Foto: Vanguardia/Archivo
Aldo Fasci, director del Centro de Información para la Seguridad del estado, de Evaluación y Control de Confianza (CISEC) y el Procurador estatal, Bernardo González Garza, ampliaron la información sobre los sucesos en el centro penitenciario

El gobierno de Nuevo León confirmó que son 16 los reos que perdieron la vida en el motín del Penal de Cadereyta además de que aseguraron que 11 de ellos estaban relacionados con el delito de secuestro y eran miembros del crimen organizado.

Los otros 5 también estaban vinculados con delitos graves.

En rueda de prensa, Aldo Fasci, director del Centro de Información para la Seguridad del estado, de Evaluación y Control de Confianza (CISEC) y el Procurador estatal, Bernardo González Garza, ampliaron la información sobre los sucesos en el centro penitenciario.

Establecieron que además de los muertos hay 31 personas lesionadas que reciben atención médica.

“Hay una lista de lesionados, cuatro en quirófano, uno de ellos herido por arma de fuego”, detalló.

Mencionó que el resto no corre riesgo su vida  ya que presentan lesiones que no son de consideración.

Ambos funcionarios coincidieron en que se va a abrir una investigación para procesar a los que participaron en los hechos violentos.

Hasta el momento, tienen identificados a 54 que habrían participado en los disturbios.

La violencia en el Penal estalló la noche del lunes y siguió durante la mañana y parte de la tarde del martes.

Por la noche, el gobierno estatal reconoció que había hecho uso de la fuerza letal para retomar el control del centro penitenciario.

“Se tomaron las medidas que se tenían que tomar. Estamos abiertos a que las organizaciones de derechos humanos y la institución de la Comisión Estatal, incluso de la Comisión Nacional nos acompañen en todo este procedimiento”,  manifestó.

Sostuvo que no se cometieron violaciones a los derechos humanos de los reclusos.

Será en el transcurso de éste miércoles en que serán dados a conocer los resultados de las autopsias de los fallecidos para conocer la causa de sus decesos.