El piloto de Red Bull terminó pintado de azul luego de una interacción con Red Bull.
El piloto de Red Bull pasó un rato agradable junto a su compañero Max Verstappen

Sergio "Checo" Pérez busca la revancha luego de su mala actuación en el Gran Premio de Emilia-Romaña, pero antes de concentrarse decidió pasar un rato agradable con su compañero, Max Verstappen. 

Pérez formó parte de una dinámica con uno de los patrocinadores de la escudería. A bordo de un auto miniatura, similar al Mario Kart, los pilotos de Red Bull se retaron a un duelo que sirivó para probar uno de los nuevos combustibles y terminó con los pilotos bañados en color azul y rojo. 

Verstappen terminó de rodillas carcajeándose de cómo se veía totalmente pintado de rojo y Sergio Pérez de azul, todo esto a días de que se corra el GP de Portugal de la Fórmula 1.

Con solamente dos carreras al momento, el mexicano Pérez debutó de gran manera con Red Bull al remontar 10 lugares y terminar quinto en el Gran Premio de Bahréin; desafortunadamente, en el Gran Premio de Imola fue todo lo contrario porque partió en segundo lugar y concluyó en el puesto once, fuera de la zona de puntos.