Saltillo: ‘no se puede dormir’, piden vecinos del Centro cierre de bares por ruido
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Los habitantes del centro expusieron que constantemente se encuentran con ruido, orines, vómito, basura y bloqueos de sus cocheras
Un grupo de vecinos del Centro Histórico de Saltillo acudió esta mañana a la Presidencia Municipal para solicitar el cierre de bares en esta zona ante el ruido y basura que generan.
La activista Jackie Campbell, integrante de la agrupación Vecinos 25000, expuso que se entregó ante la Secretaría del Ayuntamiento un escrito en el que solicitan una reunión con el alcalde Javier Díaz González.
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Los habitantes del primer cuadro de la ciudad, aseguran que es constante que los establecimientos rebasen los niveles de ruido permitido, además de que constantemente se encuentran con otras problemáticas como vómito, basura y orina en las calles.
Además expusieron que en reiteradas ocasiones se les invaden sus cocheras, aunque no vivan cerca de los bares.
“Los detalles de lo que sucede en cada uno de ellos (los bares) y los efectos que ellos causan, los podemos compartir en la cita que esperamos nos pueda ofrecer. Ello incluye extra horarios, trata, droga, basura, vómitos, orines, riñas, bloqueo de puertas, cocheras, ventanas y esquinas”, expone el documento entregado este miércoles en la presidencia, del que VANGUARDIA tiene copia.
Los vecinos expusieron que ya hay dos familias “desplazadas” al lado del bar Agustín Jaime’s, luego del exceso de ruido que genera por la terraza.
“La terraza del bar Agustín Jaime’s da a mi patio y se escucha todo. Ahí no se puede dormir, no se puede vivir porque ahí está todo el ruido”, expuso una de las manifestantes.
En mayo del año pasado, VANGUARDIA dio seguimiento a quejas del mismo grupo de vecinos por el exceso de ruido de este bar, mismo que incluso fue sancionado por el Municipio de Saltillo.
En aquel entonces, el propietario del bar declaró a VANGUARDIA que el establecimiento no ha vuelto a rebasar los límites de ruido desde que fue sancionado cerca del mes de abril.
Afirmó que desconocía los niveles permitidos, pero que tras la multa adquirió un sonómetro para evitar nuevas irregularidades y añadió que la terraza solo abre los viernes y sábados.
Otra vecina aseguró que vecinos y bares sacan la basura a destiempo, lo que provoca que perros y gatos la saquen y termine tirada por la calle de Bravo.
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Campbell también expuso que sobre la calle General Cepeda, se han efectuado dos fiestas con mucho ruido en un domicilio que alberga una notaría y que recientemente anunció la instalación del bar ‘Leona Vicario’.
“Ojalá cierren. Decimos nosotros en este último texto del día de hoy que nos sellaron en la oficina del alcalde y en la secretaría del ayuntamiento que queremos para empezar el cierre de tres lugarcitos y ahí están el Agustín Jaime’s, el bar Local y el Leona Vicario, que no queremos que abra”, concluyó Campbell.
CIERRE NO, REGULACIÓN SÍ
Por su parte, la empresaria local Ivonne Orozco -quien no asistió a la manifestación pero ha expresado su descontento con el ruido en anteriores ocasiones-, aseguró que no es necesario el cierre de los bares, sino su regulación.
“Yo no sé si sea la solución cerrar un bar. Creo que la solución es regular, supervisar, que las licencias que se otorguen para restaurantes realmente sean restaurantes y no únicamente bares que después desafortunadamente acaban abaratando el producto llenando de un turismo que no viene a aportar al Centro Histórico dejando mucho que desear en él y en el entorno porque pues hacen sus necesidades en la calle, en los jardines de las plazas, etcétera, etcétera y eso también pues nos pone en riesgo”, apuntó.
Consideró que es importante regular los decibeles de ruido y de que los establecimientos se hagan más responsables de lo que ocurre al interior de sus negocios respecto a la ingesta de bebidas alcohólicas.
“No se trata de clausurar lugares nada más porque sí, si todo está en orden, está excelentísimo, pero sí no es están en empatía con los vecinos que habitan, que tienen sus casas aquí de toda la vida. Sin respeto no puede haber avance y también creo que el centro merece un turismo de calidad, que desafortunadamente ciertos lugares pues no les importa eso. Lo entiendo, son fuentes de trabajo al final del día. Insisto, no se trata de cerrar, pero sí de regularizar, de un acercamiento con las autoridades de manera amable, conciliatoria y siempre con un diálogo de por medio”, expuso Orozco.