Foto: Cuartoscuro
La Conade no presentó documentación suficiente para comprobar la asignación de recursos. También utilizó recursos que debían llegar a deportistas para gasto corriente.

La Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte (Conade) no le entregó a la Auditoría Superior de la Federación (ASF) el 95% de los 498 contratos que firmó para adquirir o arrendar bienes y servicios durante 2017, bajo la dirección de Alfredo Castillo Cervantes.

El organismo no sólo no presentó los contratos, sino que tampoco tiene registro de qué se compró, ni supo responder sobre los montos de dinero asignados por partida presupuestaria de su Programa Anual de Adquisiciones, Arrendamientos y Servicios (PAAAS), de acuerdo con lo revelado este miércoles por la ASF en la auditoría de desempeño 169DS.

 

De los únicos 25 expedientes de contratación entregados a la Auditoría, ninguno cumplía con requisitos tan básicos como especificar cuánto se iba a pagar, o cuál fue el área que solicitó el bien o servicio contratado.

Sólo un expediente cumplía con tener la descripción pormenorizada de los que se había pedido, y sólo en dos se acreditó “la existencia y personalidad” de la empresa a la que se le asignó el contrato.

Además, en la revisión se encontró que la Conade pagó 262 millones 142 mil pesos a 21 proveedores que no están dados de alta en el Servicio de Administración Tributaria (SAT).

En su defensa, después de recibir los resultados de la auditoría, la Conade contestó que 18 de ellos “no corresponden a proveedores”.

El excomisionado Castillo explicó en un mensaje en Twitter, tras la revelación del informe, que se trataba de pagos a instituciones como la propia Conade, el Comité Mundial Antidopaje o las embajadas de China y Cuba por pago de entrenadores, y que por eso no aparecen en la lista del SAT.

 

Sin embargo, la auditoría detalla que la Comisión no entregó evidencia que aclare la situación de esos 18 proveedores. De los otros tres, en un caso no aportó la verificación de sus Comprobantes Fiscales Digitales (CFDI o facturas), en otro no explicó por qué se canceló este comprobante fiscal, y en el otro no estaban acreditados los documentos de ingreso del proveedor.

Millones destinados a servicios públicos se gastaron en la propia Conade

En la misma revisión, la ASF analizó el destino de 652 millones 725 mil pesos que supuestamente eran para un programa de prestación de servicios públicos a la sociedad, pero que en realidad se destinaron a gasto corriente de las áreas internas de la Conade.

Se trata del programa “Atención al Deporte”, con clave E017, creado para adquirir o contratar bienes y servicios que fortalecieran las prácticas y necesidades de los deportistas.

Aunque no se utilizó para su objetivo, el programa reportó haber ejercido 16.4% más dinero de lo que se le había asignado en el Presupuesto de Egresos 2017, es decir, 92 millones más.

Y la Auditoría ni siquiera pudo corroborar que realmente se gastara esta cantidad, ya que en los documentos que revisó, sólo estaban documentado el 88.9%. Se encontró con errores como 5 mil 254 órdenes de pago que tenían diferencias en el número de cuenta bancaria, o mil 95 que no tenían fecha de pago.

En cuanto a la utilidad del propio programa, la ASF señala que Conade no acreditó haber supervisado la aplicación de recursos, ni que las adquisiciones fortalecieran las actividades físicas y deportivas. Ni siquiera se encontró registro del número de personas de la comunidad deportiva que solicitaron atención, que fueron atendidas, o cuántas se beneficiaron de los apoyos otorgados.

“Las recomendaciones emitidas se orientan a que se revise y modifique la forma de administración de la CONADE, que replantee la operación del programa para mejorar su diseño; realice una valoración de la operación del Pp E017 “Atención al Deporte”, a fin de corregirlo, reorientarlo, o suspenderlo parcialmente; realice el seguimiento al programa de adquisiciones y supervise la aplicación de los recursos del programa; y que evalúe la contribución al impulso de las actividades físicas y deportivas de la población”, concluye la auditoría, que además afirma que el organismo es reincidente, ya que en 2015 le había hecho recomendaciones similares.

Subejerce subsidios a deportistas de alto rendimiento

La ASF analizó otro programa de la Conade en la auditoría 171DS, el “Programa de Cultura Física y Deporte”, con clave S269, que reparte subsidios económicos para propiciar la actividad física y promover a deportistas de alto rendimiento y de representación.

Sin embargo, de mil 539.2 millones que tenía presupuestados para 2017, ejerció mil 382.5, un 10.2% menos.

El programa tiene tres ramas, y la que más dinero recibió ni siquiera fue para los deportistas a nivel de competencia.

La división “estrategia deporte”, que tiene como objetivo mejorar la infraestructura deportiva del país y realizar eventos especiales dirigidos a profesionistas y técnicos deportivos, repartió 588.5 millones entre sólo 58 beneficiarios, aunque no se sabe bajo qué criterios, no hubo mecanismos de control para que los que recibieron el dinero cumplieran los requisitos, y no se determinó si se llegó a los objetivos planteados.

La rama “estrategia Deporte de Alto Rendimiento” fue la segunda que más dinero entregó: 240.8 millones a 2 mil 949 beneficiarios. Pero nuevamente, no está claro bajo qué criterios ni qué requisitos pidió a quienes cobraron el dinero, ni si cumplieron con los objetivos de mejorar los resultados deportivos en los ciclos Olímpico y Paralímpico, así como en competencias mundiales universitarias.

Por último, la “estrategia Cultura Física”, para apoyar proyectos de infraestructura, repartió 218.2 millones a 14 beneficiarios.

El reporte señala que, de entrada, no se diseñaron bien las Reglas de Operación de este programa porque no se cuantificó a la población potencial ni objetivo, ni se definieron los montos máximos por cada apoyo entregado.

El organismo informó que recibió y analizó 3 mil 480 solicitudes de subsidios, aprobó el 89.3% y dio recursos a 3 mil 021. Pero no acreditó que haya hecho evaluaciones técnico-metodológicas de esas solicitudes para autorizar los apoyos.

Además, la Conade no tuvo un programa de visitas de verificación y sólo dio seguimiento a una de las líneas de acción de una de las tres estrategias, que fue la de apoyar proyectos de infraestructura deportiva.

“En opinión de la Auditoría Superior de la Federación, la CONADE no acreditó en qué medida, por medio de los subsidios otorgados en 2017 a 2,949 personas físicas y a 72 personas morales del Programa Cultura Física y Deporte, dio cumplimiento al mandato constitucional de promover, fomentar y estimular la cultura física y la práctica del deporte, y al objetivo general del programa de propiciar la práctica habitual de la actividad física, y el deporte social y de representación, con personal capacitado y certificado, en las instalaciones deportivas y espacios adecuados para el desarrollo de la cultura física y el deporte, sin discriminación, debido a que carece de la cuantificación de la población potencial y objetivo del programa; a la falta de información, indicadores y metas para evaluar el mandato y el objetivo señalados, y a deficiencias en sus sistemas de información y registro que inciden en la veracidad y confiabilidad de la información reportada”, concluyó la auditoría.