El investigador fue el invitado en esta ocasión del programa Conversando, que ahora abordó el problema de la corrupción desde las interrogantes de cómo ha evolucionado en México . ESPECIAL
Ricardo Alvarado, de Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad, indicó que la corrupción no es un tema genético

La corrupción es una situación  social que vivimos los mexicanos por un gobierno ineficiente, más que considerarse algo que viene en la genética de los mexicanos, consideró Ricardo Alvarado, de la organización civil “Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad”.

El investigador fue el invitado en esta ocasión  del programa Conversando, que ahora abordó el problema de la corrupción  desde las interrogantes de cómo ha evolucionado en México la lucha contra este fenómeno y contra la impunidad, si se ha avanzado en esto o se está retrocediendo y por qué es relevante la participación de la sociedad civil en este proceso.

“(La corrupción) no es un tema genético, no es una condición estructural a la que estemos condenados”, recalcó.

Alvarado precisó que es difícil definir el concepto de corrupción, pero lo resumió en tres elementos señalando que es una decisión tomada desde el poder público que va en contra del bienestar público y que genera indebidamente un beneficio al servidor público o a alguien más.

Con este programa se abrió una semana en la que los temas del programa Conversando, dirigido por Carlos Arredondo,  abordarán desde diferentes ángulos el tema de la corrupción.

PROBLEMA QUE HACE MÁS DAÑO

Alvarado opinó que aunque la corrupción no es el problema que más preocupe a los mexicanos, sí es el problema que más daño le hace a la acción del Gobierno, pues no permite que éste resuelva los problemas públicos de la mejor manera.

“Mientras menos corrupción  tengamos mejor será nuestro Gobierno para resolver problemas públicos. Cada peso que se va a la corrupción es un peso que deja de irse a buenas escuelas, que deja de irse a buenos doctores, a buenos hospitales y a buenas carreteras y en general a buenos servicios públicos”, subrayó.

Sobre el caso de Emilio Lozoya, ex director de Pemex recientemente extraditado de España, opinó que lo interesante del caso no es tener a ese funcionario ya en México, sino conocer cuáles eran los mecanismos para que el ex titular de esa paraestatal recibió y tomará la serie de decisiones públicas que tomó para beneficiar grupos económicos.