Presencia. Las maestras llegan sobrias, profesionales, con un moño negro en el brazo izquierdo.
El Cervantes reabre sus puertas para ir a terapia, luego de que un menor asesinara a una maestra y se suicidara

TORREÓN, COAH.- Los padres de familia del colegio Cervantes, lugar donde el viernes un alumno mató a una maestra y se suicidó, llegan preocupados, inquietos y con temor a la reunión programada por las autoridades de salud para atender el llamado protocolo de contención emocional.

El viernes pasado sus hijos estuvieron en el colegio, escucharon ocho disparos de un calibre .40 y uno más de calibre .25. Luego se enteraron que cinco de sus compañeros y su profesor de educación física estaban heridos, mientras que la maestra de inglés, María Assaf, había sido asesinada por José, alumno de sexto, que se suicidó.

Los padres llegan a la cita a las 09:00 horas. Es el turno de los de primero y segundo año. El resto del día llegarán los de tercero y cuarto, después quinto y sexto. Antes habían llegado las maestras, enteras, sobrias, profesionales, con un moño negro en el brazo izquierdo.

Entre sustos, desconcierto, algo que dices esto no pasa, lo veías de lejos y cuando lo ves de cerca es difícil de masticar”, platica Rogelio, padre de familia que arriba a la institución a atender la reunión que ofrecen las autoridades del estado y el colegio.

El padre cuenta que sus hijas escucharon lo que pensaron eran cuetes. Rogelio desconoce cómo hablar con sus hijas, cómo explicarles que un niño llevó dos armas y salió a matar. Cuenta que en el ambiente todavía se halla el miedo. Se enteró por una llamada de su cuñada que vive a tres cuadras del colegio. El resto  corrió a cargo de las redes sociales.

Otro padre que prefirió el anonimato, con hijos en primaria y secundaria dijo: “Están bien. Los agarraron a ellos en el salón”, relata, pero sabe que necesitan atención. “Venimos a ver qué nos dicen y la decisión que tomamos”.

Manuel, padre de una niña, considera positivas las acciones a implementar, porque reconoce que es necesario saber qué decirle a los niños. “Entiendo que es un suceso que no pasa comúnmente, no lo veo como algo que se vaya a repetir. Me gustaría que los esfuerzos sean para ver lo que ya pasó, cómo manejarlo y evitar que se repita”.

Ana Rosa dice que su hija está consciente de lo sucedido por un compañerito, pero a estas alturas y como están las cosas, uno debe explicarles las cosas como son.