Riesgoso. Ni los rayos del sol ni el coronavirus impidieron que decenas de feligreses acudieran a venerar al Santo Cristo desde la banqueta de Catedral.Foto: Omar Saucedo
Fervor reúne a decenas de feligreses afuera de Catedral sin temor al contagio

En la banqueta frente a Catedral y tras los barandales que rodean la explanada del templo mayor de la ciudad, y sin importar el riesgo de contraer el coronavirus, decenas de feligreses acudieron a escuchar misa y venerar al Santo Cristo este 6 de agosto, pese a la cancelación de la fiesta patronal.

Las bancas y calles que años pasados fueron abarrotadas por miles de católicos, este año estuvieron vacías; los olores y sabores de los platillos típicos; las artesanías y la algarabía de chicos y grandes, brillaron por su ausencia.

Yo tenía que venir (...), a pedirle por la salud de la familia y agradecerle lo que nos ha dado”.
Rosalba Fores.

Sin embargo, algunos caminantes se detenían a persignarse frente a la Catedral, orar bajo un árbol desde la Plaza de Armas o dejando flores en la explanada, mientras que al menos unos 60 fieles devotos permanecieron en la puerta del atrio durante la misa celebrada por el obispo Raúl Vera al medio día, sin importar que compartieran paraguas o se arrodillaran sin su sana distancia.

“Yo tenía que venir a adorarlo desde aquí afuera como cada año, a pedirle por la salud de la familia y agradecerle lo que nos ha dado”, expresó Rosalba Flores, quien salió exclusivamente de su casa para escuchar la misa con la banqueta como su reclinatorio.

Fue desde las primeras horas del día que un mariachi entonó Las Mañanitas en honor al Santo Cristo, que los feligreses aprovecharon para agradecer al santo patrono alguna gracia concedida y pedir porque cese la pandemia a nivel mundial.

Yo nada más vine a persignarme, pero me lo han puesto en el Face o en el YouTube”.
Patricia Calzoncit.

En un histórico novenario, traslado y celebraciones litúrgicas transmitidas por Facebook, la icónica fiesta patronal se transformó en una veneración virtual que llevó a decenas de feligreses a descubrir la tecnología para seguir orando desde sus casas.

Al término del novenario, Plácido Castro Zamora, párroco de la Catedral, reconoció que la pandemia no fue impedimento para que los saltillenses manifestaran su fe en el Santo Cristo de la Capilla y promover la unión entre los fieles.

“Yo nada más vine a persignarme, pero me lo han puesto en el Face o en el YouTube”, dijo Patricia Calzoncit, quien aseguró que si el diablo creía que desarmaría a la Iglesia con el coronavirus, llevó un templo a cada hogar porque oran desde sus casas sin perder la esperanza en estos tiempos difíciles.

Por la noche, la pirotecnia, como cada año, iluminó el cielo de Saltillo pasadas las 21:45 horas.

Entre las peticiones al Altísimo más frecuentes se encuentran salud y protección ante la pandemia y empleo, siendo los despidos uno de los males que más los aqueja actualmente.

En un inolvidable 6 de agosto, los cientos de miles de devotos que años anteriores colmaron de fe y devoción la Catedral de Santiago, veneraron la imagen desde sus casas en pantallas o fotografías esperando poder celebrar a lo grande el próximo 2021, cuando la pandemia haya terminado.

 

Ana Luisa Casas

Escritora y bailarina. Periodista desde los 19 años. Licenciada en Ciencias de la Comunicación por Universidad Autónoma de Coahuila. Comenzó su carrera como colaboradora en INFONOR y posteriormente en El Universal de la Ciudad de México. Así como tres medios regionales. Tiene una publicación en “Mínima” una antología de  microficción. Acreedora de la estatuilla Armando Fuentes Aguirre en la categoría de Entrevista y especialista en Derecho a la Información, Fiscalización y Combate a la Corrupción por la Academia Interamericana de Derechos Humanos. Actualmente se desempeña orgullosamente como periodista en Vanguardia.