Foto: Tomada de Internet
“En México no hay nada, y lo que debe haber –como siempre- contratos, denuncias, pero son empresas muy serias las cuatro que se escogieron, una de ella más de 200 refinerías y fue la que construyó la refinería más grande en el mundo: en la India, la hicieron en tres años y en 8 mil millones de dólares”, dijo el mandatario

El Presidente Andrés Manuel López Obrador defendió a las empresas Bechtel-Technic, Worley Parsons- Jacobs, Technip, KBR, a la cuales se les invitó para construir la refinería de Dos Bocas, Tabasco, pese a que éstas tienen antecedentes de irregularidades en el extranjero, durante la conferencia de prensa matutina de hoy.

“En México no hay nada, y lo que debe haber –como siempre- contratos, denuncias, pero son empresas muy serias las cuatro que se escogieron, una de ella más de 200 refinerías y fue la que construyó la refinería más grande en el mundo: en la India, la hicieron en tres años y en 8 mil millones de dólares”.

Resaltó que estas son las empresas con más experiencia, y cada una tiene hasta más de 100 refinerías construidas; además, de que se realizó un estudio previo para tener garantías que son empresas serias y honestas.

El mandatario también explicó que la invitación fue restringida por una abierta no siempre garantiza que sea la empresa más honesta, pues se han dado casos en los que participan con la oferta más baja, pero apenas entregado el contrato ya están pidiendo una ampliación de presupuesto.

Incluso señaló que se dan contratados amañados, donde se desprestigia a las otras concursantes como en el segundo piso del Estado de México en donde se dijo que la propuesta de una empresa no iba de acorde con el entorno urbano para favorecer a OHL, y lo mismo para una carretera de Atlacomulco, donde se dijo que una de las empresas no tenía solvencia.

De las cuatro empresas seleccionadas, tres arrastran irregularidades: Bechtel tiene investigaciones en Estados Unidos por el derrumbe del túnel Big Dic, Tecchnic fue acusada por pago de sobornos a funcionarios de Brasil, mientras que KBR vendió contratos petroleros a sobreprecio.