Expone. El legislador Andrés Loya, habló sobre los feminicidios y su impacto en la familia.
Aprueba reforma a Ley de Asistencia Social y Protección de Derechos del Estado

Tras determinar que deben de ser considerados como un grupo en situación de vulnerabilidad, los hijos de víctimas de feminicidio, violencia familiar o de género, tendrán derecho a la asistencia social en Coahuila con los beneficios que ello conlleva.

El Congreso del Estado aprobó una reforma al artículo 6 de la Ley de Asistencia Social y Protección de Derechos del Estado, que surgió a través de una iniciativa presentada por el diputado Jesús Andrés Loya Cardona, quien sostuvo en la exposición de motivos que los hijos de víctimas de violencia necesitan protección para garantizar de forma efectiva medidas de atención y cuidado.

“La violencia contra la mujer trae consigo consecuencias lamentables en el entorno social. Entre estas secuelas se puede visualizar la gran afectación que sufren los menores hijos de las víctimas de estos sucesos, los cuales no son sujetos pasivos sino deben ser considerados como víctimas directas o indirectas de esta violencia”, indicó el legislador.

Por ello, el Congreso del Estado acordó incorporar al artículo 6 del citado ordenamiento, donde se enumera a las personas con derecho a asistencia social, a los hijos de madres víctimas de feminicidio, violencia familiar o de género.

“Buscamos garantizar la protección a las niñas, niños y adolescentes hijos de madres víctimas de feminicidio y violencia por género, para que tengan acceso a los diferentes servicios y programas de asistencia social y protección de derechos que brinda el Estado, a fin de tener un desarrollo emocional menos traumático y lleven una vida social sana, sin repetir patrones violentos cuando lleguen a edad adulta”.

LOS NEGROS NÚMEROS

De acuerdo con el Sistema Nacional de Seguridad, en el 2015 se registraron 16 feminicidios en Coahuila, en el 2016 fueron 14, 9 en el 2017, lo cual indicó una disminución en la incidencia, sin embargo en el año 2018, la cifra aumentó a 12 y en lo que va de este 2019 se han registrado 19 casos.

“Más allá de las secuelas directas y a corto plazo, los menores que atestiguan una situación de la violencia, son más propensos de presentar problemas emocionales y de conducta, así como mayores problemas en su desarrollo escolar, además que les conlleva un mayor riesgo de cometer o experimentar violencia en su futuro”, consideró la comisión dictaminadora de la iniciativa.

En el 2019 han ocurrido 19 feminicidios en el estado, la cifra más alta de los últimos cinco años.