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Un estudio publicado en la revista 'Pediatrics' (Pediatras) mostró que la mayoría de los padres ponen a sus bebés a dormir de maneras inseguras y que se han relacionado con la muerte súbita del lactante

Incluso los padres que han sido educados sobre la seguridad para dormir bebés, y que saben que están siendo grabados en vídeo, con frecuencia dejaron dormir a sus bebés ya sea en formas inseguras o con entornos de riesgo, de acuerdo con un nuevo estudio publicado en la revista 'Pediatrics'.

Investigadores de la Universidad de Penn State, utilizaron grabaciones de vídeo para ver cómo los padres ponen a sus bebés en la cama, filmando a cada uno de los bebés de 1, 3 y 6 meses de edad, por una noche. Muchos de los riesgos a los que se enfrentan están directamente relacionados con el síndrome de muerte súbita del lactante.
"Los pediatras recomiendan posiciones seguras para dormir durante la estancia hospitalaria del recién nacido. Ellos están pretendiendo hablar de ello en cada chequeo a lo largo de los siguientes seis meses", dijo el Dr. Ian M. Paul, jefe de la División Académica de Pediatría General y vicepresidente de asuntos clínicos en el Colegio de Medicina de 'Penn State', que fue uno de los autores del estudio. Pero cuando los investigadores examinaron los videos, "casi todos tenían factores de riesgo para el 'SIDS' (síndrome de muerte súbita, por sus siglas en inglés)", comentó el doctor.

Los videos muestran a bebés compartiendo la cama, o bebés colocados boca abajo o de lado para conciliar el sueño, a pesar de una campaña nacional concertada por los pediatras para educar a los padres a que los bebés siempre deben dormir boca arriba.

"El riesgo más común que mostraron los videos fue en bebés puestos en cunas con ropa de cama suelta, en protectores para la cuna, posicionadores, y otros elementos que aumentan el peligro", dijo Paul.

El estudio también observó que los bebés suelen dormir en "varios lugares a lo largo de la noche. Y cuando esto sucede, la segunda posición es más arriesgada que la primera", dijo Paul. "Muchos padres están poniendo al bebé en la cama junto a ellos, y luego no los ponen de nuevo en su cama original. Eso es un grave problema".
Números preocupantes

Los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades constatan que en América cada año se producen alrededor de 3.500 muertes infantiles súbitas e inesperadas (SUID). Las más comunes son los 'SIDS', de causa desconocida y asfixia accidental con estrangulamiento en la cama. Sin embargo, los números han disminuido desde 1992, cuando la Academia Americana de Pediatría comenzó a emitir recomendaciones de sueño seguro.

Cuando comenzó el estudio, los investigadores estuvieron analizando 160 casos, con bebés de 1 mes de edad, cuyos padres aceptaron ser filmados. Encontraron que el 21 por ciento fueron clasificados por dormir sobre superficies que no habían sido recomendadas, mientras un 14 por ciento fueron mal colocados. Más del 90 por ciento tenía elementos sueltos o no aprobados (como seguros) en el área de dormir, desde animales de peluche a almohadillas amortiguadoras, almohadas, o ropa de cama suelta.

Además de eso, cuando los bebés tienen sólo un mes de edad, casi 3 de cada 10 "cambiaban los lugares para dormir durante la noche, con una mayor probabilidad de cama compartida (con sus padres)", y no siendo colocados para dormir boca arriba, escribieron los investigadores. "Si los niños fueron movidos durante la noche, el segundo entorno de dormir generalmente tenía más peligros".

A la edad de 3 meses, 151 bebés estaban todavía participando y era un 10 por ciento los padres que tenían a los bebés colocados en superficies que no se recomienda, el 18 por ciento en la posición incorrecta, y el 87 por ciento con ropa de cama suelta, y otros artículos.

A los 6 meses de edad, el 12 por ciento de los 147 niños restantes dormían en superficies consideradas peligrosas, 33 por ciento fueron colocados de forma incorrecta, y el 93 por ciento tenía ropa de cama suelta y otros artículos donde no deberían estar.

