Juan Francisco Valdés
Homero Alvarado Pérez, quien contaba con la edad de 21 años, dejó de existir en la Clínica Uno del Seguro Social

Un joven ya no pudo soportar las heridas que se ocasionó al caer del caballo que montaba con el cual competía en una carrera, en un ejido de Zacatecas, y dejó de existir en la Clínica Uno del Seguro Social.

Sus restos se trasladaron a las instalaciones del Servicio Médico Forense (Semefo), donde según la necropsia murió a causa de un traumatismo a base de cráneo severo, según lo dieron a conocer fuentes de la Procuraduría General de Justicia, (PGJE).

Según las primeras declaraciones ante la Policía Estatal Investigadora revelaron que Homero Alvarado Pérez, quien contaba con la edad de 21 años, ingreso el sábado 26 del presente mes alrededor de las 8:30 de la noche al área de urgencias.

Sus familiares revelaron que esa misma tarde participó en una competencia con caballos de cuarto de milla que se realizó en el hipódromo del ejido Matamoros, perteneciente a Melchor Ocampo, Zacatecas.

A mitad de la carrera Homero sufrió una caída y fue arrastrado por su mismo caballo sobre la pista y sufrió severos golpes en la cabeza con una serie de objetos contundentes entre las piedras.

Primero lo llevaron a la Clínica 22 del IMSS de aquella localidad y debido a su gravedad los médicos solicitaron su traslado a la Clínica Uno de Saltillo, donde sólo permaneció internado por dos días.

Ayer lunes cerca de las 10:30 de la mañana fue declarado sin vida y fue necesaria la presencia de la Dirección de Servicios Periciales de la PGJE, quienes se encargaron de dar fe.

Las autoridades de Coahuila sólo se hicieron cargo de la tramitación de entrega de cuerpo a los familiares, y de las investigaciones del accidente se encargarán las autoridades zacatecanas.

DECOMISAN PELÍCULAS

En otro caso, el único negocio de venta de música y películas pirata que operaba en la Alameda de Arteaga, ya fue desmantelado por personal de la Policía Preventiva Municipal; lo que ofrecía eran películas pornográficos.

El total de artículos que decomisaron fueron mil 600 piezas y fueron llevadas en patrullas a las bodegas de la Comisión Estatal de Seguridad (CES) para la futura destrucción del material apócrifo.

Por Juan Francisco Valdés