La Jornada
"Como habitantes de Tecámac desconocemos el proyecto y sus impactos en nuestra forma de vida", dijeron

Representantes de los doce pueblos del municipio de Tecámac se manifestaron en las inmediaciones de la Base Aérea de Santa Lucía, para exigir al gobierno federal sean consultados los pueblos originarios de la región sobre el proyecto del nuevo Aeropuerto cuya construcción inicia el lunes, y temen que sus casas queden dentro de la franja de amortiguamiento.

El grupo de personas nativas y sus dirigentes, exigieron que la consulta sea realizada como lo establece el Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), que obliga al Estado mexicano a realizar una consulta libre, informada, culturalmente adecuada y de buena fe en determinaciones gubernamentales sobre los impactos del proyecto aeroportuario en el modo de vida de habitantes de la región.

Indicaron que están en la incertidumbre, debido a que esta semana el Presidente Andrés Manuel López Obrador, anuncio que la construcción inicia el lunes, "pero como habitantes de Tecámac desconocemos el proyecto y sus impactos en nuestra forma de vida", dijeron.

Los vecinos marcharon de la carretera Los Reyes Acozac-Zumpango, hacia la puerta tres de la Base Aérea de Santa Lucía, donde efectuaron un mitin de protesta, ante la expectativa de militares que coordinaban el ingreso de visitantes a la Feria Aeroespacial México 2019, que comenzó el jueves reciente.

El mitin y marcha de los pobladores se realizó por una puerta secundaria y zona posterior a la Base Aerea de Santa Lucía, que no afectó en mayor medida el ingreso de decenas de visitantes al evento aeroespacial, debido a que el acceso principal al evento es por la carretera libre México-Pachuca, donde se aglomeran vehículos y camiones de los espectadores.  

Los colonos informaron que ejidatarios de San Lucas Xolox vendieron 300 hectáreas, para la franja de amortiguamiento del Aeropuerto de Santa Lucía, "pero quienes vivimos en zonas urbanas no sabemos cuál va a ser nuestro futuro, pues dicen que van a expropiar nuestros lotes, pero no sabemos. Hay muchas dudas".

Arturo López, del poblado de San Pedro Tecalco e integrante del Vecinos en Defensa del Cerro de Chiconautla, comentó que el pueblo sabe que la franja de seguridad del aeropuerto abarcará un cinturón de mil 200 metros a la redonda del nuevo aeropuerto, y que incluirá no sólo tierras ejidales sino zonas urbanas que se rumora serán expropiadas.

“El problema somos los pequeños propietarios, los dueños de lotes construidos, y en una asamblea, nos dicen las autoridades que no nos van a pagar a más de lo que se ha pagado a los ejidatarios, a 220 pesos el metro cuadrado, cuando nuestros predios andan en los mil 200 y mil 500 pesos por metro”, planteó el vecino Benjamín Galindo Pizaña.

Indicaron que no se compara el costo de tierras áridas de los ejidatarios al precio de predios de los pueblos que tienen servicios de agua potable, drenaje, electricidad, calles pavimentadas y demás servicios; “aquí vivíamos tranquilos y el aeropuerto nos trae mucha incertidumbre”, dijeron.

Dijeron ser provenientes de los pueblos de San Lucas Xolox, Reyes Acozac, Santa María Xoloapan, San Juan Pueblo Nuevo, Santo Domingo Ajoloapan, San Pedro Zumpuhuacán, San Jerónimo Azonacahuacán, Santa Cruz Técamac, San Francisco Cuauhtlitlixca, Santa María Ozumbilla y de San Pedro Atzompa.

“Dice López Obrador que el lunes inician la construcción, pero todavía no tienen el proyecto maestro, la Semarnat (Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales) no ha aprobado el estudio de manifestación de impacto ambiental, no se conoce el proyecto y su impacto en agua, contaminación, desarrollo urbano y expropiación de terrenos”, comentó Arturo López.

Insistieron que, con el apremio de tener tiempo encima, es urgente se realice la consulta conforme al convenio 169 de la OIT, porque “la consulta va a arrojar como consecuencia, que nos digan las autoridades, ¿cuáles son los beneficios?, que va a dejar a los pueblos, y ¿cuáles serán los prejuicios?”.

Entre los efectos negativos, y en el cual tampoco existe claridad, es sobre el abasto de agua potable. “Los militares encargados de la obra dicen que, en la etapa inicial, de construcción, van a requerir 700 mil litros de agua al día, y que ya en la etapa operativa van a necesitar 6 millones de litros de agua diarios, ¿y nuestras comunidades, serán afectadas por el desabasto de agua? No sabemos”, dijeron.

“Toda la región será afectada con el desabasto de agua potable, pues de entrada la cuenca Cuautitlán-Pachuca, que abastece a 34 municipios del Estado de México, de Hidalgo y la delegación Gustavo A. Madero”, acusaron al exigir información sobre los impactos hídricos en la región.

Los inconformes dijeron no pertenecer al Frente contra el NAIM, creado en noviembre del 2018, sino que son una organización de los 12 Pueblos de Tecámac, pues la representación formada el año pasado no ha vuelto a sesionar y no se sabe que fue de esa agrupación. Tampoco son ejidatarios, que comenzaron a vender sus tierras para el proyecto aeroportuario, aclararon.

Con el apoyo de algunos integrantes del Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra (FPDT) del municipio de San Salvador Atenco, de Vecinos en Defensa del Cerro de Chiconautla, los inconformes concluyeron su acto de protesta cerca del medio día del sábado y dijeron esperar una respuesta del gobierno federal sobre sus peticiones.