decisiones “arbitrarias y erróneas como la retención de los recursos en las partidas presupuestales, de vital importancia para el funcionamiento y operación del Instituto, el capítulo 1000, correspondiente a Servicios Personales sólo se ha utilizado el 83% dejando prácticamente sin presupuesto para la contratación del personal de guardias y suplencias, necesario para mejorar la calidad, calidez y trato humano en la atención a la población derechohabiente”.

Mencionó que del capítulo 2,000, materiales y suministros, sólo se ha liberado el 76% y del capítulo 3,000, servicios generales, se ha liberado el 51% de este presupuesto; “sin duda pueden haber ahorros en la medida que se conozca la realidad del Instituto, pero deben estar basados en un diagnóstico preciso, no producto de las ocurrencias y el desconocimiento que ponen en riesgo la operatividad del instituto y la vida de sus derechohabientes”.

Señaló que hay decisiones de algunos directivos que no están apegadas a la realidad, distan de resolver la problemática del Instituto porque no consultan a los que saben, a los trabajadores que durante años han superado con trabajo, compromiso y lealtad todas las adversidades que se han presentado en sus diferentes etapas, como la falta de equipos médicos, insumos, capital humano, infraestructura y obras inconclusas, pero, sobre todo, la falta de un diagnóstico y planeación adecuadas.