Carlos Manuel Valdés Foto: Vanguardia/Omar Saucedo
En una amena charla, postrado en una silla y con el interés de más de una decena de personas, comenzó: 'A Rulfo lo conocí en Chiapas cuando tenía 34 años'...

En una mezcla de su interés por la literatura y su vida al lado de los indígenas de Chiapas, el escritor Carlos Manuel Valdés narró como surgió su interés por los trabajos de Juan Nepomuceno Carlos Pérez Rulfo Vizcaino, conocido en la literatura mexicana como “Juan Rulfo”.

En una amena charla, postrado en una silla y con el interés de más de una decena de personas, comenzó “A Rulfo lo conocí en Chiapas cuando tenía 34 años”.

Egresado de la carrera de Educación, de la universidad de Lovaina en Bélgica viajó por diferentes países, estudio un doctorado en Paris, pero no fue hasta que trabajó en México, en el bello estado de Chiapas, cuando se encontró con libros del autor nacido Jalisco.

“Estuve luego en Bélgica y Francia siete años y allá leí mucho a Camus y Sartre, a Balzac y Flaubert. Recuerdo que una amiga española me habló con emoción de Paz, Gorostiza y Fuente: sentí pena de ignorar a mexicanos y saber de ellos por una extranjera” comentó.

Con tiempo de sobra en ese estado sureño de la República Mexicana, donde trabajaba junto a grupos de indígenas- que por cierto alfabetizó y ayudo para salir de las problemáticas de esa región- acudió en una ocasión al cine local a ver la película “Pedro Páramo” que, aunque con actuación de italianos, era una novela corta del escritor mexicano.

“Si lees a Rulfo y lo disfrutas, ¡que te importa quién es?, ¿tiene una vida normal?, ¿es ético, es de aquí o de allá, etcétera? ¿Cuántas preguntas le harías si lo tuvieras a mano?, no lo sé. Sé que hubiese deseado conocerlo”, señaló.