Autores. Héctor Zagal y Pablo Alarcón escribieron el libro a cuatro manos.
El libro publicado por Editorial Planeta, es un breve, ameno y divertidísimo compendio de datos interesantes que disfrutará todo el que lo lea
La cultura no tiene porqué ser un cadáver putrefacto y amargo. Creo que la cultura tiene que ser divertida”.
Héctor Zagal

 ‘El Gabinete de Curiosidades del Dr. Zagal' es un libro escrito a cuatro manos, entre Héctor Zagal y Pablo Alarcón, en el que dejaron para la posteridad una especie de “cultura para llevar”. En este, a lo largo de 35 capítulos y 271 páginas nos regalan información contada de manera ingeniosa  y entretenida, de manera que al concluir cada episodio quedaremos con la satisfacción de aprender algo nuevo.

“Más que una enciclopedia, esto es un cuarto de curiosidades o cámara de maravillas”, me relata en entrevista telefónica Héctor Zagal. “En el siglo 16 y 17 los nobles, los príncipes, los burgueses comenzaban a recolectar objetos que llegaban del nuevo mundo, pájaros exóticos, nuevas flores o descubrimientos científicos, como el telescopio. Las lupas, o pequeños robos, o excentricidades. Y estos cuartos de curiosidades, gabinete de curiosidades, reunían en un poco de caos, objetos que no tenían estricto sentido un orden, simplemente eran objetos que despertaban la curiosidad”.

Esto sería un rasgo distintivo de una enciclopedia, pues ésta sí tiene una estructura. Además los gabinetes de curiosidades no eran museos con funciones didácticas; sino que se trataba de cámaras que pretendían despertar la curiosidad de la gente.

Y siguiendo esta línea fue que crearon su propio gabinete Zagal y Alarcón, quien fue su alumno.

“Lo que decidimos Pablo y yo, es reunir diversos objetos y contar sus historias en una especie de desfile divertido. Quizá un poco caótico”, describe Zagal.

Por su parte Alarcón platica que los gabinetes de curiosidades querían asombrar y “nosotros queremos un poco eso, despertar el interés de los lectores. Y la selección -temática- para las cápsulas son una serie de anécdotas que nos parecieron interesantes”.

Este proyecto cultural es el resultado de un ejercicio de cuestionar objetos de la vida cotidiana así como efemérides, personajes o alimentos y buscar su origen.

¿Se ha preguntado usted, por ejemplo, a raíz de qué fue que se instauró el Día Mundial de la Bicicleta? O, cómo se inspiraban Dalí y Warhol. O qué hay detrás de una taza de café, o qué tal esta, cuál es el origen de los minios.

El libre satisface entonces dos necesidades humanas, “los seres humanos somos coleccionistas” asegura Héctor Zagal, “los niños coleccionan estampitas”, “o las diferentes piedras que se van encontrando”, interviene Pablo Alarcón. Y “a los seres humanos nos gusta saber”, retoma Zagal, somos curiosos por naturaleza, “por eso medio en broma, medio en serio decimos que este libro es un instagram de la cultura. Es un libro que interpela, te hace ver la realidad de manera distinta”.

Y página tras página el lector adquiere conocimientos y el día que coma un chile en nogada sabrá que en cada bocado se lleva también a la boca una degustación histórica o que al beber cerveza se está ingiriendo la bebida alcohólica más antigua de la humanidad.

“Creo que es una manera de enfrentarnos al mundo, es una manera de tener experiencias distintas de lo que ya tenemos experiencia”, explica Héctor Zagal.

Cuando les cuestiono cómo le hicieron para llegar a un consenso sobre los temas  finales que quedarían en el libro, que aunque son variopintos, son literalmente muy interesantes todos. Entonces Héctor Zagal me cuenta que antes que nada ellos son amigos, “hemos compartido muchas conversaciones y estos ejercicios de decir, 'A ver Pablo, qué hay detrás de una taza de café y Pablo, tal vez con una sensibilidad, también cuestiona qué hay detrás de los minions”.

Sin embargo tras haber seleccionado los 35 capítulos que conforman este gabinete de curiosidades, Pablo Alarcón recuerda que dejaron muchos temas sobre la mesa. “Si se llega a dar la oportunidad de un segundo volumen, ya tenemos material”, reitera.

Los autores cuentan que les encantaría venir a presentar el libro a nuestra ciudad. En donde dicen, que también podrían contar historias en particular sobre Saltillo.

Para finalizar, Héctor Zagal, asegura que el rigor académico no tiene porqué ser rigor mortis, “la cultura no tiene porqué ser un cadáver putrefacto y amargo. Creo que la cultura tiene que ser divertida. Sacar una sonrisa a partir de un chiste de mitología es para nosotros un gran reto y además es una gran satisfacción. Creo que el número de sonrisas que provoca este libro es uno de los mejores pagos”.

 ‘El Gabinete de Curiosidades del Dr. Zagal”

>> Héctor Zagal y Pablo Alarcón

>> Editorial Planeta

>> 271 pp