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Cuando Lozoya llegó a Pemex, relata, encontró tecnología obsoleta para el combate al robo combustible como lanchas con metralletas y drones inservibles

Las Fuerzas Armadas presionaron para que no se combatiera el robo de combustible durante la gestión de Enrique Peña Nieto, así lo aseguró el exdirector de Petróleos Mexicanos (Pemex), Emilio Lozoya Austin.

De acuerdo con la denuncia de hechos que presentó a la Fiscalía General de la República (FGR), cuando Lozoya llegó a la dirección de Pemex, en diciembre de 2012, el problema del "huachicol" ya era importante. 

"Tenía que enfocarme en un asunto de trascendencia nacional que -ya desde entonces- era un problema brutal y vinculado al crimen organizado, el robo de combustibles", se lee en el documento firmado por Lozoya.

Lozoya asegura que se reunió con los entonces secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong; de la Defensa Nacional, Salvador Cienfuegos; y de la Marina, Vidal Francisco Soberón; donde Emilio solicitó un grupo de trabajo de cara a enfrentar el "huachicol". 

El exdirector de Pemex menciona que se determinó invertir en nueva tecnología y equipamiento especializado, pues el que se tenía y se había comprado sólo un año antes de su llegada a la petrolera era obsoleta. 

Lozoya Austin dice que encontró lanchas no tripuladas con ametralladoras y drones que, después de cierta distancia, perdían la señal y se desplomaban. 

Entonces, continúa Emilio, se compraron aviones con radares, helicópteros y vehículos todo terreno que tenían comunicación entre sí y permitían detectar a grupos delictivos, así como responder con mayor rapidez. 

Lozoya Austín sostiene que esta inversión provocó una baja importante en el robo de combustible que se vio reflejado en 2015 y el primer trimestre de 2016. Sin embargo, cuando él dejó Pemex, a principios de 2016, no se siguió con la estrategia y el "huachicol" repuntó. 

"De forma absurda e incongruente mis sucesores decidieron parar este programa por considerarlo un gasto; esto ante la fuerte protesta de las Fuerzas Armadas".

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José Antonio González Anaya fue quien lo sustituyó cuando Emilio Lozoya dejó Pemex en febrero de 2018 y a quien menciona en diversas ocasiones dentro de su denuncia de hechos como parte del engranaje de corrupción del sexenio peñanietista.

Sobre las presiones de las Fuerzas Armadas nada se sabe, sin embargo, sí hubo altos mandos de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) señalados por "huachicol", el caso más importante es el del general Eduardo León Trauwitz, quien se encargaba del combate del robo de combustible durante el sexenio de Peña Nieto. 

En su denuncia de hechos, Lozoya se muestra como un funcionario que sí intentó combatir el robo de combustible en Pemex, que participó y fue testigo de varios actos de corrupción, pero que no toleró el huachicol.

Lo cierto es que las palabras de Emilio Lozoya coinciden con los datos oficiales que dio la administración de Andrés Manuel López Obrador.

En la conferencia mañanera del 27 de diciembre del 2018, Octavio Romero Oropeza, actual director de Pemex, aseguró que en 2016 se robaron 26 mil barriles de combustible diarios, en 2017 el robo fue de 43 mil barriles diarios y para 2018 el robo ya era de 58 mil 200 barriles diarios. 

Esto significó una pérdida de más de 30 mil millones de pesos en 2016, 50 mil 100 millones de pesos en 2017 y 66 mil 300 millones de pesos en 2018.

A partir de 2017 crecieron exponencialmente las bandas de huachicol en entidades como Hidalgo, Puebla, Guanajuato, Jalisco, Veracruz, Estado de México y Tamaulipas, a la par que estos estados aumentó la violencia, por ejemplo en Guanajuato se convirtió en el estado más sangriento del país a causa de la guerra por el control del robo de combustible.