Paul cree que ambos, padres y pediatras, deben tomar nota de que las recomendaciones están siendo ignoradas. "Es, tal vez, la falta de conocimiento de algunos padres, o negación de que el 'SIDS' (síndrome de muerte súbita) podrían suceder en su familia", comentó.

"Quizás están siendo bombardeados con demasiados mensajes -hacer esto, no hagas esto-", dijo Paul. "Tal vez no estamos haciendo un buen trabajo de conseguir que los padres se mentalicen y pongan a dormir al bebé de manera segura".

Los consejos inquietantes de "no, no, no" para los padres que tienen un bebé no se le está dando junto con las formas adecuadas para calmar al bebé, reseñó. "Cuando se está agotado, puedes hacer lo que sea para conseguir que un bebé se duerma".

Se le preguntó si algunos comportamientos asociado con el poner a dormir un bebé son más arriesgados que otros, Paul respondió: "Probablemente sea una jerarquía de riesgo. Ciertamente, durmiendo en un sofá, o en la barriga, es una gran diferencia a tener una botella cerca del entorno donde se duerma, pero no se puede clasificar. Queremos que los bebés siempre se vayan a dormir boca arriba. Queremos que ellos no tengan ropa de cama suelta. Sabemos que no queremos que compartan la cama con sus padres. Esas son las cosas que hacen una gran diferencia".

No todos están de acuerdo

Mientras que los expertos están de acuerdo en muchos de los riesgos, como los peligros de la ropa de cama suelta que pueden sofocar al niño, o colocar al bebé sobre su estómago en lugar de su espalda, el 'colecho' o dormir juntos está más en duda. Es más común de lo admitido y más matizado en su efecto, según el antropólogo James McKenna. Notre Dame le llama "la principal autoridad del mundo en el colecho de madre e hijo con relación a la lactancia materna y el 'SIDS'. Él dirige el 'Laboratorio del Sueño del comportamiento de la madre y el bebé' en Notre Dame. No participó en el estudio de Penn State.

"Dos estudios recientes revelan que muchas madres ya no aceptan el colecho por defecto al ser 'un ambiente inseguro para dormir y compartir la cama' mucho, mucho más que nunca, se informó", escribió en un correo electrónico al 'Deseret News'.

Todas las noches en Estados Unidos, hay potencialmente 2 millones de nuevas madres que ponen a sus bebés en la cama junto a ellas y, por lo general, cuando el bebé se despierta exigente, es amamantado. "Pero tienden a mentir sobre ello a sus pediatras, por temor a la desaprobación", agregó.

Un estudio británico mostró que "el 47 por ciento de las madres mienten a sus pediatras en cuanto a donde está durmiendo su bebé realmente, que es con ellas". Del mismo modo, agregó, un estudio en el 'Journal of Pediatrics' demostró que es una mentira muy generalizada de las madres que duermen con sus bebés en su cama.

McKenna y sus colegas se refieren a un tipo de compartir la cama que creen que es segura y útil, y que calificó de "breastsleeping" (dormirse junto al pecho materno). La "fisiología del sueño" es muy diferente cuando un bebé está con la lactancia materna que cuando él o ella está simplemente acostado en la cama tomando un biberón y que es "mucho, mucho más seguro".

En ausencia de todos los factores peligrosos conocidos, tales como el tabaquismo materno durante el embarazo , abuso de drogas o alcohol, dormir boca abajo, otros niños en la cama, o bebés siendo colocados encima o cerca de almohadas, el 'breastsleeping' es, de hecho, muy seguro", indicó. También dijo que "el contacto permanente entre madre e hijo es necesario para la producción y gestión óptima de la leche al dormir".

Sin embargo, incluso con el 'breastsleeping', las directrices de Notre Dame dicen que los "bebés siempre deben dormir boca arriba, sobre superficies firmes, sobre superficies limpias, en ausencia de humos (indirectos), bajo una luz tenue y con la cabeza que nunca debe estar cubierta".