Reclaman. Pese a varios días de protesta, los padres no han sido recibidos por el Ejecutivo.
Al término del evento, y sin que pudieran hablar con el Presidente, una madre se acercó a la camioneta del Ejecutivo para entregarle un documento

MÉRIDA, YUC.- “Es una cuestión de vida o muerte. No queremos que se estén peloteando, echándose la culpa entre gobierno local y federal por las medicinas, denlas, por amor de Dios”, exigió Mayra Solís, cuya hija padece leucemia y no ha tenido medicamento desde hace dos semanas.

La mujer, junto con una veintena de padres de familia con hijos con cáncer, se manifestó afuera de la Central Termoeléctrica Mérida II (donde el Ejecutivo acudiría) para exigir la entrega de fármacos en los tratamientos de al menos 150 menores, quienes desde hace dos semanas, y en algunos casos desde hace tres meses, no los reciben.

“En el Hospital Agustín O’Horan, perteneciente al antiguo sistema del Seguro Popular, y en otro del IMSS, donde se atiende a nuestro hijos, hay 150 niños en esta situación. Algunos no están aquí porque están muy graves”.

Al borde del llanto, Rita Magaña, cuya hija también tiene leucemia y quien la acompañó a manifestarse, comentó que las autoridades del hospital les dicen que “ya van a llegar los medicamentos, pero no lo hacen. Afirman que el problema es federal, pero sin medicinas nuestros hijos mueren. No queremos que se peloteen la responsabilidad del desabasto. ¿Qué culpa tienen los niños?”.

Otro padre de familia, quien no quiso dar su nombre, demandó que el Gobierno federal atienda esta problemática: “Pueden morir niños. Entendemos que están cambiando muchas cosas, pero no es justo que se ponga en riesgo a la niñez que padece cáncer. Pedimos al Presidente que nos ayude. Entendemos que están en proceso de revisar contratos con las farmacéuticas, pero nuestros hijos no pueden esperar”, aseguró.

“Más amor y menos política”, “Nuestros hijos quieren vivir, menos política”, fueron las pancartas de quienes esperaron en vano para poder reunirse con el Presidente de la República y exponerle sus demandas.

“Presidente, le pedimos que nos dé la cara y escuche nuestras peticiones. Las víctimas de todo esto son nuestros hijos y no tienen ninguna culpa. Le rogamos que intervenga y den a nuestros hijos la luz que necesitamos”.

Al término del evento, y sin que pudieran hablar con el Presidente, una madre se acercó a la camioneta del Ejecutivo para entregarle un documento con sus peticiones.