Las obras elevarían la competitividad, seguridad y desarrollo de la región. ARCHIVO
También falta apoyo federal para el tercer carril de la libre a Monterrey y sigue sin rectificarse el tramo mortal de Los Chorros, en la Carretera 57

Tres de los proyectos carreteros más importantes para Coahuila, y sobre todo para la competitividad, seguridad y desarrollo económico de la Región Sureste, han quedado detenidos por años: la ampliación de la carretera Saltillo-Zacatecas, el tercer carril de la vía libre Saltillo-Monterrey y la rectificación del tramo Los Chorros en la Carretera 57, en Arteaga.

Estas tres vías representan no solo para la entidad, sino para otros estados, un eje clave desde el Pacífico, Centro y Norte de México, así como el paso a Estados Unidos.

Sin embargo, de manera local, para los trabajadores de Saltillo, Ramos Arizpe, Arteaga y General Cepeda, así como del área metropolitana de Monterrey, representan un peligro por su relación laboral y económica diaria.

En invierno y con cualquier fenómeno meteorológico intenso las tres vías, además de las de cuota, se han visto rebasadas en su seguridad. Incluso han quedado colapsadas y cerradas en su totalidad por nieve, hielo, deslaves y accidentes múltiples o carambolas, afectando al tránsito pesado de mercancías y al traslado diario de quienes viajan de un municipio a otro por motivos de trabajo.

SIN RECURSOS FEDERALES

La negativa del Gobierno Federal para impulsar estos proyectos ha sido la constante los últimos años, incluso cuando han existido recursos etiquetados para ello.

En el caso de la carretera a Zacatecas, que utilizan 19 mil empleados diariamente, este año la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) tenía destinados 97.4 millones de pesos para ampliarla de dos a cuatro carriles en un tramo más de 1.9 kilómetros. Sin embargo, la licitación la declaró desierta, y se informó que se requieren al menos 350 millones de pesos para terminarla.

Durante el sexenio federal anterior se propuso un tercer carril para la libre Saltillo-Monterrey, para disminuir el riesgo de accidentes y los cierres por densa niebla, en beneficio de entre 60 mil y 100 mil unidades que la transitan diariamente.

No obstante, la Federación en lugar de hacer la ampliación optó por concesionar el tramo que va de Saltillo a Laredo, a una empresa que se encarga de la reparación, mantenimiento y modernización, pero que no contempla otra adecuación.

En Los Chorros, de acuerdo con un estudio de Caminos y Puentes Federales (Capufe), en 2017 se requerían más de mil millones de pesos para la rectificación de la curva que prácticamente todas las semanas genera accidentes, algunos fatales. Pero como en los otros dos casos, las gestiones ante la SCT no han rendido frutos.

Édgar González

Periodista con 25 años de trayectoria en las secciones de deportiva, comunidad y política. Especialista en temas electorales, de rendición de cuentas, corrupción, transparencia y política. Abogado con Maestría en Mediación.