Abarrotados. Empleados no cuidaron el 30% de aforo. tomada de Twitter
También estuvieron abarrotados los mercados populares, centrales de abasto y supermercados, tras permitirse la reapertura

MONTERREY, NL.- Después de dos fines de semana en que miles de establecimientos comerciales en la capital de Nuevo León fueron obligados a cerrar ante un repunte en los contagios, hospitalizaciones y decesos por COVID-19, estos registraron una gran afluencia de clientes que acudieron a comprar regalos, insumos y productos que requieren para las fiestas y celebraciones navideñas.

Las filas con decenas de compradores se observaron en tiendas de ropa, calzado, jugueterías y regalos, así como en las calles del centro de Monterrey.

Esta situación se presentó debido a que empleados de las tiendas cuidaron que el aforo no superara el 30 por ciento.

También estuvieron abarrotados los mercados populares, centrales de abasto y supermercados, tras permitirse la reapertura, no obstante que ofrecen productos esenciales como frutas, verduras, lácteos y carnes entre otros.

Compradores admitieron que apenas realizaron las compras navideñas porque no contaban con el aguinaldo.