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La artista tijuanense Mónica Arreola desarrolló esta serie fotográfica para dar cuenta del fenómeno que ha sufrido la industria inmobiliaria en su ciudad y conversó sobre el proyecto con nosotros

A principios del milenio, Tijuana fue testigo de un boom en la industria de los bienes raíces. Movimientos demográficos y económicos incentivaron la construcción de nuevos fraccionamientos en la periferia de la ciudad, y la imagen que esto le dio anunciaba un futuro prometedor y lleno de progreso.

Sin embargo, menos de una década después estas construcciones quedaron en el completo abandono, producto de la incapacidad de sus dueños para terminar de pagarlas o de las compañías constructoras para completar los proyectos, a falta de interesados en adquirirlas.

El resultado de este fenómeno dejó sobre el paisaje tijuanense escenas de olvido y abandono que el ojo de la artista visual Mónica Arreola no pasó por alto y que capturó con su cámara en la serie fotográfica “Desinterés Social”.

 

“En 2006 fue cuando empecé a trabajar en sí el tema, pero fue a partir de piezas de instalación. Yo generé un tapete en un vestíbulo que tenía que ver con la vivienda de interés social. Después hice otra pieza para la Bienal Internacional de Estandartes en Tijuana, en la que obtuve el segundo lugar y a partir de ahí me interesó seguir buscando y haciendo piezas relacionadas con la vivienda”, explicó en entrevista para VANGUARDIA la artistas tijuanense.

Aunque en un principio su interés estaba solamente en la vivienda de interés social, al comenzar el sondeo por el territorio de la ciudad observó que el fenómeno afectó también los inmuebles residenciales.

“En algunos de los estudios breves que hice y con datos que arroja el INFONAVIT este abandono tuvo que ver con problemas hipotecarios. La gente no puedo seguir con el pago de su crédito por un lado, y por el otro hubo inmobiliarias que cerraron. Ambos tienen que ver co problemas económicos y la recesión que hubo en Estados Unidos”, expresó.

Explicó que las fotografías tienen dos intenciones, “el primero es meramente como fotografía del paisaje. Mostrar qué otras cosas suceden en la ciudad de Tijuana, fronteriza y que todos conocemos los problemas de la frontera que existen. Quería mostrar que ahí hay problemas de otras características”.

“También quería mostrar qué sucedía en la ciudad tanto en lo urbano como en lo arquitectónico y crear un diálogo de qué sucede con esas viviendas”, agregó.

De entonces a la fecha se han llevado a cabo iniciativas para reactivar estos espacios, algunos de los cuales fueron dejados por las constructoras en obra negra. Comentó que en el estado de Baja California había alrededor de 35 mil abandonadas y en Tijuana cerca de 18 mil, número que bajó a mil 700.

Esto porque tales condominios en estado de abandono no sólo representan una pérdida monetaria y de espacio, sino que también son lugares apropiados para el desarrollo de actividades delictivas y al tratarse de una ciudad de paso migrante, también muchos de estos lugares son apropiados gente que va de paso.

Como arquitecta de formación su perspectiva sobre engloba muchos aspectos y comentó que “es un tema muy complejo. Yo creo que es un tema que se tiene que revisar. Sabemos que se tienen que crear las ciudades, ¿pero cómo se deben crear? Hay que revisar el reglamento, pero es tan complejo que se tiene que revisar hasta el diseño porque sabemos que el que se ha estado generando, no nada más en la ciudad de Tijuana sino en otras partes del mundo, no ha funcionado”.

Lo que Mónica muestra en esta serie es una realidad nacional producto de las negligencias burocráticas, las fallas del sistema económico, las exigencias del mercado, las necesidades de los usuarios pocas veces satisfechas en su totalidad y los procesos sociales expuestos como un todo que resulta en estas escenas de abandono y decadencia.

El dato
> Este es un proyecto en proceso y actualmente la artista se encuentra concentrando sus esfuerzos en la futura publicación del mismo en un libro, con mayor información, estudios e imágenes.
> La serie ganó un premio en la 9 Bienal de Fotografía del Estado de Baja California 2014 y se ha exhibido en la ciudad, en Mexicali, en la Feria de Oaxaca, además ha tenido distribución por internet y en sitios de arte.