Icónico. Las piezas interpretadas remitían a la audiencia a una sala de cine. / MARCO MEDINA
Con usual lleno en el Teatro de la Ciudad, la Orquesta Filarmónica del Desierto presentó su concierto con una selección de temas de algunas de los más populares filmes de Hollywood.

El tradicional concierto de música de películas que la Orquesta Filarmónica del Desierto (OFD) ha presentado año con año es, sobre todo, icónico. A través de la música el público es transportado a mundos que alguna vez visitó en la pantalla del cine o de su casa y de la misma forma, en este viaje de recuerdos, se desarrolló su más reciente edición, “Cine con tu orquesta”, la noche del miércoles 27 de septiembre.

Y como no hay inicio más representativo para una película que el tema de la 20th Century Fox, este concierto comenzó con la fanfarria de una de las casas productoras más importantes de Hollywood.

Varias veces durante la velada la orquesta propició el encuentro con seres de galaxias lejanas. El primero de estos fue el tema de la película E.T. acompañado por algunas de las más representativas escenas del filme en una pantalla al fondo del escenario.

El viaje continuó con la presentación de otro personaje entrañable, esta vez un hombre simple del condado de Greenbow, Alabama. Mientras la orquesta tocaba, el público deleitado expresó de cuando en cuando su emoción y diversión al revivir las escenas de Forrest Gump.

Una nota larga de la sección de violines hizo reaccionar a los presentes y les avisó que ahora, de la mano del tema de Danny Elfman, serían los recuerdos de la trilogía de Spiderman los que tomarían el escenario.

Equiparable sólo a la de Star Wars, no hay travesía musical como la que Howard Shore compuso para El Señor de los Anillos, el siguiente número en el programa de la OFD que transportó al Teatro de la Ciudad a los increíbles lugares de la Tierra Media.

La música de Danny Elfman regresó a escena, ahora con el tema de Charlie y la Fábrica de Chocolate. La orquesta, antes de despedirse para el intermedio, se puso romántica al interpretar el tema de La Bella y la Bestia, con el chelo de Sergey Kosemyan como solista.

El tema del musical ganador del Óscar a mejor película, Chicago, reinició el espectáculo, seguido por los característicos sonidos “mágicos” de la serie de Harry Potter, los cuales despertaron expresiones de asombro entre los asistentes, quienes luego se vieron maravillados y en ocasiones repugnados al observar crudas escenas del holocausto mientras el tema de La Lista de Schindler se presentó.

Siguieron temas de El Rey León, rendiciones instrumentales de “El círculo de la vida” y “Hakuna Matata”; para continuar con la banda sonora más esperada de la noche “La marcha imperial” y “El tema de la fuerza”: Star Wars.

Zarpó la OFD con la compilación de temas de Piratas del Caribe, y después se adentró en el mundo donde la fantasía y la intriga conviven no precisamente en armonía de Juego de Tronos. Culminó el evento con la música de la película de Gladiador y se despidió entre los aplausos agradecidos de los espectadores.