Indagan. Las dudas crecen respecto a negligencias en la construcción o rehabilitación de algunos edificios, como ocurrió tras la catástrofe de L’Aquila en 2009. / EFE
Con esta medida se libera un primer paquete de ayuda por 56 mdd para socorrer a los afectados

ROMA.- Se siguen produciendo réplicas. Y el número de fallecidos no deja de aumentar. Pero también las dudas sobre si una parte de las terribles consecuencias del terremoto que sacudió el centro de Italia durante la madrugada del miércoles se debe a negligencias en la construcción o la rehabilitación de algunos edificios en una zona conocida por su gran actividad sísmica. 

El gobierno de Matteo Renzi se encuentra ahora ante el desafío de reconstruir con rapidez, transparencia y eficacia los pueblos afectados —algunos de ellos casi borrados del mapa—y no repetir el fiasco de Silvio Berlusconi tras el terremoto que golpeó en 2009, la vecina localidad de L’Aquila: 7 años después, un buen número de afectados sigue viviendo en barracones prefabricados y una parte de los fondos destinados a la reconstrucción se perdió por el sumidero de la burocracia y la corrupción. Por el momento, el Premier anunció una ayuda de 50 millones de euros (56 mdd) y emitió el estado de emergencia.

El fantasma de L’Aquila está cada vez más presente entre los vecinos de las cuatro localidades más afectadas, Arquata del Tronto y Pescara del Tronto, ambas en la provincia de Ascoli, Amatrice y Accumoli (provincia de Rieti). 

Ya no solo por la intensidad del sismo –de 6.0° Richter ahora y de 6.3 entonces– o el número de víctimas mortales –308 en 2009 y 250 ahora, en un balance que aún es provisional–, sino por el temor a qué puede pasar a partir de mañana, cuando los muertos reciban sepultura, las cámaras de TV se hayan marchado y ya no queden ni lágrimas.

AP

LA EXPERIENCIA QUE NO DA PIE A LA ESPERANZA
Tras miles de millones invertidos en la reconstrucción de L’Aquila, proceso por corrupción en las obras de reconstrucción y condenas por la falta de prevención, el centro de la capital de los Abruzos —de unos 73 mil habitantes— sigue cerrado, con la mayoría de los edificios apuntalados y cientos de sus antiguos vecinos condenados a vivir en barracones ubicados en el extrarradio. 

Aleandro Petrucci, edil de Arquata, advirtió: “La gente quiere reconstruir las casas donde estaban. Arquata es un monumento histórico con sus casas del Cinquecento (Siglo 15) y que tendrá que ser el símbolo del renacimiento. También Pescara del Tronto tiene su historia. 

LA GENTE QUIERE QUEDARSE
Y a quien le corresponde actuar es a Matteo Renzi, que se ha apresurado a declarar: “Queremos una reconstrucción verdadera para que los habitantes de estos pueblos puedan seguir manteniendo su comunidad y conserven el pasado de estas localidades, un pasado maravilloso que no puede quedar perdido”, aclaró. 

ENTÉRESE
El Servicio Geológico de EU recopila los sismos más mortíferos (al menos mil muertos) desde 1900:
>Haití, 12 de enero de 2010.- Murieron 316 mil personas, 300 mil heridos, y un millón 300 mil desplazados.
> Tangshan, China (1976).- Dejó 242,769 muertos, pero otros cálculos sube la cifra a 655 mil. 
> Sumatra, el 26 de diciembre de 2004. Mató a 227,898 personas.