Foto: Tomada de Internet
Moisés leyó un pronunciamiento a nombre del EZLN; señaló que los zapatistas defenderán la madre tierra, “hasta morir si es preciso”. Dijo que atrás de los megaproyectos que propone el gobierno federal, “se esconde la muerte” y con esto se busca “destruir todo un territorio”

Al cumplirse 26 años de su aparición, el Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), ratificó su oposición a los proyectos de infraestructura del gobierno de Andrés Manuel López Obrador como el Tren Maya, el corredor transísmico y la carretera transversal Pijijiapan-Palenque, entre otros, porque “desprecia a los pueblos originarios, como lo hace con la misma Madre Tierra, la que defenderemos hasta morir si es preciso”. 

En el Caracol, Semillero Huellas del Caminar de la Comandanta Ramona en la comunidad de Morelia, municipio de Altamirano, el subcomandante Moisés, llamó al Congreso Nacional Indígena (CNI), a individuos, colectivos, y organizaciones de la sexta nacional internacional y a redes de resistencia y rebeldía a la movilización, “cada quien en su geografía, su calendario y con sus modos”. 

Ante cientos de hombres y mujeres zapatistas, Moisés leyó un pronunciamiento a nombre del EZLN; señaló que los zapatistas defenderán la madre tierra, “hasta morir si es preciso”. Dijo que atrás de los megaproyectos que propone el gobierno federal, “se esconde la muerte” y con esto se busca “destruir todo un territorio”, así como el aire, el agua, la tierra y las personas.

Con los megaproyectos “la bestia se zampa de un bocado pueblos enteros, montañas y valles, ríos y lagunas, hombres, mujeres” y así una vez culminada su destrucción avanza hacia otros puntos donde hace “lo mismo”.

Así, la “bestia capitalista” que “se esconde detrás de los megaproyecos tiene su maña, su mentira, su trampa para convencer”. Además, desprecia a los pueblos originarios, como lo hace con la misma Madre Tierra.

En esa reunión, acusaron al gobierno de Andrés Manuel López Obrador de suplantar su voluntad a través de “consultas engañosas”, para “imponer por la fuerza el mal llamado Tren Maya, que entrega los territorios indígenas al gran capital industrial y turístico”; acordaron articularse para defender su territorio, ser autosustentables y fortalecer un sistema de vida en un modelo económico distinto al capitalista.

Y a la reunión de “Mujeres que Luchan” que se celebró entre el 26 y 29 de este mes, en una de las cañadas del municipio de Altamirano, en la entrada a la selva Lacandona, casi cuatro mil asistentes -mujeres de 49 países- también cuestionaron el impacto que en este sector de la sociedad tiene el modelo económico capitalista y los proyectos basados en la extracción de recursos naturales.

En este marco, este 31 de diciembre, en la celebración de los 26 años de que el EZLN salió a la luz, la dirigencia del grupo insurgente, en voz del Subcomandante Insurgente Moisés, reivindicó el sentido de su lucha para crear mejores condiciones de vida, su rechazo al sistema económico capitalista, y la construcción de nuevos modelos de desarrollo basado en la autogestión y autonomías que recuperan saberes de los pueblos originarios.

Esto confronta directamente el rumbo de anteriores y del actual gobierno. En este sentido, antes un audiencia conformada principalmente por milicianos zapatistas -quienes tienen una formación militar- Moisés sostuvo: “nos hemos mantenido firmes en construir algo nuevo. Hemos tenido fallas y errores, es cierto. Seguramente haremos más en nuestro largo camino, pero nunca nos hemos rendido, nunca nos hemos vendido, nunca hemos claudicado (…) y cada vez somos más. Tenemos un proyecto de vida, en nuestras comunidades florecen escuelas y clínicas de salud,  y se trabaja la tierra en colectivo.

“Y en colectivo nos apoyamos, somos pues comunidad, comunidad de comunidades. Y seguimos firmes en el cumplimiento de nuestro deber como pueblos guardianes de la madre tierra”.

En esta región de Chiapas, en la cañada de Altamirano, una de las puertas de entrada a la Selva Lacandona, donde se encuentra una de sus once sedes, el vocero del EZLN cuestionó los “megaproyectos”, y la determinación gubernamental por realizarlos. “Ante ello, Moisés sostuvo, “nosotros los pueblos zapatistas lo tomamos como que está retando, como que está diciendo que él tiene la fuerza y el dinero y a ver quién se opone a su mandato. Está diciendo que se va a hacer lo que él diga, no lo que digan los pueblos y que no le importan las razones. Entonces nosotros los pueblos zapatistas tomamos la parte que nos toca de ese reto”.

Entonces lanzó a las personas reunidas: “¿están dispuestos los pueblos zapatistas a perder todo lo que han avanzado con su autonomía?”. La respuesta fue un “sí”. “Estamos dispuestos a morir como alternativa de sociedad, como organización, como pueblos originarios de raíz maya, como guardianes y guardianas de la madre tierra, como individuos e individuas zapatistas. Entonces nosotros los pueblos zapatistas seguimos nuestro modo y nuestro calendario, hicimos la ofrenda sólo para avisarle a la madre tierra que la defenderemos, la defenderemos hasta morir si es preciso”.

“Buscamos a una persona que sea zapatista y esté dispuesta a todo, a todo. Y encontramos no una, ni dos, ni cien, ni mil, ni diez mil, ni cien mil. Encontramos a todo lo que se llama Ejército Zapatista de Liberación Nacional, dispuesto a todo para defender la tierra”.

Con información de La Jornada y Aristegui Noticias