Francsico Ramos con su obra ganadora. / Foto: Héctor García/VANGUARDIA.
El joven artista de 16 participó y obtuvo el gran premio en el Concurso Internacional de Artes ‘La Primavera de San Petersburgo’, organizado por la empresa cultura Vivat-Talent

El talento mexicano continúa destacando fuera del país, y de nueva cuenta el orgullo es de Saltillo. Francisco Javier Ramos es un joven artista de 16 años que encontró en la pintura una pasión que ya le está granjeando buenos frutos.

El pasado mes de marzo el acuarelista participó en el Concurso Internacional de Artes ‘La Primavera de San Petersburgo’, organizado por la empresa cultura Vivat-Talent —con asesoramiento de la Academia de Artes Rusa y la Federación Rusa—donde se llevó el Gran Premio por su trabajo en la categoría de Exposición Artística.

En entrevista con VANGUARDIA, este joven creador, originario de Monclova Coahuila, nos contó que ha sido a través del taller Punta de Plata y del maestro Eleazar Montejano que ha comenzado a explorar los terrenos del arte.

“Soy acuarelista y dibujo, antes manejaba el óleo pero ya no”, comentó, “desde hace un año que trabajo en esta técnica y yo ya había participado anteriormente en otros concursos allá en Rusia. Entonces hace unos años, en el 2018 gané un laureado, un reconocimiento que se le da a los artistas, y hace unos meses curioseando en el internet di con la página de la Imperial Academia de Artes y encontré este concurso, este foro internacional”.

En este encuentro participaron representantes de diversos países pero Ramos —quien en años recientes ha expuesto junto a otros miembros de Punta de Plata en espacios como el Recinto Aurora Murales y el Museo del Normalismo— fue el único mexicano. 

“Estoy reformulando mi obra, estoy en proceso de expresar o plasmar parte de ese proceso introspectivo del ser humano y ciertas etapas de él, a la vez que ciertas problemáticas sociales representadas por un simbolismo de objeto o color”, explicó, “el expresionismo creo que es la corriente artística que va más adecuada a lo que quiero plasmar”.

Ramos también compartió desde muy temprana edad el arte, la literatura y la filosofía llamaron su atención, y señaló que entre los artistas que están influyendo su pensamiento y obra se encuentran Julio Verne, Anna Ajmátova, Maximo Gorki, Gustav Klimt, Remedios Varo, Francisco de Goya, Leonardo Da Vinci —además de compositores como Richard Wagner, Antonio Vivaldi, Philip Glass, Max Ritcher o Frederich Chopin—, y en particular la obra de Franz Xaver Messerschmidt, escultor que desarrolló su trabajo durante los periodos del barroco y neoclásico y que en sus piezas exploró la expresión y capacidad de gesticulación del rostro humano, a diferencia de las propuestas más estoicas o embellecidas de sus pares contemporáneos. 

Este tratamiento de la figura humana y el retrato es lo que más se refleja en las piezas de Ramos, de las cuales se pueden encontrar otros ejemplos en su cuenta de Instagram @elfrank1862.

"Pienso que el arte es un proceso de máxima creatividad e introspección, el arte puede despertar consciencias, puede poner en perspectiva al individuo, desata sentimientos como vientos huracanados; el arte es libertad y rebeldía. Es una legua poco hablada, poco entendida. El arte puede mover masas,  es un movimiento sigiloso que ataca el superego, es un movimiento anárquico inteligente, que influencia a niños y a jóvenes, a adultos y mayores. El arte tiene una voz influyente e imponente”, agregó el joven.

Además de agradecer el espacio, así como el apoyo de su pareja y la labor de sus maestros, el artista compartió su creencia de que “la juventud tiene un gran poder creativo; pero esa creatividad debe ser guiada para que no recaiga en la redundancia e incoherencia. A todos los jóvenes que están leyendo esto, expláyense, formen un criterio concreto, cada individuo que pisa está tierra lo va formando y reformulando día con día; lean, pinten, liberen su mente de toda preocupación y ansiedad, sean analíticos y siempre tengan la duda por delante, diviértanse, crezcan internamente, amen a perpetuidad y disfruten cada instante de cada día. Exploren, pero exploren lo que el conocimiento humano puede ofrecerles, sean leales a sus ideales. La rebeldía no necesariamente tiene que ser violenta, la violencia solo ceja nuestro proceso evolutivo intelectual”.

Creador inquieto

Francisco Ramos también nos contó que además de la plástica en la literatura ha creado un par de obras como parte de sus exploraciones artísticas y por ello nos compartió este poema de su autoría.

 

Nos volvemos locos,

de estar lejos, de no vernos.

Un verso, una caricia,

una mirada fugaz

que traspasa por un corazón impenetrable. 

Tu tacto, tus besos;

esos ojos color expreso que hacen perder

el juicio de mi espíritu rebelde. 

Nos pensamos perpetuamente, lloramos; 

nos extrañamos.

(Locos estamos).

 

Francisco R.G.