Twitter
Las autoridades investigan la causa del fuego en la bodega de carga, cuyo humo puso en alerta a los trabajadores de la aeronave y obligó a solicitar el aterrizaje

Debido a una fuerte turbulencia en el Océano Atlántico, al menos 30 personas sufrieron lesiones a bordo de un avión de Turkish Airlines que aterrizó a salvo ayer en el aeropuerto internacional John F. Kennedy de Nueva York, indicaron las autoridades estadounidenses.

La autoridad de aviación estadounidense (FAA, en inglés) informó a través de su cuenta de Twitter de que la aeronave, modelo Boeing 737, fue desviada de su ruta en torno a las 8:30 hora local para que aterrizara en el aeropuerto cercano a ciudad de Nueva York.

No hubo incidentes en el aterrizaje y los pasajeros fueron evacuados en la misma pista sin que se produjeran heridos graves, pero el aeropuerto indicó en su red social que dos de ellos tuvieron lesiones leves por motivos no relacionados con el humo que produjo el fuego.

El aeropuerto de Newark anunció que todas pistas estaban cerradas por una emergencia pero retomó sus funciones al cabo de una hora, aproximadamente, con lo cual los vuelos de salida y llegada se retrasaron.

De acuerdo a medios locales, que citan a un portavoz de la autoridad portuaria, de los 189 pasajeros que llevaba el avión para el trayecto entre Montreal (Canadá) y Fort Lauderdale (Florida), dos resultaron heridos leves y uno fue trasladado a un hospital.

Las autoridades investigan la causa del fuego en la bodega de carga, cuyo humo puso en alerta a los trabajadores de la aeronave y obligó a solicitar el aterrizaje, aunque no se trata de un incidente poco común.

Los fuegos que se originan en el interior de los aviones preocupan a las autoridades de EU, que hace precisamente un mes impusieron medidas para que las aerolíneas no puedan llevar en sus bodegas baterías de litio, algo que ya aplican otros países.

La FAA indica que bajo ciertas circunstancias las baterías de litio pueden producir humo o incendiarse, y un fuego de este tipo podría producir fallos graves en la aeronave, según cita CNBC.

De acuerdo a ese medio, los reguladores estadounidenses identificaron 39 incidentes en transportes aéreos comerciales entre 2010 y 2016, de los cuales 13 tenían que ver con baterías de litio y humos, fuegos, recalentamientos o explosiones.

Asimismo, la FAA destaca que en 2007, 2010 y 2011 hubo tres accidentes de avión relacionados con baterías iónicas de litio, que fueron o bien la causa o un agravante de los incidentes, que se saldaron con la pérdida de las tres aeronaves y de cuatro vidas.