Crisis. “La China” sufre en carne propia los efectos de la cuarentena. HÉCTOR GARCÍA
Pequeños vendedores sufren los estragos de la cuarentena; no todos sobrevivirán a la crisis

Nelly es conocida entre los locatarios del centro como “La China”, ella junto con su esposo a diario salen a trabajar en su puesto de abarrotes y verduras para llevar comida a casa.

“La China”, sincera, dice que no cree en la gravedad del COVID-19, pero sí tiene la certeza de que llegó para complicar la situación económica en todas partes; ya lo está padeciendo en carne propia, pues las ventas de su local bajaron más que nunca.

“Yo la verdad no creo, porque si esto fuera ya tendríamos a las autoridades multándonos por seguir abriendo, o cerrándonos los locales. No creo que en una pandemia nos dejen andar así a todos como si nada”, apuntó.

Pero las cuentas le hacen saber que la crisis es real, pues desde hace una semana las ventas en su negocio y en el de otros como el de ella, cayeron en más del 50 por ciento.

“Poco o mucho la venta va entrando y el hecho de que esté abierto le da una esperanza a la gente para que venga a comprar; toda esta semana casi no hubo nada, apenas hasta hoy se vio un poquito más de gente a comparación de los otros días”, dice.

Agrega que de seguir la situación, pocos comercios sobrevivirán.

Ella y su esposo deben trabajar para llevar el sustento a sus tres hijos, que aunque trabajan, el dinero que aportan es para el hogar, porque parte de las ganancias del local están destinadas al pago de la renta y a surtir más mercancía.

BAJAN VENTAS AL MÍNIMO

Simón Rodríguez también es un vendedor de elotes en el centro de la ciudad, que comenzó a sentir los estragos del coronavirus, pero no por estar enfermo, sino porque pasó de vender 30 elotes y papitas diarias a vender 3 en un día.

Asegura que ya no hay dinero ni para surtir la materia prima de su puesto, los 100 ó 200 pesos diarios se dividen en 2 partes: la primera para comprar pastas y frijoles para la comida, para su esposa, sus 8 hijos y él.

La segunda para hacer un guardadito, porque en cuanto se le terminen las papitas y el elote no sabe si podrá comprar más o deberá buscar un empleo en una fábrica.

 

Paloma Gatica

Paloma Gatica se desempeña hace 5 años como periodista en la prensa escrita, se especializa en temas de tecnología, redes sociales, educación y tendencias, así como en derechos de la mujeres y problemáticas sociales en la adolescencia.

Actualmente trabaja como reportera en la redacción de Vanguardia, en donde tiene la oportunidad de incursionar más a fondo en el periodismo digital, desde distintas plataformas, así como en el periodismo de datos. 

Es licenciada en Comunicación (Generación XXXV) egresada de la Facultad de Ciencias de la Comunicación de la UA de C, y orgullosamente nacida en Parras de la Fuente.