Foto: Tomada de Internet
Por qué el Cártel de Jalisco Nueva Generación (CJNG) le ha sacado ventaja a otras organizaciones criminales

México.- Una declaración hecha el 16 de agosto por el subprocurador de la Fiscalía Federal de México (PGR), Alberto Elías Beltrán, despertó una serie de suspicacias contra el CJNG.

En una entrevista radiofónica aseguró que el Cártel Jalisco Nueva Generación es el único que opera en México y también el único que genera tanta violencia.

"En estos momentos el Cártel Jalisco es el único cártel que está operando en México, los demás son células", dijo. Su declaración despertó una serie de dudas, pues tanto en México como en Estados Unidos, distintos estudios destacan la presencia de por los menos tres grandes cárteles que a pesar de la fragmentación por la que han atravesado los grupos criminales, mantienen su estructura y operaciones para ser considerados como tales.

"El CJNG es el único, pero en faltarle al respeto al gobierno mexicano", señaló Alfonso Partida, ex presidente del Consejo para la Implementación del Nuevo Sistema Penal en el Poder Judicial de Jalisco y experto en temas de narcotráfico.

Partida se refiere a los hechos de mayo de 2015, cuando el CJNG derribó con un lanza granadas un helicóptero del Ministerio de Defensa, en el que perdieron la vida tres militares, durante un operativo para contener las acciones del grupo criminal, algo nunca antes visto en la historia contra el narco.

Carlos Rodríguez Ulloa, integrante del Colectivo de Análisis de la Seguridad con Democracia (Casede) opinó que la declaración tenía dos objetivos muy claros: enviarle un mensaje al líder de la organización Nemesio Oseguera Cervantes "El Mencho", por quien se ofrece una recompensa de USD 1,5 millones, y quedar bien con Estados Unidos "diciéndoles lo que quieren oír".

En México se clasifica en cuatro categorías a estas organizaciones: cárteles a nivel nacional, cárteles regionales, cárteles colectivos y organizaciones locales o células criminales.

Para los investigadores lo cierto es que en el país, como grandes cárteles, existe más de uno, pues a pesar de la extradición de Joaquín "El Chapo" Guzmán Loera a EU y los problemas internos, Sinaloa mantiene una base importante de integrantes y sus operaciones internacionales.

Mientras que Los Zetas aprovecharon que toda la atención estaba centrada en el CJNG y Sinaloa para reagruparse y extender su dominio al menos a Coahuila, Nuevo León, Tamaulipas, Veracruz, Zacatecas, San Luis Potosí y Puebla.

Galletas de marihuana que se cocinaban en una fábrica clandestina. Foto: Tomada de Internet

Entre cárteles también hay niveles

"El Cártel de Sinaloa sigue existiendo y está casi intacto, nada más le quitaron una de sus cabezas y Los Zetas ahí siguen estando", insistió Partida.

"Según algunas estimaciones, en 2012 Sinaloa controlaba en 2012 entre 40% y 60% del tráfico de drogas en México. Sus ganancias anuales calculadas en hasta USD 3.000 millones", estableció el reporte Mexico: Organized Crime and Drug Trafficking Organizations, publicado en julio de este año por el Servicio de Investigación del Congreso de Estados Unidos.

El mismo reporte establece que Los Zetas controlan el 40% del mercado de robo de combustibles en el país y que han extendido su operación no solamente en México sino también en Centro y Sudamérica.

Si bien es cierto que no es él único, se podría decir que el CJNG es el que más se distingue de los demás, no sólo por haber derribado un helicóptero sino por ser el que se ha adaptado más rápido a los cambios y a la demanda del mercado, expresó Ulloa.

Aseguro que tiene algo que no tienen los otros: la agilidad y habilidad para adaptarse al mercado, encontrar nuevos nichos y adaptarse a ellos en meses. Por ejemplo, Sinaloa está muy concentrado en el negocio de las drogas, pero Jalisco son las drogas, el secuestro, la extorsión, el huachicol (robo y tráfico de hidrocarburos)… "han desarrollado una especie de know how de cómo apropiarse de otros mercados ilegales mientras que Sinaloa ha depurado el know how sólo del tráfico de drogas".

En su búsqueda de nuevos mercados, ha incursionado también en la "narco repostería". En noviembre de 2017 la Fiscalía de Jalisco aseguró en el municipio de Ixtlahuacán del Río, una fábrica clandestina de galletas de marihuana, cuya propiedad se atribuyó al CJNG.

También está integrado por grupos más móviles y cambiantes y un ejemplo de ello es que a diferencia de Sinaloa, que siempre se ha sabido quiénes eran sus líderes, no se sabe quiénes son los lugartenientes del "Mencho".

El desconocimiento de la estructura no ha permitido establecer un bloque de búsqueda sobre los principales integrantes del cártel porque a excepción de Los Cuinis (su estructura para el blanqueo de dinero) no se sabe quienes son los principales brazos armados.

Una de las máquinas decomisadas en Jalisco en una fábrica clandestina de armas. Foto: Tomada de Internet

La ayuda de las FARC

Otro factor que lo hace diferente es su alianza con viejos integrantes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), que al estar inconformes con el proceso de paz, decidieron aceptar invitaciones de cárteles mexicanos para reforzarlos en su estrategia de combate y en el uso de explosivos.

 

Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia Foto: tomada de internet

"El CJNG se benefició de la experiencia de esta gente en sus estrategias de combate frontal", señaló Gerardo Rodríguez Sánchez Lara, experto en temas de seguridad, narcotráfico y terrorismo de la Universidad de las Américas (UDLA).

En su momento esta versión fue confirmada por el gobernador de Jalisco (estado que es su base de operaciones), Aristóteles Sandoval, dos hechos más comprueban la presencia de elementos colombianos en el cártel:

La detención de Mauricio N "El Manotas", de origen colombiano, acusado de haber ordenado el secuestro y asesinato de dos elementos de la Agencia de Investigación Criminal en febrero de este año, pero que además era el jefe de una plaza tan importante como el destino turístico de Puerto Vallarta.

"Esto es inédito. El que se haya detenido a primer colombiano que era un mando del cártel", agregó Sánchez Lara.

Si bien es cierto que desde los años 70 existe relación entre los cárteles mexicanos y colombianos, esta organización criminal la ha llevado a otro nivel, al hacer uso de sus estrategias de combate.

"Gracias a la incorporación de los colombianos ha logrado establecer una base de la organización económico-militar", consideró Alfonso Partida.