Crucial. ‘’El Instante Amarillo’ es el instante en que definimos quiénes somos’: Federico Jordán. Foto: Vanguardia/Omar Saucedo
Con la intención de continuar creciendo y ampliando los horizontes de este museo, único en su tipo en la región, la noche del viernes 23 de marzo el MAG celebró su 6to aniversario

El Museo de Artes Gráficas (MAG) celebró su sexto aniversario con varias actividades que reunieron a más de 200 personas en sus instalaciones, demostrando que uno de los más importantes logros de este primer sexenio de vida ha sido el crear una comunidad de artistas y espectadores fiel a sus programas, proyectos y eventos.

La velada transcurrió con la participación especial de los artistas Raúl Cantú, fotógrafo que inauguró su muestra “La Luz Invisble” y el historietista y escritor Bernardo FernandezBef”, quien hizo lo propio con la exhibición “Las 68 Libretas de Bef”, además de presentar su novela gráfica “El Instante Amarillo”.

La obra, presentada por el autor, la escritora Sylvia Georgina y el artista visual Federico Jordán, es una exploración del momento en la vida de algunas personas donde se encuentra un cambio de paradigma, en particular durante la adolescencia, experimentado a través del personaje de María.

Ambos presentadores comentaron lo identificados que se sintieron al momento de leer la novela. “El instante amarillo, creo yo que es el instante en que definimos quiénes somos, lo aceptamos y tirando el lastre de las cosas que no nos permiten ser. Y en este libro sucede instante donde suceden todas las cosas, donde rompe y toma su camino”, dijo Jordán.

Por su parte, Bef comentó que “a final de cuentas es una historia muy chiquita, porque la adolescencia es así, cuando la ves en retrospectiva te das cuenta que eran cosas muy pequeñitas que te pasaban pero para ti eran inmensas y este momento, este cambio en el que la niña María si bien todavía no sabe qué quiere ser en la vida sí puede identificar qué es lo que no quiere ser”. Además, recalcó la importancia de la exhibición “Las 68 Libretas de Bef” —71 con las 3 extra que terminó recientemente—, pues reúne las dos disciplinas en las que se suele desenvolver su trabajo. “Yo escribo y produzco imágenes y hoy por primera vez se conjuntan en una exposición que ha estado itinerando por varias partes de la nación y aquí tengo una relación emotiva muy fuerte porque la familia materna de mi hija María es de aquí, de Saltillo”.

La muestra presenta las libretas en las que el artista ha dibujado desde su niñez y a través de ellas se pueden observar no sólo el progreso de su habilidad como dibujante, sino los diversos cambios estilísticos que ha sufrido su técnica y el rango de posibilidades de su trazo.

Expuesta en ciudades como Guadalajara, Querétaro y Ciudad de México, se trata de un recorrido que permite ver al espectador cómo desarrolla, a través de la práctica constante, una habilidad. “Todos empezamos dibujando monitos así”, apuntó Bef mientras platicamos con él durante el evento y él mismo reconoce el impacto que supone ver estas libretas reunidas, las cuáles ha ido haciendo desde los 6 años de edad y 40 años después aún continúa con esta práctica.

Es fuerte ver reunido esto, porque son 40 años”, y comentó respecto al proceso evolutivo de su técnica que “es fuerte porque por un lado el dibujo y este tipo de dibujo que yo hago es una carrera permanente de tomar la línea, es como el caballo, hay que lograr que el caballo vaya para dónde tú quieres y en esto te puedes dar cuenta de los balbuceos cuando niño y cómo poco más adelante empiezo a madurar”.

Agregó que en la actualidad termina alrededor de 4 libretas por año, siempre con el objetivo de no dejarlas a medias, utilizando hasta su última hoja, a diferencia de lo que hacía cuando niño, que dejaba buena parte de los cuadernos sin utilizar.

En contraste, la muestra “La Luz Invisible” del fotógrafo Raúl Cantú habla de un proceso más reciente, de la experimentación que el artista ha realizado con filtros y cámaras modificadas para capturar en el paisaje el espectro de luz infrarroja, con los que logra presentar imágenes inusuales, casi fantásticas, de escenarios de la geografía coahuilense.

Esta mirada al “mundo que no vemos” busca poner a prueba la declaración de que “la fotografía revela la realidad”, revelando, sí las formas de los elementos que componen el paisaje, pero más importante, revelando revelando una pizca de lo que nuestros sentidos no son capaces de captar.

El Museo de Artes Gráficas nació con una vocación específica; las artes gráficas pero refiriéndose al grabado, sin embargo, esta perspectiva fue cambiando con el tiempo y se amplió para difundir no sólo esta técnica sino todas las diversas formas de impresión artística.

“Buscamos que tuviera espacios de exhibiciones temporales, que tuviera, de manera muy importante, un lugar para que las personas que vienen reafirmen su conocimiento a través de estos espacios de educación y, por supuesto, el taller, que es una parte importantísima porque no sólo es para enseñar la técnica, sino para que todos los creadores se sientan a gusto y vengan a hacer su trabajo aquí”, explicó Ana Sofía García Camil, Secretaria de Cultura del Estado.

Evolución. En las libretas de Bef se pueden ver las transformaciones en sus dibujos. Foto: Vanguardia/Omar Saucedo

Después de tomar la batuta de Miguel Canseco, el primer director del MAG, Olga Margarita Dávila se encargó, junto con su equipo de la coordinación de Artes Visuales, de reestructurar buena parte de la museografía del recinto. Pero especialmente comenzó a dedicar sus esfuerzos y energías a la formación de una comunidad artística activa, acción que no ha sido pasada por alto.

La comunidad artística del MAG se caracteriza por estar conformada por miembros que trabajan constantemente y desde los proyectos y programas que se organizan en la SEC buscan profesionalizarse y ampliar sus conocimientos.

Dávila comentó, señalando a la multitud reunida en el recinto que “esto es el museo, ustedes y nosotros, con los artistas”. Agradeció la confianza de la secretaria y al equipo de la SEC, además de los miembros de su propio equipo y del taller Elena Huerta, antes de cantarle “Las mañanitas” al MAG.

Los visitantes del MAG

> El Museo de Artes Gráficas, sus 6 años de vida ha tenido un total aproximado de 87 mil 780 visitantes. Estas son las cifras específicas de cada año:
> 2012 - 9 mil 737
> 2013 - 14 mil 394
> 2014 - 13 mil 495
> 2015 - 14 mil 892
> 2016 - 15 mil 828
> 2017 - 16 mil 742