Foto: Tomada de Internet
Deja un gran legado en los campos científico y académico
Lorenzo Martínez Gómez, científico y académico saltillense especializado en el diagnóstico integral e ingeniería para el control de la corrosión exterior, en base a la instalación de sistemas de protección catódica en instalaciones petroleras, falleció ayer a la edad de 69 años.
 
Estudió el bachillerato en el Ateneo Fuente y posteriormente realizó sus estudios de licenciatura, maestría y doctorado en Física en la Facultad de Ciencias de la UNAM. Hizo su tesis doctoral y su posdoctorado en la Universidad de Stanford en California. Era investigador del Instituto de Ciencias Físicas de la UNAM.
 
Martínez Gómez deja un  gran legado que le valió recibir innumerables premios y reconocimientos por sus aportaciones, como la aportación de soluciones para la corrosión de origen microbiológico y el desarrollado nuevos aceros microaleados.
 
También investigó acerca del endurecimiento de vidrios con  nanopartículas y contribuyó al análisis de fallas en ductos submarinos petroleros, además de readecuar  las normas de aceros de refuerzo después de los sismos de 1985 en la Ciudad de México.
 
El galardonado investigador, nacido en Saltillo en 1951, recibió el Premio Nacional de Ciencias y Artes; el Premio de Ciencia y Tecnología de la Organización de Estados Americanos.
Recientemente, en febrero, fue reconocido como Investigador Emérito del Sistema Nacional de Investigadores, máximo nivel que otorga esa institución.
 
También sus aportaciones fueron objeto de reconocimiento para obtener la distinción J.S. Guggenheim Fellow.
 
 Fue miembro del Board of Governors de las revistas de Acta Materialia y Scripta Materialia; del Editorial Board de la revista International Materials Reviews de ASM y fue director de la Sociedad de Investigación de Materiales (Materials Research Society).
 
Inventor de 10 patentes, 5 en  Estados Unidos, y tiene 27 más en trámite, también ha recibido el Premio Nacional de Ciencias y Artes, el Premio de Ciencia y Tecnología de la Organización de Estados Americanos y el Premio Universidad Nacional de la UNAM. Es Investigador Nacional Nivel 3 e Investigador Nacional de Excelencia de CONACYT.
 
Hizo más de 152 publicaciones en revistas internacionales de ingeniería altamente especializadas como Corrosion Science, Materials Performance, Journal of Corrosion, British Corrosion Journal, y Materials Engineering and Performance.
 
Escribió el libro “Acero” de divulgación científica para el Fondo de Cultura Económica, cuyas ventas han rebasado los 30,000 ejemplares. Ha colaborado con varios artículos en publicaciones y periódicos como Investigación y Desarrollo, La Crónica, Ciencia y Desarrollo de CONACYT entre otras.
 
En el campo empresarial, siempre vinculado a la aportación y divulgación del conocimiento, fundó y presidió los consejos de administración de las empresas de base tecnológica Corrosión y Protección, que emplea a 12 doctores en ciencias, más de 180 profesionales y técnicos de tiempo completo.
 
Su edificio central está construido sobre un espacio de más de 10,000 metros cuadrados en el Parque Científico y Tecnológico INNOVACYT de Morelos.
 
Dirigió un Macrolaboratorio de 1,500 metros cuadrados y el circuito de ductos en escala real más grande de Latinoamérica para fines de innovación, desarrollo experimental y formación de profesionales y técnicos de logística del transporte y distribución de fluidos valiosos por ductos.
 
El citado grupo de empresas tiene oficinas corporativas en la Ciudad de México y sedes en Veracruz, Villahermosa, Ciudad del Carmen, Monterrey, Guatemala y Quito.
 
Con información de UNAM y Consejo Consultivo de Ciencias