El Manchester City está involucrado en una batalla legal con la Premier League /Foto: AP
El equipo de fútbol inglés está involucrado en una batalla legal secreta con la Premier League que busca determinar si cumplió con las normas financieras cuando se convirtió en una de las fuerzas dominantes del deporte

Por Tariq Panja

LONDRES — El Manchester City, el equipo de fútbol inglés que está a punto de ganar la Liga Premier por tercera vez en cuatro temporadas, está involucrado en una batalla legal secreta con la liga que busca determinar si cumplió con las normas financieras cuando se convirtió en una de las fuerzas dominantes del deporte.

La Liga Premier ha permanecido hermética desde que en 2019 confirmó que estaba investigando las finanzas del Manchester City, unos meses después de que el medio alemán Der Spiegel, al citar información interna del club, dijo que el equipo había disfrazado la inversión directa de su propietario, Sheikh Mansour, como un ingreso bajo la figura del patrocinio. El Manchester City siempre ha insistido en que no ha infringido ninguna normativa y el martes volvió a denunciar los documentos robados como “materiales fuera de contexto que supuestamente se obtuvieron de forma criminal” y luego se publicaron como parte de un “claro intento organizado para afectar la reputación del club”.

El Manchester City ha gastado millones de dólares en su defensa desde que surgieron las acusaciones. Sus abogados están luchando contra el proceso de arbitraje de la liga y argumentan que el club no obtendrá una audiencia justa, según los documentos. La Liga Premier no respondió a una solicitud de comentarios.

El club está impugnando a la Liga Premier en los tribunales civiles del Reino Unido, donde las audiencias se han celebrado a puerta cerrada y la publicación del material relacionado con el caso se ha mantenido confidencial a pesar del intenso interés del público en él. No se sabe qué medidas tomará la liga si se evidencia que el Manchester City ha infringido sus reglas. Las sanciones en su libro de normas incluyen deducciones de puntos y multas.

El Manchester City, respaldado por el hermano multimillonario del príncipe heredero de Abu Dabi, uno de los hombres más ricos del mundo, libró una batalla exitosa en 2020 cuando ganó una apelación contra una suspensión de dos años de la Liga de Campeones después de que se descubrió que había violado las reglas del control de costos por separado del órgano rector del fútbol europeo, la UEFA. El club ganó su caso en la Corte de Arbitraje con sede en Suiza después de convencer a los jueces de que las pruebas en su contra habían pasado del límite de tiempo estipulado. Las reglas de la Liga Premier no tienen plazos similares.

El Manchester City solo necesita una victoria más para asegurar su tercer campeonato de la Liga Premier en cuatro años. También está a la espera de un premio más grande esta temporada: su primera corona de la Liga de Campeones. El martes eliminó al París Saint Germain, otro club con dueños del golfo Pérsico, para sellar su primer viaje a la final, el 29 de mayo en Estambul.

Este caso se produjo en el contexto de un gran escrutinio de los dueños del fútbol inglés. Una protesta de los fanáticos del otro equipo rival de la ciudad, el Manchester United, llevó a que su partido contra el Liverpool se pospusiera el domingo después de que los dos clubes se unieran al City y a otros tres equipos ingleses para inscribirse en una competencia europea separada. Esos planes fueron abandonados en el transcurso de 48 horas debido al torrente de críticas y la amenaza de acciones gubernamentales.
Sin embargo, el Manchester City fue aplaudido después de convertirse en el primero de los clubes ingleses rebeldes en anunciar que se retiraba del proyecto.

La batalla del Manchester City contra la Liga Premier lleva el sello distintivo de su estrategia en el caso de la UEFA. Antes de encontrar la salvación a través de un tecnicismo en las reglas que establecían un límite de tiempo de cinco años para las infracciones susceptibles de sanción, el club intentó que el caso se desestimara en el Tribunal de Arbitraje Deportivo antes de que la UEFA se pronunciara.

La posición del club ante el caso de la Liga Premier es un importante segundo asalto contra las estructuras que gobiernan la liga. El pasado otoño, el propietario del Newcastle United inició acciones legales contra la liga después de que no lograra autorizar una venta al Fondo de Inversión Pública de Arabia Saudita.

Si bien las propuestas de la superliga continúan atrayendo críticas generalizadas, los involucrados en las negociaciones insisten en que parte de las razones que propiciaron ese proyecto fue enfriar el gasto desenfrenado que ha puesto en peligro el futuro de algunos de los clubes de élite mientras buscan mantenerse al día con equipos respaldados por benefactores adinerados, en particular los controlados por los países del golfo.

Los documentos examinados por The New York Times mostraron que cada equipo habría tenido que enviar información financiera detallada a los auditores financieros, así como aceptar las normas que prohíben a los propietarios inflar artificialmente los balances de los equipos. Las sanciones por infracciones incluyeron una suspensión o prohibición de la competencia, así como millones de dólares en multas.

Los patrocinadores del club dicen que las reglas existentes se han diseñado para evitar que los clubes históricamente dominantes se enfrenten a la competencia de los equipos emergentes. Mansour ha invertido más de 1000 millones de dólares para convertir al Manchester City en la fuerza dominante del fútbol inglés durante gran parte de la última década. Ha invertido su generosidad en contratar a altos ejecutivos, a jugadores y a Pep Guardiola, el director técnico más sobresaliente de su generación.

El club también ha gastado millones en rejuvenecer el popular barrio de Manchester donde juega sus partidos como local, al construir nuevas instalaciones y crear puestos de trabajo en una zona que ha sufrido un alto nivel de desempleo.

c.2021 The New York Times Company