El glaciar Thwaites, ubicado en la Antártida, tiene una superficie de más de 200 mil kilómetros cuadrados. Foto: NASA
Los científicos nunca habían visto un fenómeno así. Ahora se espera que el gigantesco glaciar Thwaites de la Antártida acelere su derretimiento. Colapso total elevará hasta en un metro el nivel mundial del mar

Por primera vez, científicos han observado la presencia de agua tibia en un punto clave debajo del glaciar Thwaites, en la Antártida. Se trata de un área particularmente susceptible a los cambios climáticos y oceánicos.

Las aguas inusualmente cálidas registradas, más de dos grados por encima del punto de congelación, fluyen debajo de la masa de hielo, que posee una superficie mayor a 200 mil kilómetros cuadrados (del tamaño de Gran Bretaña). Es parte de la capa de hielo antártica occidental.

El descubrimiento se realizó en la zona de puesta a tierra del glaciar, el lugar en el que el hielo hace la transición entre descansar completamente sobre el lecho de roca y flotar en el océano como plataforma de hielo y que es clave para la tasa general de retirada de un glaciar.

“Las aguas cálidas en esta parte del mundo, por remotas que parezcan, deberían servirnos como una advertencia para todos nosotros sobre los posibles cambios terribles en el planeta provocados por el cambio climático”, explica David Holland, director del Laboratorio de Dinámica de Fluidos Ambientales de la New York University.

El Thwaites ya es responsable del 4% del aumento global del nivel del mar. Foto: NASA

“Si estas aguas están causando el derretimiento de los glaciares en la Antártida, los cambios resultantes en el nivel del mar se sentirían en las partes más habitadas del mundo”, advierte.

La desaparición de Thwaites por sí sola podría tener un impacto significativo a nivel mundial. Drenaría una masa de agua que es aproximadamente del tamaño de Gran Bretaña o el estado de Florida y actualmente representa aproximadamente el 4 por ciento del aumento global del nivel del mar.

Algunos científicos ven a Thwaites como el glaciar más vulnerable y significativo del mundo en términos del aumento futuro del nivel del mar: su colapso elevaría los niveles del mar en casi un metro, tal vez abrumando las áreas pobladas existentes.

En ese sentido, los glaciólogos describen al Thwaites también como el glaciar “más peligroso del mundo", así como el glaciar del “Día del Juicio Final”, en referencia a la cuenta regresiva que hacen los científicos en un reloj simbólico que indica lo cerca que estamos de una catástrofe mundial.

Si bien la recesión del glaciar se ha observado en la última década, las causas detrás de este cambio no se habían determinado previamente.

“El hecho de que nuestro equipo haya registrado tal agua tibia en una sección de la zona de puesta a tierra de Thwaites donde hemos sabido que el glaciar se está derritiendo sugiere que podría estar experimentando un retroceso imparable que tiene enormes implicaciones para el aumento global del nivel del mar”, señala Holland, también profesor en el Courant Institute of Mathematical Sciences de la NYU.

El equipo de investigadores midió la temperatura debajo del glaciar después de perforar sus profundidades

Perforando el glaciar Thwaites

Las mediciones de los científicos se realizaron a principios de enero, después de que el equipo de investigación creó un orificio de acceso de 600 metros de profundidad y 35 centímetros de ancho y desplegó un dispositivo de detección del océano para medir las aguas que se mueven debajo de la superficie del glaciar.

Este dispositivo mide la turbulencia del agua y otras propiedades como la temperatura. El resultado de la turbulencia es la mezcla de agua dulce del glaciar y agua salada del océano.

Es la primera vez que se accede a la actividad oceánica debajo del glaciar Thwaites a través de un pozo. El hoyo se abrió el 8 y 9 de enero y las aguas debajo del glaciar se midieron el 10 y 11 de enero.

Foto: Especial

¿Por qué la temperatura de la Antártica es “preocupante”?

Las altas temperaturas en puntos de la Antártida “no son una novedad” en el continente helado, que tuvo un pico de calor hace 120.000 años, pero son “preocupantes” para el hábitat humano, afirmó Heitor Evangelista, del departamento de Biofísica y Biometría de la Universidad del Estado de Rio de Janeiro (UERJ).

Indicó que esas medidas se registraron “en un punto muy aislado de la Antártida”, en una región “con una variación muy grande de temperaturas, sujeta a varios sistemas, con una acción muy grande de El Niño, de ciclones, de aire caliente, de aire frío”.