Antonio Basbo se arrodilla frente a la cruz de su esposa, Margie Reckard, quien falleció el pasado sábado en el tiroteo masivo en un supermercado Walmart de El Paso, Texas. Foto: EFE
Los tiroteos masivos del pasado fin de semana en El Paso (Texas) y Dayton (Ohio), que se saldaron con un total de 31 víctimas mortales, avivan de nuevo el debate entre líderes políticos en ese país por una reforma del control y uso de armas en Estados Unidos.

En Estados Unidos, el número de armas por cada 100 personas asciende a 120, según recoge “The Small Arms Survey” -un estudio elaborado por el Instituto de Altos Estudios Internacionales de la Universidad de Ginebra (Suiza)-, una cifra muy superior a la registrada en la Unión Europea (UE), donde no se alcanzan las 15 armas por cada centenar de habitantes

Los tiroteos masivos del pasado fin de semana en El Paso (Texas) y Dayton (Ohio), que se saldaron con un total de 31 víctimas mortales, avivan de nuevo el debate entre líderes políticos en ese país por una reforma del control y uso de armas en Estados Unidos

Mientras que el presidente estadounidense, Donald Trump, condena "el fanatismo y el supremacismo blanco" e insta a aplicar la "pena de muerte" con ejecuciones “más rápidas” para los autores de tiroteos masivos, líderes demócratas piden un mayor control de armas y aseguran que el discurso de Trump promueve ideologías radicales.

Según revela el estudio, la proporción de armas de uso no militar en Estados Unidos es más elevada que en otras regiones del mundo, en un contexto en el que la cifra total de armas en manos de civiles creció exponencialmente en la última década y que en la actualidad alcanza el 85% del total de armas

En la UE, Chipre y Finlandia -un país que se ha visto sacudido por sucesos de este tipo- encabezan la lista de países con mayor número de armas, con 34 y 32.4 de media por cada 100 habitantes respectivamente, seguidos por Austria, con una media de 30. 

Decenas de personas oran este sábado, en la línea fronteriza de Ciudad Juárez (México), tras el tiroteo en un centro comercial de El Paso, Texas. Foto: EFE

En su mayoría, la tenencia de armas entre los ciudadanos de la UE se sitúa en un intervalo de entre 10 y 15 por cada 100 habitantes, siendo Polonia (2.5), Países Bajos y Rumanía (ambos con 2,6) los que cuentan con un número más reducido

En España, la proporción es de .,5 armas por cada cien habitantes, lejos de Francia con 19.6 y por encima del Reino Unido (4.6). 

En la Europa no comunitaria, Islandia (31.7), Bosnia y Herzegovina (31.2), Macedonia del Norte (29.9) y Noruega (28.8) son los países cuya población civil posee un mayor número de armas. 

En esta línea, más de la mitad (54.6%) de las armas en manos de la población civil se encuentra en el continente americano, donde Canadá y Uruguay son, muy por detrás de Estados Unidos, los dos países con un mayor número, 34.7 por cada 100 personas.

El resto de armas se distribuyen de la siguiente forma: el 29 % se encuentra en Asia; el 11.2 %, en Europa; el 4.6 %, en África y el 0.6 %, en Oceanía. 

En el caso de Asia y Oriente Medio, Yemen, que además es el segundo en el mundo, está en cabeza con 52.8 por cada 100 habitantes, seguido de Líbano, con 32

MÁS RESTRICCIONES DESDE CHARLIE HEBDO

 

En la UE, la norma que regula la tenencia y la adquisición de armas es la Directiva (UE) 2017/853 del Parlamento Europeo y del Consejo de 17 de mayo de 2017. 

Esta norma recoge un endurecimiento de la anterior directiva (1991), sobre las armas desactivadas, acústicas y de fogueo, motivado por los atentados perpetrados en París en 2015, en especial tras el ataque contra la redacción de Charlie Hebdo, donde se donde se utilizaron precisamente armas acústicas transformadas en armas de fuego reales. 

De acuerdo con la normativa, se establecen tres tipos de armas: las de Categoría A, de mayor peligrosidad y prohibidas para el uso civil -solo pueden adquirirse con permiso de los Estados miembros siempre que no “haya riesgo para la seguridad o el orden público”-; las de Categoría B, que necesitan ser autorizadas; y las de Categoría C, que no necesitan “autorización”, pero sí es necesario declarar su posesión.

La normativa europea también mejora la trazabilidad de los componentes, obligando a marcar los componentes esenciales de las armas construidas por elementos adquiridos por separado.