Generac fabrica en Hidalgo generadores eléctricos a base de gas o diésel, pero también comienza a desarrollar allí nuevas tecnologías híbridas que echan mano de la energía solar aplicables en baterías y generadores. Foto: Tomada de Internet
Generac fabrica en Hidalgo generadores eléctricos a base de gas o diésel, pero también comienza a desarrollar allí nuevas tecnologías híbridas que echan mano de la energía solar aplicables en baterías y generadores

Generac Power Systems inaugura una planta de generadores eléctricos este lunes 29 de marzo en Villa de Tezontepec, Hidalgo, una fábrica a la que apostó 600 millones de pesos para surtir a todo el continente americano y en la que prevé ofertar hasta 1,000 empleos directos a mediano plazo.

La compañía no hace parte del sector de telecomunicaciones, porque no fabrica, suministra, instala u opera equipos para ese tipo de servicios, pero sí se involucra allí como actor externo que asegura un insumo esencial como es la energía eléctrica que enciende toda la economía.

Generac fabrica en Hidalgo generadores eléctricos a base de gas o diésel, pero también comienza a desarrollar desde allí nuevas tecnologías híbridas que echan mano de la energía solar aplicables en baterías y generadores. Ricardo Navarro, vicepresidente en jefe de la compañía en México, dice que Generac Power Systems ve con esos equipos la posibilidad de hacer negocios en la industria de telecomunicaciones, apoyando a ésta en la expansión de la cobertura celular y el arribo del 5G al país.

—¿Qué lugar tendrá este nuevo complejo en los planes globales de la compañía? Sus dimensiones y tamaño de inversión para un país cuya economía cayó 8.5% en año de pandemia, llaman la atención…

—La inversión para México la planeamos pensando en que entrará a satisfacer la demanda mundial de equipos para telecomunicaciones. Ya estamos añadiendo capacidad de fabricación, más automatización y queremos convertir esta fábrica en una de las primeras fábricas del grupo, pues estamos hablando de una inversión para 35,000 metros cuadrados que podrán ampliarse al doble.

La inversión representa la apuesta por México como un punto de fabricación para llevar el 50% de la producción a los Estados Unidos, pero anticipando que el otro 50% será para abastecer el mercado interno, toda Latinoamérica, parte de África y el sureste asiático. El plan es que esta fábrica manufacture los equipos de telecomunicaciones de la empresa para los operadores de todas las Américas.

—En un ciclo económico en que otros fabricantes enfrentaron escasez y alzas de precios en materias primas, ¿cómo cree que podrá alcanzar metas y al mismo tiempo conseguir la rentabilidad?

—Generac es un grupo grande, y su capacidad de negociación le ayuda con la cadena de proveedores. Siempre intentamos tener varios proveedores para los componentes críticos, por lo que cuando uno de ellos falla, tengamos margen de maniobra a través de otros. El año pasado sí hemos sufrido escasez de suministros, especialmente en los componentes críticos; y hubo un fuerte desabasto de componentes de acero, pero no ha habido un gran impacto.

Si seremos rentables pronto, sí. Tenemos claro cómo conseguirlo y la planta ya está produciendo. Y queremos triplicar el volumen y expandir la instalación, aunque para eso queda algunos años aún. Para eso es la apuesta por México.

—¿No sería riesgosa la apuesta para Generac, que mira en las energías limpias un nuevo negocio, pero que construye una fábrica en un México cuyo gobierno va por los combustibles fósiles?

—La polémica por la reforma a ley eléctrica no complica el panorama del todo. Tenemos una gama de productos muy completa; tenemos equipos a diésel y equipos a gas, y ofrecemos soluciones híbridas de plantas eléctricas a gas o diésel, con menos emisiones porque el combustible principal es el sol, que se aprovecha a través de paneles solares.

Está claro que en México por la distribución de la red eléctrica, la infraestructura es insuficiente en el día a día y más insuficiente cuando ocurre un evento como una nevada en Texas. Como empresa o como usuario, tienes que asegurarte que cuentas con una infraestructura sólida en picos de consumo y para eso va a costar mucho trabajo, por lo que hay espacio para estas soluciones alternativas que aseguren el suministro eléctrico, porque para telecomunicaciones es un insumo esencial.

Esta nueva ley retrasa quizá el desarrollo de instalaciones verdes, pero hay que trabajar con esta situación. Hay que ser flexibles y buscar soluciones para los problemas en el largo plazo.

—Hay quien dice que en el corto plazo llegará la 5G a México, ¿cuál es su espacio en ese esquema de telecomunicaciones?

—Soluciones de 5G y tecnología de Internet de las Cosas (IoT) están viniendo. La energía tiene que estar disponible entonces. Hoy, las radiobases, que permiten la comunicación celular, están en zonas donde la energía eléctrica está disponible fácilmente y no hace falta tener mucha energía de respaldo. Pero hay otras regiones donde la energía falla, donde hay apagones o zonas de difícil acceso para la red eléctrica, y allí es donde hace falta tener un generador eléctrico.

5G va cambiar la dinámica de todo lo que hacemos y nos obligará a mejorar la infraestructura de telecomunicaciones. Viene un cambio en cómo se hacen los negocios y esto obligará a mejorar la conectividad para que todos podamos estar conectados, por ejemplo, con Internet de las cosas. Ello significa que nunca más el sistema estará caído y que va a aumentar la necesidad de energía de respaldo.

Nuestro lugar en el ecosistema está en el centro de todo, porque 5G facilita más la integración, más centros de datos; con 5G e IoT, nuestra vida está condicionada a estar conectados siempre y eso nos hace estar en el corazón de todo como fuente de energía.

—Aparte de asegurar respaldo energético, ¿qué más significa un generador eléctrico para un operador de esta industria?

—Es cobertura y es infraestructura más amplia. Es eficiencia de dinero. Imagina tener una planta en un cerro, en una zona muy remota, a la que además hay que ir reemplazando el combustible, porque éste se va degenerando con el tiempo; el costo que significa tener el tanque y equipo que está trabajando las 24 horas… El costo económico es enorme, por eso tener un generador eléctrico y una solución como estas propuestas híbridas, tiene tres efectos positivos: primero, el operador da acceso a las redes móviles en esas zonas con cobertura de señal y construcción de infraestructura, que se traduce como un beneficio para los clientes; y luego, el beneficio es interno, porque el costo operativo es mucho más bajo para el operador. Y viene después el beneficio al medio ambiente, que ese beneficia a todos.

—Los insumos cotizan en miles de dólares y más allá del respaldo energético, ¿cuál sería el motivo para que un operador se aventure a comprar generadores eléctricos “de nueva generación”?

—El gran diferenciador está en el tema de los datos. El negocio celular ya no es negocio para los operadores. Es un commoditie y ha estado bajando constantemente en los últimos años. Ahora los operadores sacan su beneficio de los datos y 5G abre oportunidades con el consumo masivo de datos y para dar servicios adicionales. Se viene una explosión de datos.

El sector se ha estado moviendo a nivel mundial y los operadores necesitan liquidez para su crecimiento con 5G. Puede que en México se haya retrasado un par de años por un tema puramente económico, pero es inevitable que la 5G va a llegar a todo sitio y esos sitios necesitarán energía para asegurar su conectividad. Nosotros también queremos permitir que haya una mayor expansión en el acceso de la red celular.