Destacan. En el instituto esperan que el crecimiento sea de 1.5%. / Especial
López Macari señaló que se requiere que el Gobierno Federal genere condiciones adecuadas

El presidente nacional del Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas (IMEF), Fernando López Macari, señaló que existe un panorama de desaceleración y para repuntar la expectativa de crecimiento se requiere que el Gobierno Federal genere las condiciones de estabilidad, fiabilidad y confianza entre los inversionistas.

“Nos preocupa. El entorno internacional se está desacelerando y también México, ya vemos indicios de debilidad económica, el indicador manufacturero y no manufacturero del IMEF señala que estamos en la presencia de una desaceleración económica”, aseguró.

Aunado a ello, la SHCP dio a conocer ya sus precriterios para el 2020 y los pronósticos de crecimiento de 2019 ajustándolos a la baja, lo cual ya había hecho también el Banco de México, las calificadoras y los principales analistas.

En el IMEF dijo esperan que este crecimiento sea de 1.5%, sin embargo, en la medida que no haya crecimientos mayores al 2% será difícil sostener los compromisos presupuestales, salvo que se realicen ajustes al presupuesto principalmente en el gasto, aunque ello complicará el panorama de las finanzas públicas.

Aunque López Macari señaló que no ven un panorama de recesión, si existe uno de desaceleración y para repuntar la expectativa de crecimiento en 2018 a un 1.8% del PIB, el Gobierno Federal debe generar una serie de condiciones.

Los cinco principales detonadores de crecimiento en el país son cambiar las reglas fiscales para que incentiven las inversiones y permitir la deducibilidad de las prestaciones de previsión social, así como incentivar la reinversión de las utilidades.

Así como la tecnificación de la mano de obra y que los obreros aprendan procesos técnicamente más avanzados para pasar del hecho en México al creado, diseñado y programado en México; pero también se deben adoptar tecnologías de vanguardia en los procesos tanto de las empresas como de los gobiernos que permitan una mayor transparencia, agilidad y eficiencia.

El cuarto es la generación de un estado de derecho que garantice los derechos de las empresas y el quinto es un combate frontal a la corrupción, en el cual se sumen empresarios y funcionarios, para así terminar con ese lastre social.